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Estados Unidos toleró torturas sistemáticas en Irak

Unos 400.000 documentos filtrados por Wikileaks sobre la Guerra de Irak desvelan cómo EEUU toleró los abusos y ejecuciones sumarias, cifra en más de 100.000 los iraquíes fallecidos (70.000 civiles) y apunta la implicació

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Wikileaks vuelve a poner en apuros al Pentágono con la publicación de cerca de 400.000 documentos sobre la guerra de Irak. Archivos que saldrían de la misma fuente que filtró a la organización los 90.000 informes sobre Afganistán y que demuestran la pasividad de EEUU en casos de abusos, tortura, violación y asesinatos de civiles. Una filtración que ha sido defendida hoy por Assange recordando que 'la primera víctima de una guerra es la verdad'.

No obstante, las revelaciones de Wikileaks son, de alguna manera, mucho más suaves con EEUU de lo que fue el 'Diario de la guerra de Afganistán' publicado a finales de julio. Quizá la lectura que han hecho los medios que han tenido acceso a los archivos por adelantado (Le Monde, The New York Times, The Guardian, Der Spiegel e Iraq War Logs) ayude. Porque la mayoría resaltan los abusos contra civiles por parte de las fuerzas armadas iraquíes.

Siempre bajo la 'vista gorda' consentida de la coalición. Pero de alguna manera se está dando a entender que muchos de los inocentes muertos en Irak fueron aniquilados por iraquíes.

Como hiciera Assange en la presentación de los documentos sobre Afganistán, habría que hacer una precisión: los datos de Wikileaks provienen de informes del Ejército de EEUU. En su mayoría pueden ser imprecisos o subjetivos, aunque en conjunto sirvan para hacerse una idea de cómo se ha desarrollado la guerra, día a día, en estos últimos seis años.   

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De cualquier modo se trata de la filtración más importante de la historia de EEUU. Y las cifras son demoledoras. Según Wikileaks, de 2004 a 2009 murieron en Irak 109.000 personas. 66.081 de ellas civiles. Lo que significa que cada día, durante seis años, han muerto 33 iraquíes de a pie.

En principio sería la primera cifra oficial, ya que estos documentos se basan en informes del Ejército de EEUU. Las únicas cifras aproximadas que existen de Irak provienen de iraqbodycount.org, la web británica que desde la invasión en 2003 da un parte diario sobre bajas.

Informes que delatan a los estadounidenses como cómplices de una barbarie sin precedentes. Principalmente porque muchas de esas violaciones las cometieron los propios soldados iraquíes y ellos eran conocedores.

Como demuestran los documentos publicados, el Ejército iraquí formaba parte de un sistema creado por la coalición ocupante basado en la 'vista gorda'. Según explica el diario The Guardian, cada escenario de este tipo era recogido por los aliados bajo el título 'ninguna investigación es necesaria'.

The New York Times explica cómo los militares estadounidenses estaban al corriente de los abusos que estaban cometiendo las fuerzas iraquíes.

El periódico enumera latigazos, quemaduras, violaciones y hasta amputaciones. También amenazas por parte de los marines estadounidenses a los detenidos con trasladarlos a las prisiones gestionadas por Bagdad.

Existe una gran cantidad de informes médicos sobre presos que fueron encapuchados, colgados por muñecas o tobillos y sometidos a electro shocks o palizas. Pero parece demasiado fácil hacer que recaigan todas las barbaridades cometidas en Irak sobre el Ejército o las fuerzas de seguridad iraquíes (El recuerdo de Abu Ghraib sigue presente).

Para empezar, porque las fuerzas de la coalición conformaron, dieron el visto bueno y adiestraron a ese nuevo Ejército.

Para continuar, por datos como los siguientes: EEUU estuvo involucrado en la muerte de más de 600 civiles en los 'check points'. Y eso, tal y como indica el periódico estadounidense, fue una de las principales causas que provocaron un aumento de la violencia sectaria a partir del tercer año de la guerra. (Ver tabla anterior)

Y por último, porque ese laissez-faire ha sido un objeto recurrente por EEUU y le ha costado muchos disgustos tanto a Washington como a Londres. Reino Unido ha sido acusado en numerosas ocasiones de permitir que la Inteligencia paquistaní, por poner un ejemplo, torturara a sospechosos de terrorismo detenidos en Afganistán. Detenidos que luego iban a parar a Guantánamo donde eran torturados por militares estadounidenses. Una externalización de la tortura de la que EEUU se ha aprovechado en los años de la guerra contra el terror.   

Casos como los recogidos por la agencia EFE del New York Times dejan a las claras la situación: 'Se cuenta el caso de un marine que, ante el reflejo del sol en el parabrisas de un coche que no aminoró la marcha y acabó disparando. A consecuencia, murió una madre y resultaron heridas sus tres hijas y su marido'.

'En otras ocasiones, los soldados dejaron malheridos a iraquíes que no entendían los signos realizados con las linternas. En una de las ocasiones, un francotirador disparó contra un civil vestido con chándal, para más tarde descubrir que era uno de los traductores de las tropas estadounidenses'.

Los informes de los militares estadounidenses revelan que más de la mitad de los civiles muertos en los últimos años (unos 30.000), cayeron por ataques de la insurgencia. El arma más letal de los militantes chiíes son los denominados 'Dispositivos Explosivos Improvisados' (IED por sus siglas en inglés).

De fabricación casera, los IED son bombas que la insurgencia suele colocar en carreteras y caminos. Para tener una visión de conjunto de su efectividad, sólo hay que ver las cifras de Wikileaks sobre Afganistán: esos artefactos se cobraron la vida de más de 2.000 personas en los últimos dos años.

Por último, otro de los puntos relevantes de la filtración de Wikileaks es la participación de Irán en el conflicto. En diciembre de 2006, la insurgencia capturaró a varios miembros del Ministerio de Educación Superior iraquí. EEUU, gracias a un informe de la Inteligencia, previó una posible ofensiva para llevar a cabo secuestros de militares amerianos. Como resume The New York Times, esos milicianos iraquíes fueron entrenados por los Guardianes de la Revolución iraníes, el brazo armado del régimen de Teherán.

Teherán habría suministrado armamento y habría entrenado a la insurgencia iraquíLos informes, según el diario, no se limitaban a hipotéticos secuestros, sino que aportaban evidencias del armamento suministrado por Irán a la resistencia iraquí.

Hechos que son otro paralelismo con la filtración sobre Afganistán.

Los archivos de Wikileaks involucraban directamente a la inteligencia paquistaní en el entrenamiento y la preparación de atentados de los talibanes contra las fuerzas de la OTAN. Esas informaciones crearon un maremoto político y diplomático con acusaciones constantes desde Londres y Washington al presidente Asif Ali Zardari.