Público
Público

Las FARC seguirán la lucha armada

La guerrilla colombiana descarta que con la muerte de Cano, su máximo líder, la desmovilización sea la vía para llegar a la paz

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) han descartado que la muerte de Alfonso Cano, alias de su comandante en jefe, lleve a la paz por la vía de la desmovilización de los insurgentes.

'La paz en Colombia no nacerá de ninguna desmovilización guerrillera, sino de la abolición definitiva de las causas que dan nacimiento al alzamiento', ha notificado el Secretariado o mando central rebelde en un comunicado difundido por su sitio en Internet. 'Hay una política trazada y esa es la que se continuará', ha advertido la jerarquía guerrillera, conformada por siete mandos que tenían desde mediados de 2008 a Cano como jefe máximo.

Según el mando rebelde, 'no será esta la primera vez que los oprimidos y explotados de Colombia lloran a uno de sus grandes dirigentes. Ni tampoco la primera en que lo reemplazarán con el coraje y la convicción absoluta en la victoria'.'La única realidad que simboliza la caída en combate del camarada Alfonso Cano es la inmortal resistencia del pueblo colombiano, que prefiere morir antes que vivir de rodillas mendigando', ha sostenido el Secretariado.

'Hay una política trazada que se continuará' ha advertido las FARC

Con el líder rebelde 'ha caído el más ferviente convencido de la necesidad de la solución política y la paz' en Colombia, ha continuado el mando de las FARC, organización en armas desde 1964, que es la más antigua de todas las que perviven en Sudamérica.

Cano, antropólogo de 60 años y con casi cuatro décadas de trayectoria rebelde, sucedió al fundador y hasta entonces único mando máximo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Manuel Marulanda Vélez o Tirofijo, alias de Pedro Antonio Marín, que murió casi octogenario, de una crisis cardíaca.

Cano murió el viernes por la noche en una zona montañosa del departamento sureste del Cauca, acorralado por las fuerzas de seguridad mediante una gigantesca operación por tierra y aire.