Publicado: 11.01.2014 13:06 |Actualizado: 11.01.2014 13:06

El exministro de Interior ucraniano recibe una paliza de los antidisturbios durante una protesta en Kiev

Yuri Lutsenko se encuentra hospitalizado bajo cuidados intensivos. Al menos doce personas resultaron heridas, entre ellos varios diputados

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El exministro del Interior ucraniano Yuri Lutsenko se encuentra hospitalizado bajo cuidados intensivos pero consciente después de que la Policía antidisturbios ucraniana le propinara un golpe en la cabeza durante las operaciones para dispersar la protesta de anoche en la capital, Kiev.

Irina Lutsenko, la esposa del exministro, que pasó más de dos años en prisión condenado por diversos delitos económicos, denunció que su marido recibió una paliza de agentes antidisturbios en Kiev. Al parecer, Lutsenko fue brutalmente golpeado por policías de la unidad especial "Berkut" cuando trataba de mediar en un conflicto entre las fuerzas de seguridad y los opositores frente a un juzgado de la capital ucraniana, escenario de multitudinarias protestas antigubernamentales desde hace un mes y medio.

"Yuri se interpuso entre la gente y los 'Berkut' para poner fin al derramamiento de sangre. Los 'Berkut' empezaron a golpearle en la cabeza. (...) Le rompieron las gafas. Se cayó al suelo y perdió el conocimiento, sólo entonces dejaron de pegarle", denunció Irina Lutsenko, según el diario digital Ukraínskaya Pravda.

"Lutsenko ha sido trasladado a una clínica de la ciudad. Según los exámenes preliminares basados en la tomografía que se le ha realizado, los doctores han diagnosticado que sufre una herida profunda, una conmoción y tres hematomas subdurales", según un comunicado del partidode Lutsenko, la Tercera República Ucraniana, recogido por el Kyiv Post.

Al menos doce personas resultaron heridas, entre ellos varios diputados, además del exministro, la madrugada de este sábado. Los manifestantes han inutilizado varios autobuses policiales estacionados en las zonas aledañas y han instado a los agentes a que circularan por un "pasillo de la vergüenza" que los propios asistentes a la protesta han formado.

Los disturbios se han originado en las inmediaciones de la sede de un tribunal de la capital donde han declarado culpables a tres activistas de un movimiento nacionalista vinculado al partido Svoboda de conspirar para demoler un monumento de Vladimir Lenin en la localidad de Boryspil, en el norte de Ucrania, durante las celebraciones del Día de la Independencia hace dos años. Desde entonces, permanecían en arresto preventivo. Un centenar de seguidores de los activistas han acudido a la entrada del tribunal, donde han aguardado el veredicto, para expresar su apoyo a los detenidos, que también fueron acusados de tramar el asesinato del presidente Viktor Yanukovich.

Ucrania iba a firmar en noviembre un acuerdo de asociación con la Unión Europea pero Yanukovich dio marcha atrás en el último momento y apostó por un acercamiento con Rusia, lo que desencadenó multitudinarias manifestaciones en Kiev que, en varias ocasiones, concluyeron en altercados.

Posteriormente, el presidente ucraniano firmó en diciembre una serie de acuerdos económicos en Moscú entre los que figuraba un crédito de 15.000 millones de dólares (casi 11.000 millones de euros), considerada, según los analistas, una victoria de la diplomacia rusa en su lucha por mantener su hegemonía en el este de Europa.