Publicado: 22.08.2015 13:24 |Actualizado: 22.08.2015 19:30

Los escindidos de Syriza, dispuestos a formar Gobierno en Grecia

La oposición griega se ha embarcado este sábado en la labor aparentemente inútil de tratar de formar un nuevo gobierno, ajeno a la presión de las inminentes elecciones.

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Panagiotis Lafazanis conversa con Evangelos Meimarakis.- REUTERS

Panagiotis Lafazanis conversa con Evangelos Meimarakis.- REUTERS

ATENAS.- El líder de Unidad Popular, el partido griego escindido del izquierdista Syriza, Panayotis Lafazanis, aseguró este sábado que como tercera fuerza política "agotará" el mandato para formar Gobierno, que el presidente de la República le otorgará en los próximos días. Lafazanis mostró su intención de agotar el mandato a la entrada de la reunión que mantuvo con la presidenta del Parlamento, Zoé Konstandopulu, para informarle sobre la creación de su grupo.

Después de que, como se prevé, el líder de los conservadores, Vangelis Meimarakis, que hoy continúa la ronda de contactos para tratar de formar Gobierno, no lo consiga, el mandato exploratorio pasará a manos de Lafazanis.



Al igual que Meimarakis, se estima que él tampoco pueda constituir un Ejecutivo porque necesitaría sumar como mínimo 120 diputados, algo que sin la participación de la mayor fuerza parlamentaria, Syriza, es imposible. "Tengo la obligación institucional de informar a la presidenta del Parlamento del establecimiento de un nuevo grupo parlamentario con miras a la creación inmediata de un frente antimemorando para salir del país de la crisis", dijo a su entrada al hemiciclo.

La prensa local apunta que este encuentro también tendría el objetivo de sopesar la posibilidad de que Konstandopulu se una a las filas de Unidad Popular, pues ha sido una de las personalidades de Syriza más críticas con el rescate, sobre cuya aprobación votó en contra.

Lafazanis, quien se reunió además con otros 24 miembros de Syriza, ha señalado que está en contacto permanente con los diputados izquierdistas que no respaldaron el rescate para analizar su unión a la formación que dirige.

Meimarakis se reunió con Panagiotis Lafazanis. Los dos están divididos sobre el plan de rescate. Aunque sus conversaciones no fueron a ninguna parte. "Nuestras diferencias con Nueva Democracia son insalvables, caótico", dijo Lafazanis después de la reunión. "No hay absolutamente ninguna base para la cooperación con cualquiera de las partes que han votado a favor de los rescates".

Sin embargo, Lafazanis insistió que usaría sus tres días para tratar de construir una coalición anti-rescate. Esto reduce sus posibles socios a los comunistas y la Golden Dawn, un grupo de ultraderecha rechazado por todas las demás partes.

Esta combinación poco probable sería reunir a solo 57 votos en el parlamento de 300 asientos, en la tabla de posiciones de partidos actuales.

Tsipras sigue líder, con much diferencia, el mayor partido en el parlamento - Syriza tenía 149 asientos ante los 25 rebeldes anti-rescate bajo Lafazanis.

Unidad Popular ha dejado claro que su objetivo será conseguir el voto de aquellos que votaron "no" en el referéndum del 5 de julio sobre las medidas impuestas por los acreedores. Entre sus promesas está la eliminación de la mayor parte de la deuda, lo que ha calificado como "objetivo factible", y, en caso necesario, la salida de la eurozona y la vuelta al dracma como moneda nacional.

Según Lafazanis, Unidad Popular es la facción de Syriza que se mantiene fiel a las declaraciones programáticas que hizo el partido durante la campaña y que le llevaron al Gobierno en las elecciones anticipadas del 25 de enero