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La FAO trata de sacar del olvido el drama de la hambruna en África

Una reunión urgente del organismo intenta lograr un compromiso firme de ayuda para Somalia y sus vecinos

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Ayuda humanitaria inmediata en las próximas semanas y medidas estructurales a medio plazo. Esta es la estrategia diseñada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para hacer frente a la sequía que sufre el Cuerno de África, especialmente Somalia, la peor en los últimos 60 años. Un drama que afecta ya a 12 millones de personas.

Para poder hacer frente a este desafío, la agencia de Naciones Unidas celebrará hoy en Roma una reunión de emergencia a la que han sido invitados sus 191 Estados miembros, incluida España, además de otras agencias de la ONU como el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

Doce millones de personas padecen la sequía en el Cuerno de África

A la sequía, la hambruna y las epidemias que amenazan a estas personas (720.000 de ellas son niños que, según Unicef, están en riesgo de muerte inminente), se añade la violencia en la región. Factores que no dejan a estos seres humanos otra salida que tratar de huir, lo que dificulta la tarea de prestarles ayuda.

'Tenemos que conseguir que la gente no se desplace. Es diez veces más complicado ayudarlos si emigran que si se quedan en su lugar de residencia', explica a Público por teléfono desde Roma Mario Zappacosta, economista del sistema mundial de alertas de la FAO.

Para lograr este objetivo, el organismo ha previsto una serie de medidas destinadas principalmente a los pastores que viven del ganado y de la agricultura, uno de los colectivos más afectados por la sequía, que ha derivado en hambruna en dos regiones del sur de este país. Miles de pastores no han tenido otra alternativa que emigrar de Somalia, al perder toda su cosecha y ganado tras más de diez meses sin lluvia, en un período con alzas generalizadas del precio de los alimentos.

'Hay que conseguir que la gente no se desplace', dice un técnico de la FAO

Uno de los proyectos para los que la FAO tratará hoy de lograr un compromiso firme de ayuda financiera es un programa de compra de semillas más resistentes a la sequía. Estas semillas, que serán entregadas a los agricultores locales, podrían ser plantadas antes de octubre, cuando se espera que lleguen las primeras lluvias en la región, y ser recolectadas en febrero.

También es urgente mejorar los sistemas de suministro de agua para los agricultores e implantar un servicio de atención veterinaria que supervise la salud del ganado.

Con inseguridad, será imposible frenar el éxodo de refugiados

Sin embargo, el éxito de estas medidas dependerá en gran parte de la situación política de Somalia. 'A diferencia de Kenia o Etiopía (que también sufren la sequía), Somalia está debilitada y carece de los instrumentos básicos para enfrentar emergencias humanitarias', señala Zappacosta.

Con inseguridad y violencia será imposible frenar el éxodo de refugiados unos 3.000 somalíes cruzan cada día a Kenia y Etiopía, ni implantar las reformas necesarias. 'Hace siglos que hay sequías cíclicas en Somalia. Antes, los pastores estudiaban el clima y recorrían el país buscando las zonas más fértiles donde instalarse. Ahora, el conflicto armado les impide moverse y sólo pueden emigrar', apunta Zappacosta.

Según el responsable de la FAO, otro de los motivos por los que la sequía es tan devastadora en Somalia es la prohibición de la milicia islamista Al Shabab vinculada a Al-Qaeda de impedir la entrada de las agencias humanitarias en el centro y sur del país. 'Toda la población se quedó sin la ayuda del Programa Mundial de Alimentos. Ahora estamos volviendo a empezar de cero pero los efectos han sido devastadores', asegura.

Zappacosta confía en conseguir resultados en la reunión de hoy. Un encuentro que debería impulsar las donaciones. A día de hoy, sólo se ha recaudado la mitad de los 1.130 millones de euros que ha solicitado la ONU para esta crisis.