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El espionaje occidental ayudó a Gadafi a perseguir disidentes

La CIA y el MI6 colaboraron con Libia pese a conocer la práctica sistemática de la tortura

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La colaboración entre la CIA, el MI6 británico y los temibles servicios secretos del régimen de Muamar Gadafi no se limitó a enviar a supuestos terroristas, capturados por EEUU en Asia, a Libia para que los torturadores de ese país los interrogaran e hicieran el trabajo sucio. Como contrapartida por este servicio, las agencias de espionaje occidentales ayudaron al régimen libio a perseguir a disidentes que vivían exiliados en países como Reino Unido.

Los documentos hallados el sábado por Human Rights Watch (HRW) en la oficina del exjefe de los servicios secretos libios, Musa Kusa (exiliado primero en Londres y después en Qatar), demuestran que la complicidad de Occidente en la represión que ejercía Gadafi fue mucho mayor de lo que se suponía.

Londres pinchó los teléfonos de 50 exiliados libios en Reino Unido

En los cientos de cartas hallados por un representante de HRW en el despacho de Kusa en Trípoli queda patente no sólo una estrecha colaboración, sino incluso una enorme familiaridad entre la CIA, el MI6 y los esbirros del régimen libio.

'Querido Musa', empiezan estas cartas, según HRW, que ha destacado que los oficiales de la CIA y del espionaje británico que firmaban las misivas lo hacían también sólo con su nombre de pila. Esa colaboración tan amistosa se traducía, por ejemplo, en que los espías británicos pincharon por encargo de Trípoli los teléfonos de unos 50 disidentes libios que vivían en Gran Bretaña. HRW ha encontrado también fotografías de opositores libios residentes en territorio británico que Londres había enviado a Trípoli.

Una de las comunicaciones entre estos servicios de espionaje se refiere precisamente a quien hoy es el comandante de las tropas rebeldes en Trípoli, el integrista Abdelhakim Belhaj, uno de los sospechosos de terrorismo capturado por la CIA y luego entregado a Libia, según datos de HRW.

La CIA informó a Trípoli de que podía capturar a Abdelhakim Belhaj

'Entre los archivos que hemos descubierto hay un fax de 2004 de la CIA dirigido a la oficina de Musa Kusa, en el que se informa al Gobierno libio de que EEUU está en disposición de capturar y entregar a Belhaj', precisó a Reuters Peter Bouckaert, el representante de HRW que encontró los documentos acompañado de un grupo de periodistas.

'De hecho, esa operación se llevó a cabo. [Belhaj] Fue capturado por la CIA en Asia y enviado de vuelta a Libia en un vuelo secreto de la agencia [dentro del programa conocido como renditions]. En su país, fue torturado por los servicios secretos libios', explicó Bouckaert.

El propio Belhaj ha denunciado haber sido torturado por agentes norteamericanos antes de ser enviado a Libia, donde sostiene que fue de nuevo torturado en la famosa prisión tripolitana de Abu Salim.

La relación entre la tiranía libia, EEUU y Reino Unido eran tan cordial que, como reveló el sábado el diario The Independent, Londres y Washington actuaron en nombre de Libia en las negociaciones de este país con el Organismo Internacional de la Energía Atómica. Las dos potencias occidentales ejercieron así de valedores de la tiranía libia para su redención internacional, algo que ahora podría pasarles factura con las nuevas autoridades del país.

A todas estas revelaciones se han sumado las que ofrecen otros documentos hallados, en esta ocasión, entre los escombros de la embajada británica de Trípoli, de las que informó ayer el dominical The Sunday Times.

Los estrechos lazos que los gobiernos de los laboristas Tony Blair y Gordon Brown mantuvieron con Gadafi se concretaron por ejemplo, de acuerdo con estos informes, en que Blair ayudó a Saif al Islam, el hijo de Gadafi, a redactar su tesis doctoral mientras este estudiaba en la London School of Economics.

Tras divulgarse estas informaciones, el ministro británico de Asuntos Exteriores, William Hague, dijo a la cadena Sky News que la información está relaciona con un Gobierno previo al suyo, por lo que no tiene 'conocimiento de lo que estaba pasando entonces'. Hague agregó: 'Nosotros no hacemos comentarios sobre aspectos de inteligencia'.