Publicado:  28.02.2009 08:00 | Actualizado:  28.02.2009 08:00

Ernesto Cardenal: "La jerarquía de la Iglesia se acuesta con cualquiera"

Invitado para impartir dos conferencias en la Casa América, el mito de la última revolución armada en América Latina se encuentra a gusto en Madrid. Su imagen arrodillada ante un iracundo Juan Pablo II cuando era ministro de

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Es el mito de la última revolución armada en América Latina. Su imagen arrodillada ante un iracundo Juan Pablo II cuando era ministro de Cultura de Nicaragua dio la vuelta al mundo. Entonces no se arredró, como tampoco lo hace ahora ante sus viejos compañeros sandinistas "de los que prefiero no hablar".

Sacerdote, político, poeta. Parece usted un superviviente del Renacimiento en la era del ciberespacio

Lo del Renacimiento es una exageración muy grande. Soy poeta que también he sido sacerdote, no político, pero sí revolucionario. Soy creyente en la utopía y creo que hoy esa utopía es posible.

¿Es la utopía la que ha soldado sus tres vocaciones?

Pudiera ser. La utopía para mí es la mejora del mundo. Por eso creo que no es sólo posible, sino que también es necesario.

Dos de sus poemas más notables son Oración por Marilyn Monroe y Al perderte yo a ti. ¿Cómo nacieron esos versos de amor en un sacerdote?

Estaba estudiando para el sacerdocio en Colombia. Uno de los profesores de Teología nos dio la noticia de la muerte de Marilyn. Nos puso unos recortes de la revista Time en un panel y compuse una oración que no es otra cosa que un ataque al sistema del que ella fue víctima y nosotros también. Los otros versos son el resultado de un amor tremendo hacia una muchacha. Es un resumen de lo que yo estaba sintiendo por ella y que no fue correspondido.

¿El amor es utópico?

Sí claro. Es una utopía no siempre realizada. El amor realizado es más difícil que inspire.

Usted, al igual que Sergio Ramírez o Gioconda Belli, plasman en sus obras una decepción enorme por el desarrollo del sandinismo. ¿Siente una decepción intelectual?

La revolución sandinista fue, para mí, la más bella. Supuso una realización personal. Como dijo Gioconda Belli, "fue la plasmación de la ternura de los pueblos". Fueron diez años hermosos que se frustraron por la ingerencia exterior. Primero de Reagan y luego de Bush padre.

¿Qué ocurrió después?

Muchos de los principales dirigentes sandinistas perdieron la moral al ser derrotados en las urnas. Se corrompieron. Yo renuncié, no al sandinismo, sino al partido, que ahora está gobernando nuevamente, pero renunciando a aquella revolución.

Usted abandonó el FSLN en 1994, en protesta contra la dirección autoritaria de Daniel Ortega. ¿Tanto puede cambiar el hombre?

Mucho. Nicaragua es hoy una dictadura familiar de Daniel Ortega, su esposa y sus hijos. No puedo explayarme más en esto porque no tengo libertad para hablar en el extranjero. Estoy perseguido. Tengo una condena de cárcel, las cuentas bancarias congeladas y el correo electrónico intervenido. Lo último que hicieron fue quitarme el ordenador personal. Permítame, no quiero seguir hablando de esto.

¿Está la izquierda tan adoctrinada que devora a sus hijos?

Yo no diría eso. Esa visión generalista no la comparto. En el caso de Nicaragua se trata de un grupo de individuos que se corrompieron.

¿Qué queda de aquel religioso que en 1983 aguantó de rodillas la amonestación pública del Papa Juan Pablo II por apóstata y revolucionario?

Soy el mismo que se enfrentó y que fue humillado por el Papa. Aquel encuentro no supuso tensión para mí. Estaba advertido por el nuncio de que Juan Pablo II podía recriminarme mi compromiso revolucionario. Su deseo era que no acudiera a recibirle al aeropuerto, pero el Gobierno me pidió que lo hiciera. Luego supe que el Papa se arrepintió de aquello.

¿Que le parece el actual pontífice, Benedicto XVI?

Fue el promotor de la política de Juan Pablo II y su principal consejero. Sin embargo creo que es aún peor. Aquel hizo retroceder a la Iglesia varios siglos. Ratzinger mantiene ese retraso y lo ha ampliado al anular todo el Concilio que hubo.

América Latina está en un proceso profundo de transformación. ¿Cuál es su opinión sobre estos cambios y sobre presidentes como Correa, Chávez o Evo Morales?

Es una segunda oportunidad de libertad para América Latina. Empezando por la revolución cubana y acabando con la revolución bolivariana, un nombre bien escogido por el presidente Chávez puesto que Bolívar fue el primer soñador de una Latinoamérica unida en contraposición al norte. Que haya un presidente indio como Evo en Bolivia es otro milagro inesperado. Como un obispo en Paraguay o un negro en la Casa Blanca.

El capitalismo está crucificado por la codicia y el marxismo, ¿es una especie de Lázaro que regresa de entre los muertos?

Yo así lo creo. Chesterton dijo que el cristianismo no había fracasado porque no se intentó aplicar nunca. Es cierto. Eso mismo es aplicable al marxismo. Todo lo contrario podemos decir del capitalismo cuyo fracaso emana de su aplicación. El socialismo democrático y humanista es la única solución que yo encuentro para solucionar los problemas esenciales del hombre.

¿Acaso el dinero es enemigo de las ideas?

El dinero se apropia de todo y lo descompone todo. La avaricia, la usura que decía el poeta estadounidense Ezra Pound, lo destruye todo.

La Iglesia habla de los niños y de la libertad educativa y un millón de niños en Nicaragua siguen sin saber leer, ¿Qué es más falso, la política o la religión?

Debe controlar los términos. No puede hablarse de la Iglesia sino del Vaticano. El Papa Pío XII, que no era sospechoso de ser revolucionario sino más bien todo lo contrario, dijo que la Iglesia son los seglares. Pero para la jerarquía vaticana, en España o en Nicaragua, todo eso es papel mojado. Ellos están con la oligarquía, mientras los seglares trabajan con los pobres. Es obvio que hay dos iglesias: una es la que está con los explotados. La otra prefiere a los explotadores. Pero sólo una sigue la palabra deCristo, la que está con los pobres.

Es decir, en su opinión, la jerarquía eclesiástica está prostituida.

Monseñor Iván Ilich dijo en una ocasión que los cristianos somos unos hijos de puta porque somos hijos de una virgen que también era prostituta. Jesucristo usó esta palabra. El evangelio está escrito en griego y utiliza puta. La jerarquía de la Iglesia se acuesta con cualquiera.

¿Cómo dice?

Sí. El Vaticano se acuesta con la CIA. No es una reflexión mía, sino de una publicación católica de EEUU. Cuando Juan Pablo llegó a Managua lo pusieron en primera página.

Ha recibido la Orden de José Martí, ¿qué piensa de Cuba?

Soy un admirador de la revolución cubana. Grandes países han sido sumisos a los EEUU pero la chiquita Cuba aguantó. Ahora han surgido nuevos estados que se han rebelado como Venezuela, Ecuador, Bolivia. EEUU no puede darnos lecciones de democracia con gulags particulares en territorio cubano como Guantánamo, donde se tortura.

¿Quién es Ernesto Cardenal?

No lo sé. Soy lo que soy ante Dios y no lo que soy ante los hombres; ni siquiera ante uno mismo.

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