Publicado: 28.05.2015 15:35 |Actualizado: 28.05.2015 15:35

Empresas de la UE comercian con la tortura pese al reglamento que lo impide

Amnistía Internacional denuncia en un informe que persiste la venta de equipos para efectuar malos tratos por las lagunas en el mecanismo europeo que regula estas prácticas.

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Esposas pared individual compradas a Eltraf Bis por estudiantes como parte del programa '​​After School armas Club' en 2006. © Particular. AMNISTÍA INTERNACIONAL

Esposas pared individual compradas a Eltraf Bis por estudiantes como parte del programa '​​After School armas Club' en 2006. © Particular. AMNISTÍA INTERNACIONAL

MADRID. -Pese a que la Unión Europea cuenta con el único mecanismo regional del mundo para prohibir y controlar el comercio de equipos que podrían emplearse para la tortura o la pena capital, las lagunas en el reglamento permiten que, en la práctica, muchas empresas se sigan beneficiando de la venta de este tipo de material.

La organización humanitaria Amnistía Internacional y la británica Omega Research Foundation han presentado este jueves un informe en el que denuncian estas prácticas y piden a los Estados miembros medidas más concretas para acabar con ellas.

“Europa ha recorrido un largo camino para poner fin al repugnante comercio de algunas de las herramientas y tecnologías más siniestras del mundo que se pueden usar para torturar y ejecutar a personas", afirmó Marek Marczynski, director de Transferencias Militares, de Seguridad y Policiales de AI durante la presentación de la investigación en Londres. “Pero sigue habiendo lagunas significativas. Si Europa quiere liderar en serio la lucha para erradicar la tortura y abolir la pena de muerte, debe cerrar estas lagunas urgentemente.”

Ambas organizaciones han venido denunciando las “graves limitaciones” del Reglamento sobre comercio de materiales de tortura y su “desigual aplicación” en los Estados de la UE. El Parlamento Europeo abre este jueves un debate de enmiendas al Reglamento, en vigor desde 2006, muchas de ellas con ánimo de reforzarlo y abordar en parte los defectos que acumula.

El informe apoya muchas de estas propuestas, pero identifica algunas lagunas que quedan sin abordar. Por ejemplo, Amnistía Internacional y Omega denuncian que las empresas podrían promover equipos prohibidos, como camas jaula o materiales de descarga eléctrica destinados a ser llevados sobre el cuerpo. También podrían “comercializar equipos de seguridad a la policía”, como pistolas paralizantes, porras y escudos de electrochoque, o “intermediar en la venta y transferencia de equipos de seguridad” a países de fuera de la UE cuando los acuerdos se hagan fuera de la Unión y los dispositivos no toquen suelo europeo.



En la investigación se incluyen algunos ejemplos concretos de estas prácticas, en buena teoría prohibidas en la Unión Europea. Las organizaciones recogen, entre otras, folletos y materiales de promoción distribuidos por empresas en ferias de armas celebradas en Francia, Reino Unidos, y Alemania con material prohibido en el Reglamento o las leyes nacionales como esposas para pulgares, grilletes con pesos o dispositivos de inmovilización para sujetar a presos a objetos fijos.

También se recoge el caso de una empresa checa que promovía las conocidas como “camas de red” para inmovilizar a personas dentro de una estructura similar a una jaula que el Comité para la Prevención de la Tortura del Consejo de Europa identificó en instituciones psiquiátricas checas.

“Si los Estados miembros de la UE y el Parlamento Europeo no abordan directamente estas cuestiones ahora, se perderá esta excepcional oportunidad para reforzar integralmente el régimen de control y cerrar unas lagunas que pueden aprovechar comerciantes sin escrúpulos", dijo el doctor Michael Crowley, de la Fundación de Investigación Omega.