Publicado: 13.10.2014 07:32 |Actualizado: 13.10.2014 07:32

Evo Morales dedica su triunfo "antiimperialista" en Bolivia a Fidel Castro y Hugo Chávez

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Los bolivianos revalidaron este domingo su apoyo al actual presidente, Evo Morales, vencedor con casi un 60% de los votos de las elecciones presidenciales celebradas en Bolivia, según las encuestas a pie de urna y por recuento rápido. Este resultado permitirá a Morales gobernar un tercer mandato, de 2015 a 2020, tras concurrir a estos comicios avalado por el Tribunal Constitucional de su país, a pesar de que la Carta Magna que él promulgó en 2009 solo permite dos periodos consecutivos en el poder.

A falta de los resultados oficiales, que se conocerán a primera hora de este lunes, todo el país dio como ganador a Morales, ya que en Bolivia, históricamente, los resultados extraoficiales coinciden con los datos que difunde el Tribunal Supremo Electoral (TSE) tras el escrutinio oficial. Aunque el TSE había anunciado que a medianoche hora local (04.00 GMT) ofrecería el escrutinio al 70%, a esa hora el recuento apenas rozaba el 3 %. Sin embargo, Morales no necesitó de la ratificación oficial de su victoria y apenas se conocieron los sondeos salió al balcón del Palacio de Gobierno para celebrar ante una multitud su triunfo electoral.

Morales salió al balcón del Palacio de Gobierno para celebrar ante una multitud su triunfo electoral, que dedicó al líder cubano Fidel Castro, al fallecido mandatario venezolano Hugo Chávez, y a todos los gobiernos "antiimperialistas" del mundo.

Morales y su vicepresidente, Álvaro García Linera, habrían ganado las elecciones con alrededor del 60% de los votos, según los sondeos a pie de urna y por conteo rápido difundidos por medios bolivianos esta noche, a la espera de los resultados del escrutinio oficial.

"Este triunfo está dedicado a Fidel Castro, dedicado a Hugo Chávez, que en paz descanse, a todos los presidentes y gobiernos antiimperialistas y anticapitalistas", proclamó Morales ante sus seguidores reunidos en la plaza Murillo, a las puertas del Palacio.

Esta prematura celebración del mandatario y sus bases se debe a que en Bolivia, históricamente, los resultados de los sondeos a pie de urna y por recuento rápido coinciden con los datos que difunde el TSE tras el escrutinio oficial.

"¡Patria sí, colonia, no!" corearon Morales y sus fieles. Morales y García Linera, lograron, según esas encuestas extraoficiales, un tercer mandato para el período 2015-2020.

El gobernante también dijo que la victoria ha demostrado que en Bolivia "no hay media luna, sino luna llena", en alusión a la forma en que los políticos opositores autonomistas se referían a las regiones orientales con el apelativo de "Media Luna".

Por primera vez, Morales se impuso en el próspero departamento de Santa Cruz, tradicionalmente una región opositora y que años atrás fue el bastión del movimiento autonomista en Bolivia.

Según Morales, su Movimiento Al Socialismo (MAS), ganó con claridad en ocho de los nueve departamentos del país y aún "se pelea voto a voto" en uno de ellos, en alusión a la región amazónica de Beni, en la que según las encuestas habría vencido el opositor Samuel Doria Medina, quien a nivel nacional habría obtenido en torno al 25%.

También el resto de los candidatos dio por buenos los resultados extraoficiales. Los opositores anunciaron que fiscalizarán férreamente al Gobierno de Morales y que trabajarán para evitar que éste se perpetúe en el poder, como muchos temen.

El más inmediato contrincante de Morales, el empresario conservador Samuel Doria Medina, habría logrado entre el 24% y el 25,3%, porcentaje que supone su tercera derrota electoral ante el actual gobernante. Para Doria Medina, este resultado es "un mandato para que todos los parlamentarios de Unidad Demócrata (su partido) fiscalicen adecuadamente la gestión de gobierno".

"Nos aseguraremos de que no haya más reelecciones", dice el líder opositor

"Nos aseguraremos de que no haya más reelecciones, que se cumpla la Constitución, las leyes; nos aseguraremos de que mejore la salud, la seguridad ciudadana, la educación, de que se maneje adecuadamente la economía de nuestro país", añadió el candidato conservador.

El tercer candidato más votado fue el expresidente Jorge Quiroga (2001-2002), que obtendría en torno al 9,6% de los votos. Quiroga avanzó que ejercerá la oposición en el Parlamento para evitar que Morales se aferre al cargo. Los otros dos candidatos presidenciales, el exalcalde de La Paz Juan del Granado y el líder indígena Fernando Vargas, habrían conseguido entre un 2,7% y un 3% de respaldo, respectivamente, según los mismos sondeos.

En su discurso, Morales, que gobierna Bolivia desde el 2006, cometió un lapsus al pedir a sus seguidores "le cuiden" nueve años más, aunque luego rectificó y dijo que deben ser cinco años más.

"No estamos solos, aquí ya es sencillo ganar en La Paz, muchas gracias al pueblo paceño por acompañarnos, por defendernos, por cuidarnos nueve años más, o cinco años más, perdón. Nos cuidaron nueve años, tienen que cuidar cinco años más", aclaró.

El gobernante se dirigió también a la oposición, a la que pidió no hacer confrontación y trabajar unidos por Bolivia. "Por Bolivia soportamos con mucha paciencia, no hay por qué comentar o recordar (...) por eso convocamos a ellos (los opositores) a sumarse, a trabajar. Tienen derecho a discrepar, pero por encima de eso está nuestra querida Bolivia", agregó.

Tendió la mano a la oposición para trabajar "por Bolivia" y dijo que su triunfo ha demostrado que en el país "no hay media luna, sino luna llena", en alusión a la forma en que los políticos opositores autonomistas se referían a las regiones orientales con el apelativo de "Media Luna". Por primera vez, Morales se impuso en el próspero departamento de Santa Cruz, tradicionalmente una región opositora y que años atrás fue el bastión del movimiento autonomista en Bolivia. También el resto de los candidatos dio por buenos los resultados extraoficiales. Los opositores anunciaron que fiscalizarán férreamente al Gobierno de Morales y que trabajarán para evitar que éste se perpetúe en el poder, como muchos temen.

La jornada de votación se desarrolló sin incidentes destacables y con altos índices de participación, informó a Efe el vocal del TSE Marco Ayala. En Bolivia es obligatorio votar y no hacerlo está sancionado con una multa y la prohibición de realizar transacciones bancarias durante tres meses.

En total, casi 6 millones de bolivianos estaban llamados a las urnas para votar en el país por presidente, vicepresidente, diputados, senadores y legisladores para organismos supraestatales. Otros 272.058 emigrantes bolivianos pudieron votar en 33 países, la mayoría en Argentina, España y Brasil, para elegir a los primeros mandatarios.