Publicado: 16.11.2013 08:41 |Actualizado: 16.11.2013 08:41

"Espero que los jugadores de España no se dejen llevar como si fueran borregos del régimen de Obiang"

El opositor y líder de la Convergencia para la Democracia Social critica que haga falta un partido de fútbol para que la dictadura en Guinea Ecuatorial vuelva al foco mediático

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Ha sido torturado. Ha estado en la cárcel. Pero aún así sigue luchando por la democracia en un país, Guinea Ecuatorial, que tras sacudirse el yugo de Francisco Macías sigue oprimido bajo las garras de otro dictador, Teodoro Obiang. Plácido Micó, líder de la Convergencia para la Democracia Social, es el único opositor guineano con escaño en un Parlamento con cien asientos.

En una conversación telefónica con Público desde Malabo, Micó ve con buenos ojos el partido amistoso que la selección de Vicente del Bosque disputa este sábado en el petroestado de Obiang, siempre y cuando el régimen no lo utilice de propaganda ni la Federación Española de Fútbol de método para hacer caja. No espera nada de los futbolistas de La Roja, pero sí apreciaría que se mojasen y al menos ayudaran a visibilizar la falta de derechos humanos, las desapariciones forzosas o la tortura y abusos que sufre la población de la antigua colonia de España. 

¿Qué le parece que la selección española vaya a jugar a Guinea Ecuatorial?

Hasta ahora nunca había ocurrido. Me parece bien, aunque no sé cómo lo han negociado. Fuera de eso, para Guinea Ecuatorial, un país bajo un régimen autoritario y dictatorial, cualquier cosa que favorezca el intercambio cultural y el conocimiento entre pueblos es bienvenida, aunque sea a nivel futbolístico. No ayuda en nada aislar a la población, que es quien padece directamente la dictadura, que no tenga otras referencias u otros contactos más allá de los opresores. Me parece una política totalmente contraproducente que el pueblo guineano no se relacione con diferentes sectores de la sociedad civil de países democráticos y no sólo, como ocurre en Guinea, se relacione con gente de otras dictaduras como puede ser Corea del Norte, cuya presencia predomina en el país.

¿Realmente el partido puede aportar algo al país?

"Es bueno que la gente venga, que vengan futbolistas, para que puedan ser testigos de la situación que se vive Guinea"

Yo creo que es bueno que la gente venga, que vengan futbolistas, para que puedan ser testigos de la situación que se vive Guinea y que eso pueda suscitar, ojalá, una mayor sensibilidad y una mayor solidaridad de España, en concreto, y de otros países hacia el pueblo de Guinea Ecuatorial.

Obiang ha criticado a varias formaciones políticas e instituciones españoles que, según el régimen, han "politizado" el encuentro. ¿La cita del sábado es algo más que un partido de fútbol?

Lo que espero es que el partido no le sirva de propaganda al régimen. Lo que está claro es que la selección española no viene a hacer política, pero lo que sí que me gustaría es que, aparte de jugar al fútbol, aprovechara para conocer el país y animara al deporte guineano. La selección puede ser un buen embajador, un buen mensajero, después de que comprueben las deficiencias del fútbol y del deporte y, en general, de la falta de desarrollo del país, de la falta de libertades.

¿Cuáles son las intenciones de Obiang? En los últimos días se comenta que busca hacerse una foto con los jugadores, al precio que sea, a pesar de que ellos no estén por la labor

Eso no lo puedo saber porque, sinceramente, no conozco cómo se ha gestionado el viaje, ni cuál es la agenda de la selección o del presidente Obiang. Realmente desconozco si quiere hacerse una foto con los jugadores, aunque cualquiera podría pensar que sí que le gustaría. Es una pena es que sólo se hable de Guinea cuando hay un partido de fútbol. Vivimos bajo una dictadura y parece que la prensa sólo se acuerda de nosotros en situaciones puntuales y anecdóticas. Si para recordar que en Guinea Ecuatorial hay una dictadura tiene que venir la selección española, pues que venga más veces. Así, por lo menos, sirve para que la gente se acuerde del sufrimiento del pueblo ecuatoguineano.

