Publicado: 15.07.2014 17:01 |Actualizado: 15.07.2014 17:01

La estrategia militar de Hamás trae de cabeza a Israel

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Transcurridos ocho días desde el inicio de la operación Margen Defensivo, los números fríos que se difunden, y que provienen de Israel, de los palestinos y de las Naciones Unidas, no pueden ser más inquietantes para el Estado judío, pues muestran un novedoso grado de sofisticación de las actividades militares de la resistencia de Hamás, en comparación con las últimas guerras en la zona.

Valga este dato: el número de palestinos muertos se sitúa alrededor de los dos centenares, de los que por lo menos el 80% son civiles, según las Naciones Unidas, lo que significa que en estos ocho días han muerto aproximadamente 40 milicianos, es decir cinco al día, una cifra bastante modesta si se contrasta con la intensa actividad de las milicias, que han disparado unos 1.150 cohetes.

Hasta la mañana del martes la aviación israelí había atacado más de 1.600 "objetivos" en la franja de Gaza, y esto no incluye los bombardeos de la marina y la artillería, lo que significa que muere un miliciano cada 40 bombardeos de la aviación, descontando los de la marina y la artillería. ¿Cómo se ha llegado a esta situación?

Para llegar aquí se ha de considerar el giro copernicano que las milicias palestinas han dado a su estrategia militar. En este conflicto se han abandonado estrategias antiguas y se ha modernizado el comportamiento de las milicias y de los milicianos, tanto a nivel profundo como a nivel superficial.

Los milicianos ya no se pasean en uniforme ni se comunican constantemente por teléfono

Un detalle importante a nivel superficial es que, a diferencia de los conflictos anteriores, en éste los milicianos no se pasean por Gaza de un lugar a otro con uniformes caquis ni se comunican constantemente por teléfono, algo que facilitaba su identificación y localización y los hacía vulnerables.

Las milicias se han distribuido el trabajo y coordinan sus acciones y movimientos de una manera precisa. Si las Brigadas al Qassam, que son las milicias de Hamás, disparan cohetes de largo alcance sobre Tel Aviv, las Brigadas al Quds, que son las milicias de la Yihad Islámica, lo harán en otra dirección, sobre otra ciudad.

Las Brigadas al Qassam y las Brigadas al Quds son las únicas milicias que disponen de cohetes de largo alcance, y concentran sus esfuerzos en esta materia, mientras que las milicias más pequeñas se encargan de disparar cohetes más pequeños sobre las poblaciones israelíes más próximas a la franja de Gaza.

El Ejército israelí dice que durante estos ocho días la aviación ha destruido un tercio del arsenal de cohetes que hay en Gaza, un dato que no ha sido ni confirmado ni desmentido por Hamás y que por tanto no puede contrastarse. No obstante, fuentes militares hebreas estiman que las milicias todavía disponen de 5.000 cohetes, la inmensa mayoría de corto alcance.

Para disparar los más de 1.200 cohetes que habían caído hasta ayer en Israel, las milicias toman precauciones de todo tipo. Por ejemplo, los lanzamientos se hacen con temporizadores y no es necesario que los milicianos permanezcan al pie de las lanzaderas durante mucho tiempo. Al contrario, incluso antes de disparar desaparecen de escena.

Además, la exposición de cada lanzadora se aprovecha al máximo, disparándose rápidamente todos los cohetes que se han transportado, de manera que cuando la aviación ataca el lugar, los cohetes ya han salido y las bombas destruyen la lanzadora como mucho.

Mientras las Brigadas al Qassam y las Brigadas al Quds llevan el peso de los ataques más importantes, las milicias más pequeñas se encargan de vigilar las fronteras con Israel y la costa mediterránea con el fin de detectar cualquier aproximación sospechosa en dirección a la franja de Gaza. Cerca de las fronteras hay un auténtico ejército de centinelas.

Los centinelas de las pequeñas milicias hicieron frente a un comando naval israelí

El pasado sábado ocurrió un incidente ilustrativo en este sentido en el área de Sudaniya, en la costa del norte de la ciudad de Gaza, cuando los centinelas que vigilaban la zona detectaron la aproximación de un comando naval muy numeroso. Inmediatamente se desplazaron a la zona milicianos de al Qassam y al Quds que hicieron frente a los invasores. El choque se prolongó durante casi dos horas, hasta que el comando israelí decidió abortar la operación y retirarse a las naves nodriza. Para entonces cinco soldados estaban heridos.

Todas las mejoras que Hamás y las demás milicias han introducido han hecho que en Israel algunos analistas se pregunten si la estrategia que sigue el Ejército, y la negativa del primer ministro Binyamín Netanyahu, a enviar tropas dentro de la Franja, sea la adecuada.

Y aún van más lejos algunos que se preguntan si tiene sentido una operación como Margen Defensivo que claramente no está cumpliendo sus objetivos, ya que no consta que se estén destruyendo las infraestructuras del terrorismo ni los grandes arsenales que tienen en la Franja las distintas milicias.

Hamás también está saliendo reforzada a nivel político, aunque los dirigentes israelíes afirman justamente lo contrario. El mismo hecho de que los milicianos hayan disparado 1.200 cohetes sobre toda la geografía de Israel, mientras la Autoridad Nacional Palestina de Mahmud Abás se ha convertido en el brazo ejecutor de Israel, ha levantado la moral de un sinnúmero de palestinos que quieren justicia y que no la obtienen por la parálisis de la comunidad internacional.