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El elegido por Blagojevich desafía a los demócratas

Burris alega ante el Supremo que su nominación es legal

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La guerra política abierta en Chicago para elegir al sucesor de Barack Obama como senador de Illinois se complica cada día más. El gobernador Rod Blagojevich, sospechoso de haber subastado el cargo al mejor postor, propuso a Roland Burris. Todos los líderes demócratas, incluyendo al presidente electo, rechazaron su elección y exigieron la dimisión de Blagojevich. Burris, ex fiscal general de Chicago, no se rinde y ha pedido al Tribunal Supremo que obligue al secretario de Estado de Illinois a dar el visto bueno a su nombramiento.

Aunque está en libertad bajo fianza y hay una investigación abierta contra él, Blagojevich aún no ha sido acusado formalmente y conserva el cargo de gobernador de Illinois. Como tal, tiene la potestad de elegir a uno de los dos senadores de este estado si el puesto queda vacante. Sin embargo, el Partido Demócrata le envió una carta el 10 de diciembre en la que le pedían que 'bajo ninguna circunstancia' designase al sucesor de Obama.

'No se trata del señor Burris ni de sus credenciales para ocupar el puesto. Se trata de la integridad de un gobernador que está acusado de haber intentado vender este escaño en el Senado de EEUU. Ninguna persona designada por el gobernador Blagojevich puede ser un representante efectivo de los ciudadanos de Illinois', leyó en un comunicado el senador demócrata Harry Reid.

Burris, de 71 años, alega que los cargos contra Blagojevich 'no tienen nada que ver' con él y que su nombramiento es perfectamente legal. Por este motivo, el ex fiscal general de Chicago confía en que su demanda en el Tribunal Supremo prospere y los demócratas no tengan más remedio que aceptar su elección.

Además de las implicaciones políticas, en el nombramiento de Burris entra en juego también el factor racial. Burris es afroamericano y quiere reemplazar al único senador negro de los 100 que forman la Cámara Alta estadounidense. De ser aceptado, se convertiría en el quinto afroamericano en toda la historia del Senado. Pero Obama rechaza ese nombramiento por los mismos motivos que su equipo.

Los dos bandos presionan para ganar la batalla decisiva. Si Burris se presenta al Senado el próximo 6 de enero, cuando los nuevos miembros electos jurarán su cargo, los senadores se podrían negar a tomarle juramento y crear una comisión que investigue los hechos. Si se paraliza el nombramiento, Burris o Blagojevich, ambos abogados, podrían recurrir a los tribunales.