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La Eurocámara pide sanciones y más control a la exportación de armas, con la abstención de los conservadores

El Parlamento Europeo vota mañana una resolución en la que pide a los Estados miembros respetar la Posición Común en materia de comercio de armas, sancionar a los gobiernos que la incumplan e imponer un embargo sobre Arabia Saudí por su actuación en Yemen. El grupo popular se abstendrá.

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Edificio de la sede del Parlamento Europeo, en Estrasburgo. AFP/ Sebastiane Bozon

Un sistema de control de armas “estricto, transparente, eficaz y comúnmente aceptado y definido” es lo que pide el Parlamento Europeo en una resolución que se debate este martes en Estrasburgo y será votada mañana miércoles. El texto insiste en la necesidad imponer sanciones a los países europeos que no respeten la Posición Común en materia de venta de armamento. El grupo de los populares europeos se abstendrá pues considera que la Eurocámara no debe interferir en una competencia que es exclusiva de los Estados.

Según las cifras de exportación de armas entre los años 2012 y 2016, la Unión Europea es responsable de un 26% de las transacciones en el mundo. Esto sitúa a la UE como el segundo mayor proveedor de armas, solo por detrás de Estados Unidos (33%) y seguida muy de cerca por Rusia (23%). Oriente medio es el principal destino de las armas que los 28 exportan, a pesar de la creciente inestabilidad en la región. Y en opinión del Parlamento Europeo, gran parte de estas ventas de armas contravienen además los principios que recoge la Posición Común.

La Posición Común es un documento acordado en 2008 que establece ocho criterios según los cuales los Estados miembros pueden expedir licencias de exportación de armas. Estos criterios exigen, entre otras cosas, el cumplimiento con los compromisos y obligaciones internacionales, como las sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU, y el respeto a los derechos humanos en el país de destino final o prohíben las exportaciones que puedan provocar o prolongar conflictos (internos o internacionales) o poner en riesgo la seguridad de nacional de los Estados Miembros.

La Eurocámara considera que gran parte de los países europeos se saltan estas normas, que la información que comparten sobre sus actividades económicas es insuficiente y que es necesario un mecanismo sancionador para punir a los Estados que contravengan la Posición Común. El texto pide a los Estados más transparencia, mejor intercambio de información y más coherencia en la aplicación de la Posición Común, mayor control y rendición de cuentas.

Desde el grupo popular insisten en aclarar que su abstención no implica que sean contrarios a un mecanismo para controlar la exportación de armas y el cumplimiento de la Posición Común. Sin embargo, consideran que deben ser los gobiernos de los Estados miembros quienes lleguen a un acuerdo en el marco de una política de defensa común.

Arabia Saudí, en el punto de mira

Para la Eurocámara, las exportaciones y la transferencia de armas tienen un importante impacto sobre “la seguridad de las personas, los derechos humanos, la democracia, la buena gobernanza y el desarrollo socioeconómico” y por tanto, afectan también a las circunstancias que fuerzan a las personas a huir de sus países. Además, el suministro de armas a países en conflicto, entiende el Parlamento, influye además en las posibilidades de desarrollo de estos países. Dado que en teoría, la erradicación de la pobreza y la construcción de un mundo más estable y próspero son algunos de los objetivos prioritarios de la política exterior de la Unión, el control sobre el comercio de armas es clave en su consecución.

La resolución que el Parlamento Europeo debatirá hoy hace referencia en particular a las exportaciones de armas a Arabia Saudí por parte de varios Estados miembros. La Eurocámara considera que estas exportaciones son contrarias a los criterios de la Posición Común, debido a las continuas violaciones del Derecho Internacional Humanitario cometidas por la coalición liderada por los saudís en Yemen, que han derivado en una de las crisis humanitarias más graves de los últimos años. Por eso, los eurodiputados aprovechan de nuevo esta resolución para pedir a la Alta Representante para la Política Exterior y de Seguridad Común, Federica Mogherini, que impulse un embargo de los 28 contra el país.

Además, el Parlamento Europeo considera probado que algunas de las transferencias de armas europeas han acabado en países inestables, utilizadas en conflictos armados o represión interna e incluso en manos de grupos terroristas en Siria o Irak. Exportaciones que, insiste la resolución “violan claramente la Posición Común” y por lo tanto, demuestran “la necesidad de un mejor control y transparencia”, pues ponen en riesgo la seguridad tanto de los ciudadanos europeos como de la comunidad internacional.