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El fallido Pacto de San José

Así fueron las gestiones del presidente de Costa Rica, Oscar Arias, para encontrar una solución democrática al conflicto de Honduras

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Oscar Arias, el presidente que logró la paz en Centroamérica en la década de los ochenta, fracasó en el segundo intento de lograr la restauración del orden constitucional en Honduras. Los golpistas le obligaron a paralizar el llamado Pacto de San José.

A las cuatro de la tarde del miércoles, Arias les presentó a las dos comisiones, constitucionalistas y golpistas, el Pacto de San José, un documento que, a su juicio, contenía la salida pacífica y democrática del conflicto político en este país centroamericano después de que el 28 de junio las Fuerzas Armadas perpetraran un golpe de Estado contra Manuel Zelaya. Horas más tarde, Roberto Micheletti, uno de los principales instigadores del golpe, accedía a la presidencia.

Tras la ruptura del orden constitucional, con la intención de evitar 'un derramamiento de sangre', Arias, con el respaldo del Departamento de Estado de Estados Unidos y a solicitud de Micheletti, convocó, en condición de mediador, a las dos partes a San José (en su residencia) a un proceso de diálogo 'franco y sincero'.

El domingo pasado, después de que fracasaran las conversaciones, iniciadas el nueve de julio, Arias dijo que no se daba por derrotado y solicitó 72 horas para convencer a Micheletti y lograr la aceptación de la propuesta titulada 'Es posible alcanzar la Reconciliación', cuyo punto número uno, de siete, exigía la reintegración de Zelaya Rosales.

En la noche del martes, Carlos López, canciller de facto, anunció que la comisión de Micheletti no viajaría a San José dado que su gobierno no aceptaba el planteamiento de Arias.

Sin embargo, el miércoles, la comisión del régimen golpista, integrada por Mauricio Villeda, Vilma Morales y Arturo Carrales se presentó por sorpresa en San José frente a frente con sus adversarios, los enviados por Zelaya Rosales, Rixi Moncada y Enrique Flores Lanza.

Al llegar la hora cero, a las cuatro de la tarde, Arias les presentó a las comisiones el Pacto de San José, un documento que contenía doce puntos. La médula del texto consignaba el retorno de Zelaya Rosales, este 24 de julio, y la conformación de una comisión de verificación.

Por segunda vez, los enviados por el régimen golpista respondieron rotundamente 'no aceptamos' y calificaron de 'parcial' la posición del mediador, quien, a criterio de los golpistas, se ha 'sometido al chantaje de la comunidad internacional'.

El mandatario costarricense tras ver el caso perdido, sin cortapisas, advirtió que de continuar el 'gobierno de facto', Honduras corre el riesgo de ser la 'Albania o la Corea del Norte de Centroamérica' al quedar al margen de la ayuda y cooperación internacional.

Arias, de 68 años de edad, se convirtió en 1987 en Premio Nobel de la Paz por dirigir el proceso de diálogo por la paz en Centroamérica en la década de los ochenta, cuando la región se encontraba envuelta en una guerra entre militares y guerrilleros por motivaciones ideológicas.

En 2009, dos décadas más tarde, Arias se encontró de nuevo en medio de un nuevo conflicto. Esta vez, no logró zanjar las discrepancias entre los dos bandos y, más que aplausos, ahora es sujeto de críticas de parte de los golpistas por tomar en cuenta las resoluciones de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

En conferencia de prensa, Arias aclaró el miércoles que esas organizaciones 'tomaron resoluciones para que se restituya al presidente Zelaya. De tal manera que yo sólo me estoy haciendo eco de la resoluciones que ha sido adoptadas por diversos foros, uno mundial y otro hemisférico'.