Publicado: 19.05.2015 19:59 |Actualizado: 19.05.2015 20:06

Europa enfría las expectativas griegas de un acuerdo rápido sobre el nuevo plan de ayudas

Bruselas insiste en que las negociaciones con Atenas deben acelerarse ante el temor de que el país se quede sin fondos.

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El ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, pronuncia una conferencia en  Atenas. REUTERS/Alkis Konstantinidis

El ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, pronuncia una conferencia en Atenas. REUTERS/Alkis Konstantinidis

ATENAS/BRUSELAS.- Los líderes europeos enfriaron el martes las esperanzas griegas de que pronto finalicen las negociaciones para un acuerdo de ayuda financiera y advirtieron de que las conversaciones deben apresurarse antes de que el país se quede sin fondos.

Un panorama sobrio de Bruselas y Berlín contrastó fuertemente con el optimismo de Atenas, donde los funcionarios del nuevo Gobierno de izquierda hicieron una serie de apariciones públicas para prometer que un acuerdo era sólo cuestión de días. El ministro de Finanzas Yanis Varufakis dijo el lunes por la noche en un programa de televisión que podría cerrarse el trato en una semana, mientras que el primer ministro Alexis Tsipras había sostenido previamente que las discusiones estaban en "la recta final".

El comentario, que animó las bolsas y el mercado de deuda, pero los responsables de la zona euro dijeron que las conversaciones no avanzaban tan rápido como se necesitaba para cerrar un acuerdo en tan poco tiempo.



"Se necesita más tiempo y esfuerzo para zanjar las brechas en temas que siguen abiertos. Consideramos que hay avances pero a un ritmo lento", dijo el portavoz de la Comisión Europea Margaritis Schinas en una rueda de prensa diaria.

La Comisión también negó la información publicada en un diario griego, que dijo que su líder, Jean-Claude Juncker, había ofrecido una propuesta de compromiso para romper el estancamiento en las conversaciones, que fijaron una meta menor de superávit primario para Atenas a cambio de reformas fiscales y aumentos impositivos.

Después de una reunión en Berlín, los líderes de Alemania y Francia dijeron que las conversaciones entre Grecia y sus acreedores internacionales debían acelerarse para liberar préstamos adicionales para Atenas. "Yo diría que las conversaciones deben acelerarse, más que que están yendo demasiado rápido, y esperamos que el foro relevante -el Grupo de Bruselas- pueda avanzar porque el acuerdo de febrero era que se debería establecer un programa para finales de mayo", dijo la canciller alemana, Angela Merkel, en una conferencia de prensa.

Merkel y Holande celebrarán sendos encuentros bilaterales con Tsipras en Riga para acelerar las negociaciones

El presidente francés, Francois Hollande, coincidió en que las conversaciones con Grecia deben acelerarse: "Todos tenemos la misma postura, que es que Grecia debe permanecer en la zona euro". Ambos líderes se reunirán con Tsipras en una cumbre de la Unión Europea en Riga esta semana, donde Grecia promueve una serie de encuentros bilaterales para cerrar un acuerdo antes de quedarse sin fondos.

Los líderes de la zona euro han dicho que cualquier avance en la cumbre de Riga no puede reemplazar las conversaciones técnicas en curso entre responsables de rango medio de ambas partes.

Se prevé que Atenas a duras penas consiga recursos para pagar a los empleados públicos y jubilados este mes, pero el desembolso de 1.500 millones de euros al FMI en junio plantea un desafío mucho mayor. La semana pasada, un pago de unos 750 millones de euros al FMI solo se pudo hacer vaciando otra cuenta del país en el mismo Fondo.

El ministro de Trabajo, Panos Skourletis, apuntó al 5 de junio (cuando vence el próximo pago de Grecia al FMI) como el próximo punto de inflexión para el país. "Hay un plazo, que es el 5 de junio", dijo a la televisión griega. "Todos sabemos que si no hay solución, digamos hasta entonces, en relación con la financiación, las cosas se pondrán difíciles", agregó. Pero, como el resto del Gobierno, se mostró confiado en que haya un acuerdo de efectivo de reforma "en los próximos días".

Las discusiones con la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional han avanzado poco en los últimos cuatro meses. Una conclusión exitosa liberaría unos 7.200 millones de euros (8.100 millones de dólares) en ayuda, pero las conversaciones tropezaron con los puntos de desacuerdo de las reformas laborales y de pensiones.