Se comenta que el régimen ha pagado entre cinco y 15 millones de euros por llevar al equipo de Del Bosque hasta Malabo...

"Si para recordar que en Guinea Ecuatorial hay una dictadura tiene que venir la selección española, pues que venga más veces"

No tengo información sobre lo que ha costado, aunque me imagino que sí que habrá quien esté en una mejor posición para hablar de cifras. En cualquier caso, si ha costado más de lo que debería, a lo mejor habría que preguntar a la Federación Española de Fútbol o al Gobierno español por qué para que vaya la selección a jugar hay que cobrar el Estado de Guinea tanto dinero. Dicho esto, lo lamentable es que el régimen de Obiang gaste más en ocasiones puntuales como ésta que para promover la cultura, la educación o el deporte en el país. Lo que hace falta aquí es que el Gobierno invierta más en deporte, no sólo en fútbol, sino en cualquier modalidad porque eso no sólo contribuye al desarrollo moral, físico e intelectual de los jóvenes, sino también a promover y reforzar los valores de convivencia que van implícitos en la actividad deportiva.

¿España va a Guinea Ecuatorial a hacer caja?

Como he dicho antes, no sé cuánto han cobrado o si han cobrado está dentro de lo establecido o va más allá de eso. Aún así, espero que la Federación de Fútbol española no venga a hacer caja. Prefiero pensar que si vienen a jugar se debe a razones de proximidad y de cultura, por los lazos históricos que hay entre los dos países y porque el entrenador de la selección de Guinea, Andoni Goikoetxea, es un viejo conocido. Si las razones son otras, tendrán que argumentar y defender cómo se ha gestionado el dinero.

De momento, en la selección española reina el silencio, tanto sobre el precio del partido como sobre la situación política del país

Creo que deberían poder hablar más allá del tema futbolístico, por qué no, son personas libres, independientes e inteligentes y que pueden comentar cualquier cosa que vean o escuchen. Guinea no debería ser una excepción. Quizás lo primero que hay que saber es qué es lo que van a ver del país. Imagino que hablarán con la gente y espero que no se dejen llevar como si fueran unos (duda un momento) borregos, que no se dejen llevar por el Gobierno.

"Si la razón de la visita de España es el dinero, la Federación de Fútbol tendrá que argumentar cómo lo ha gestionado" 

Creo que tienen que comportarse como se comportan o se han ido comportando cuando juegan en otros países y que en función de lo que vean, cuando les pregunten, que no digan que no pueden hablar. En ese caso sería encubrir o ejercer de, no diría cómplices, pero sí de no querer crearse problemas con el régimen; para eso que no vengan. Lo bueno es que vean Guinea y que cuenten lo que han visto con la misma libertad con la que se supone que vienen a jugar porque, digo yo, nadie les habrá obligado. Si son libres de ir a jugar al fútbol donde quieran, se tendrían que sentir igual para compartir sus opiniones de sus experiencias en Guinea con quien haga falta. En cualquier caso, tampoco soy yo el que les tiene que obligar a hablar si no quieren hacerlo.

Diversas asociaciones defensoras de los derechos humanos han pedido que se suspenda el partido, algo a lo que se ha apuntado la oposición ecuatoguineana en el exilio

Yo no soy de esa opinión. La gente que está en el exilio tiene otra dinámica. Ellos creen que la lucha política contra una dictadura se cristaliza en irse al exilio y quedarse ahí mientras se alienta al resto de la población a que no les imiten porque allí las cosas van mal. Entonces, ¿cómo se salva a ese pueblo? Aislar a un país no es el camino correcto, no sirve para debilitar al régimen, sólo sirve para dejar a la población sin la oportunidad de tener el más mínimo contacto con otra cosa que no sean los opresores. Nosotros lo rechazamos porque son actitudes políticas interesadas de gente incapaz de asumir su responsabilidad como políticos. Si quieren hacer política, que vayan a Guinea. Lo que tienen que hacer es arriesgarse, incluso poner en peligro su vida, su integridad física, como hacen todos los luchadores por la democracia en el mundo, como Nelson Mandela. Es sencillamente inaceptable que esta gente nos dé lecciones de cómo luchar contra una dictadura.