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La ex jueza del caso L'oreal acusa a Sarkozy de recibir dinero negro

La magistrada cree que desde el Eliseo se maquinó para apartarla del caso

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Malos tiempos para el presidente de la República francesa, Nicolas Sarkozy. Con una popularidad por los suelos desde hace un par de años y con la crisis golpeando a la economía francesa, puede que el presidente todavía tenga que hacer frente a otro escándalo más antes de llegar a las elecciones de 2012. O más bien, a un escándalo que parecía cerrado y se ha vuelto abrir: el caso Bettencourt

La juez francesa Isabelle Prévost-Desprez, que ha llevado el caso de la multimillonaria francesa Lliane Bettencourt, asegura en un libro que un testigo clave vio a Nicolas Sarkozy recibir sobres con dinero de parte de la máxima accionista del imperio L'Oreal.

El libro, Sarko m'a tuer, escrito por dos periodistas de Le Monde, incluye testimonios de Prévost-Desprez, la magistrada y vicepresidenta del tribunal de Nanterre que se ha ocupado del caso que ha provocado la dimisión del ministro de Presupuesto Eric Woerth, salpicado por los presuntos escándalos de financiación ilegal para la campaña presidencial de Sarkozy .

El periódico precisa que el testimonio se refiere a la enfermera de la octogenaria millonaria, con lo que se retoma una línea que había evocado anteriormente la que fuera contable de Bettencourt, Claire Thiboult, quien también había señalado al presidente de Francia en su época como candidato.

'Una de las testigos vio recibir entregas de dinero en  metálico al propio Sarkozy'

Según los extractos del libro publicados, Prévost-Desprez asegura que los testigos tienen 'miedo de hablar sobre Sarkozy en el proceso verbal', para agregar después que 'uno de ellos me dijo que vio entregas en metálico a Nicolas Sarkozy'.

La información, publicada en Liberation, ha sido desmentida tajantemente por el Palacio del Elíseo, que ha señalado que se trata de 'alegaciones escandalosas, infundadas y falsas', según France Info.

Además, la jueza también ha denunciado que tuvo que dejar el caso en otoño de 2010, cuando fue trasladado al tribunal correccional de Burdeos.'Había que desposeerme (del caso) por todos los medios. Era imperativo desembarcarme' de la investigación, ha agregado la magistrada.

El escándalo Bettencourt estalló en 2009, cuando a partir de un cisma familiar entre ésta y su hija, que la acusaba de dilapidar su fortuna, salieron a la luz más de 20 horas de grabaciones clandestinas registradas por el mayordomo de la heredera de L'Oreal.

Las grabaciones, con las que se había pretendido probar que el fotógrafo Françoise Bettencourt-Meyers se aprovechaba del dinero de la anciana, ha desembocado en un escándalo con ramificaciones político-financieras que ha salpicado al entonces ministro de Presupuesto, Eric Woerth, y a la propia Liliane Bettencourt, por evasión fiscal.

La justicia francesa validó las cintas y se abrieron media docena de investigacones que apuntaban a Woerth, que terminaron costándole el puesto tras descubrirse que su esposa había trabajado en la gestión de la fortuna de unos 17.000 millones de euros de Bettencourt, quien se supone que ha podido haberse beneficiado de un trato fiscal favorable.

Se da la circunstancia de que la multimillonaria, a quien Hacienda ha reclamado inicialmente 30 millones de euros por evasión fiscal y sobre quien se sospecha que ocultó al fisco la posesión de una isla entera en Seychelles, fue una de las personas que ha pedido recientemente la creación de un impuesto especial a los ricos para ayudar al país a salir de la crisis.