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Estudiantes, Wikileaks, Obama y el nuevo orden mundial

El presentador de 'Fox News', Glenn Beck, tiene una teoría muy particular sobre las protestas de ayer en Londres y los cables diplomáticos

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Han pasado ya casi dos semanas desde que Wikileaks comenzará a publicar los cables de la diplomacia estadounidense y Glenn Beck no se había pronunciado aún en voz alta.

Lo hizo anoche en su programa de Fox News. Y como siempre, haciendo una cadena de relaciones con un común denominador: la supuesta conspiración progresista para cambiar el orden mundial.

Beck relacionó ayer de una manera muy especial las revueltas de estudiantes en Londres con Wikileaks. Comenzó con una frase atribuida a Coldblood, la persona que ha aparecido en varios medios británicos hablando de Anonynous, el grupo de hackers que ha tumbado las webs de las compañías de tarjetas de crédito por retirar su soporte a la organización de Asange.

Coldblood (sangre fría, en español) dijo, según Beck, que Anonymous quiere ser 'una fuerza para crear el caos'. Como el hacker desconocido tiene 22 años, el presentador, sin ningun tipo de tapujo, relacionó la llamada al caos de este Coldblood con su edad y con la revuelta estudiantil ayer en Londres.

Más en concreto con los zarandeos al coche del príncipe Carlos. En el imaginario causa-efecto de Beck, Coldblood es igual a caos; Coldblood es igual a joven, Coldblood es igual a Anonymous, que a su vez es igual a Wikileaks. Por lo tanto, Wikileaks es igual a las protestas por las subidas de las tasas universitarias.

Quizá la imagen de los huevos contra el cristal del coche real quedaba muy bien para ilustrar la llamada al caos de Anonymous. Pero a Beck se le desmonta la teoría por el simple hecho de que el movimiento que representa Anonymous sólo tiene lugar en Internet.  De manera pacífica. 

No menos curiosa es la manera de enlazar el personaje de Coldblood con el supuesto propósito de Obama para generar un nuevo orden mundial con un sólo Gobierno (este tema es una de las piezas claves de la retórica conspiranoica de Beck).

'¿Por qué por primera vez en la historia de EEUU el presidente no se preocupa por los mayores?', se pregunta el presentador: 'Porque los revolucionarios son la juventud [...] Y el caos es bueno para la revolución', apostilla.

A partir de aquí empieza a enumerar las instituciones que han mostrado su apoyo de alguna manera a Wikileaks o Julian Assange, hasta que aparece el nombre de George Soros. 'Muchos de estos grupos apoyan a Assange porque él puede conseguir lo que están buscando: revolución y caos'.

Soros lidera la Fundación Open Society que se define como una organización 'que contribuye a crear democracias tolerantes cuyos gobiernos son responsables con sus ciudadanos, mediante políticas que aseguren justicia política, legal y económica y protegan los derechos fundamentales'.

Para ello, Soros se ha convertido en activista por la transparencia y la libertad de expresión y de ahí su relación con Assange, que dio una conferencia organizada por Open Society en Londres.

Pero Soros, según Beck, encabeza junto a Obama esa oscura alianza progresista en pos de un nuevo orden mundial que, de manera sorprendente, habría encargado a Assange publicar los cables diplomáticos y crear el caos y luego la revolución.

Quizá por eso el fundador de Wikileaks fue detenido el pasado martes en Londres.