Publicado: 14.01.2016 18:19 |Actualizado: 14.01.2016 18:19

La familia del yihadista suicida de Estambul lo creía muerto

Turquía ha bombardeado unos 500 objetivos del Estado Islámico en Siria e Irak y ha matado a casi 200 de sus miembros como respuesta al atentado que provocó diez muertos y quince heridos en la principal zona turística de la ciudad

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Una multitud ofrece tributo a las víctimas del atentado en Sultanahmet, en Estambul (Turquía),en el que un terrorista suicida mató a diez alemanes. EFE/Sedat Suna

Una multitud ofrece tributo a las víctimas del atentado en Sultanahmet, en Estambul (Turquía),en el que un terrorista suicida mató a diez alemanes. EFE/Sedat Suna

ESTAMBUL.- El yihadista que se inmoló el martes ante la Mezquita Azul de Estambul, matando a diez turistas alemanes, luchó con el grupo terrorista Dáesh (acrónimo en árabe del Estado Islámico) hasta hace poco y su familia, residente en Siria, lo creía muerto en combate, informa este jueves el diario turco Yeni Safak.

El periódico contactó con miembros de la familia de Nabil Fadli, la supuesta identidad del suicida, conforme a los datos que él mismo facilitó a las autoridades de inmigración turcas una semana antes. No se sabe aún si éste es el nombre real del yihadista o se trata de una identidad falsa, extremo que las autoridades turcas intentan averiguar mediante análisis de ADN del terrorista y sus supuestos familiares.



El padre de Nabil, Abdulatif Fadli, residente en Manbiy, al noreste de Alepo, se mostró consternado al conocer el final de su hijo, ya que creía que éste había muerto en diciembre combatiendo en las filas de Dáesh en Siria, indica Yeni Safak.

Según la versión de la familia, Nabil había combatido desde 2012 en varias milicias rebeldes contra el régimen de Bachar al Asad y en enero de 2014 se pasó a las filas de Dáesh. En los últimos meses, Nabil combatía en el frente de la presa de Tishrin en el río Éufrates, a unos 50 kilómetros al sur de la ciudad de Kobani, defendida por las milicias kurdas del PYD.

El 26 de diciembre pasado, los responsables de Dáesh en Manbiy comunicaron a la familia que su hijo había fallecido en combate con la milicia kurda, sin que se pudiera recuperar su cadáver. "Se colocó la tienda del luto (según la costumbre siria), nos dieron las condolencias y durante días leímos el Corán y rezamos por nuestro hijo", señaló Fadli al rotativo turco.

Una hombre deposita flores en la explanada de Sultanahmet, situada ante la Mezquita Azul en Estambul donde un terrorista suicida del grupo terrorista Estado Islámico (Dáesh) se inmoló y mató a 10 turistas, entre ellos ocho alemanes y un peruano, y dejó ot

Un hombre deposita flores en la explanada de Sultanahmet, situada ante la Mezquita Azul en Estambul donde un terrorista suicida del grupo terrorista Estado Islámico (Dáesh) se inmoló y mató a 10 turistas, entre ellos ocho alemanes y un peruano, y dejó otros 15 heridos. EFE/Sedat Suna

Agregó que Nabil nunca había ido a Turquía antes y que él no podía explicarse cómo le habían podido convencer para inmolarse entre turistas, lo que su familia considera una vergüenza.

De acuerdo con fuentes saudíes citadas por el diario turco Hürriyet, Nabil Fadli nació en Arabia Saudí en 1988 y, desde allí, su familia emigró en 1996 a Siria, donde adquirieron la nacionalidad siria. Aparentemente, el yihadista llevaba en Turquía desde el 18 de diciembre, fecha en la que por primera vez se detectó la señal de su teléfono móvil (celular) en Sanliurfa, ciudad meridional turca donde numerosos grupos rebeldes sirios mantienen su retaguardia. Desde allí se trasladó a Ankara, donde un cómplice le dio la orden de inmolarse, y llegó a Estambul antes del Año Nuevo, según reconstruye el periódico turco Cumhuriyet.

Turquía anuncia que ha matado a 200 yihadistas

De otro lado, las Fuerzas Armadas turcas han bombardeado unos 500 objetivos del Estado Islámico (EI) en Siria e Irak y han matado a casi 200 de sus miembros como respuesta al atentado suicida del martes en Estambul, anunció el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu. "En cuanto confirmamos que este cobarde atentado fue obra del EI, dimos instrucciones a nuestras Fuerzas Armadas, y hasta hoy, en aproximadamente 48 horas, hemos atacado cerca de 500 de sus objetivos en Siria e Irak", dijo Davutoglu en un discurso recogido por la agencia semipública Anadolu.

El primer ministro precisó que estos ataques se habían realizado "desde tierra, con morteros y tanques", tanto desde el campamento de fuerzas voluntarias iraquíes de Bashika, al noreste de Mosul, como desde la frontera turco-siria.

Varias personas junto al Obelisco de Teodosio, en el centro turístico de Estambul, donde se produjo en atentado que mató  martes a diez alemanes. REUTERS/Osman Orsal

Varias personas junto al Obelisco de Teodosio, en el centro turístico de Estambul, donde se produjo en atentado que mató martes a diez alemanes. REUTERS/Osman Orsal

La presencia de unidades militares turcas con armamento pesado en Bashika había suscitado en diciembre tensiones entre Turquía y el Gobierno iraquí, que ha exigido la retirada de todos los efectivos turcos de su territorio, si bien ésta al parecer aún no se ha producido.

"Disparamos con todos los recursos a nuestro alcance y hemos podido comprobar uno por uno que se han 'neutralizado' unos 200 miembros del EI, entre ellos varios dirigentes regionales", dijo Davutoglu. El mandatario prometió "continuar luchando con toda fuerza" contra la organización extremista "que ensucia el nombre del islam", "hasta alejarla por completo de las fronteras de Turquía".

Advirtió además contra el peligro de considerar a todos los refugiados sirios como terroristas porque el yihadista suicida de la plaza Sultanahmet se había presentado a las autoridades turcas bajo esta identidad días antes de cometer el atentado.

"Si ahora vemos a todos los sirios como una amenaza, y si se considera a todos los musulmanes en el mundo una amenaza potencial porque el EI explota nuestra religión, entonces habremos caído en la trampa a que nos quieren llevar los terroristas", subrayó Davutoglu.