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"Si los explotados fueran conscientes, el capitalismo no duraría ni una semana"

Carlos Fonseca, Secretario del Frente Sandinista, es hijo del fundador del FSLN defiende la gestión de Ortga.  

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Carlos Fonseca (León, 1966), hijo del fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y secretario internacional del partido, atiende a Público en Madrid unas semanas antes de las elecciones de Nicaragua, en las que el sandinista Daniel Ortega aspira a la reelección. Desde su fundación en 1961, el FSLN lideró la lucha armada contra la dictadura de los Somoza, que derrocó en 1979.

¿El sandinismo ha seguido el ideario marcado por su padre?

Si estuviese vivo, estaría muy contento. El sandinismo está en su mejor momento. Él apostaba por cambiar el sistema y dar más poder a las clases explotadas y eso es lo que estamos haciendo. Estaría descontento al ver que algunos sectores de la oposición siguen vinculados a los poderes que respaldaron la dictadura.

¿Cómo valora a Ortega?

Muy positivamente. Ha reducido el analfabetismo y pobreza. La sanidad y la educación ya no son privadas.

Algunos sandinistas disidentes dicen que Ortega ha traicionado los principios de la revolución.

'Ortega ha reducido pobreza y analfabetismo. La educación y la sanidad son ahora públicas'

Son voces sin autoridad moral, ya que algunos apoyan ahora a una oposición antisandinista. Lo hacemos mejor que en los ochenta al dar más poder al ciudadano y seguimos defendiendo los sectores populares.

¿Apoya el fallo judicial que ha permitido a Ortega presentarse? Estoy totalmente de acuerdo. Desde los comienzos del sandinismo no hubo ningún límite de mandatos, pero en 1995 una coalición de partidos minoritarios impuso este límite para perjudicarnos. El amparo presentado denunciaba esta modificación y nos han dado la razón. Nuestro objetivo es lograr la mayoría suficiente para poder reformar la Constitución y eliminar estas limitaciones.

¿Qué propone Ortega?

El partido apuesta por reformar la Constitución para dar más poder a los ciudadanos pero manteniendo el pluripartidismo. La democracia liberal niega la soberanía popular que proclama y eso se resuelve con la democracia directa. Queremos que el ciudadano pase de ser pasivo a activo. Por ejemplo, los vecinos podrán decidir qué uso dar al presupuesto.

¿Y a nivel económico y social?

No puede ser que la riqueza de todos vaya a las manos de pocos. Estamos dando la titularidad de algunas propiedades privadas a sectores populares, que fueron excluidos durante los gobiernos neoliberales, de 1990 a 2006. Queremos que las mujeres alcancen una representación del 50% en los cargos públicos.

Un cable de EEUU difundido por Wikileaks dice que el sandinismo avasalla a la oposición y acepta fondos del narcotráfico.

Es un gran chisme. La oposición tiene una libertad absoluta y somos el país más seguro de Centroamérica. El narcotráfico no ejerce ningún tipo de presión al Gobierno.

También denuncia restricciones a los medios de comunicación.

'El pueblo debe tener alguna manera de impedir que los medios perviertan a la sociedad'

Los principales periódicos son obscenos en su antisandinismo y el pueblo debe tener alguna manera de impedir que los medios por intereses políticos y económicos perviertan a la sociedad. No nos planteamos regular los medios, no porque no sea correcto sino porque no hay las condiciones para hacerlo.

Usted ha vivido en Cuba. ¿Cómo valora la situación allí?

Como Nicaragua, es un sistema alternativo con errores pero que da más espacio. En una democracia auténtica manda el pueblo, pero en las capitalistas mandan los medios de comunicación que inculcan los valores hegemónicos. Es muy bueno aparentar que hay libertad y que el capitalismo no oprime. Si los explotados tuvieran conciencia, el capitalismo no duraría ni una semana.

¿Qué opina del movimiento de los indignados?

Son la expresión del rechazo popular al neoliberalismo. Necesitamos un cambio radical. La humanidad no tiene posibilidad de sobrevivir si no cambia el sistema capitalista y la mentalidad inculcada por la sociedad de consumo, con sus efectos sobre la población y el planeta.