Publicado: 27.10.2014 09:25 |Actualizado: 27.10.2014 09:25

La Fiscalía pide pena de muerte para el capitán del ferri 'Sewol'

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El juicio a la tripulación del buque surcoreano Sewol, cuyo hundimiento dejó más de 300 muertos, ha quedado este lunes visto para sentencia después de que los fiscales pidieran la pena de muerte para el capitán. "El capitán (...) omitió su deber de no abandonar el barco hasta que lo hicieran todos los pasajeros", alegó el fiscal durante la última sesión del juicio celebrada en el Tribunal de Distrito de Gwangju (suroeste) con la presencia de 60 familiares de víctimas de la tragedia acaecida el pasado 16 de abril.

Poco después, la acusación expresaba su petición de que se castigue a Lee Joon-seok, de 68 años, con la pena de muerte, una condena que no se aplica en el país desde 1997, por lo que es poco probable que sea ratificada en la sentencia final del juez. El capitán está acusado de homicidio por negligencia grave, un cargo similar al de asesinato en primer grado en los códigos penales occidentales que también pesa sobre otros tres miembros de la tripulación. En el caso de estos tres -uno de ellos el maquinista del buque- los fiscales han pedido la cadena perpetua. En cuanto a los once miembros de la tripulación restantes, están acusados de conducta negligente con resultado de muerte y se han solicitado penas que van desde los 15 hasta los 30 años de cárcel.

Después de concluir este lunes ras más de cuatro meses este proceso iniciado el pasado 10 de junio, habrá que esperar hasta mediados de noviembre para conocer el veredicto final del juez. Se calcula que la sentencia se hará pública entre los días 10 y 12 del próximo mes, ya que el 14 expira el período legal para mantener retenidos bajo custodia a los acusados.

Los fiscales han mantenido en todo momento que el capitán y los 14 miembros de la tripulación retrasaron la orden de evacuación y omitieron su deber de socorro al abandonar el buque mientras se hundía, desatendiendo la seguridad de los pasajeros y violando de este modo la ley relativa a la seguridad marítima. El capitán, que ha sido el principal foco de atención desde que comenzara el juicio, ha basado su defensa en que se encontraba en estado de conmoción y por eso no ayudó a los pasajeros cuando el buque estaba volcando.

Por su parte, los abogados defensores de la tripulación han expuesto diversos argumentos, entre ellos el que algunas leyes de seguridad marítima citadas por los fiscales solo se contemplan en caso de colisión, mientras el Sewol se hundió por un giro brusco y no por un choque. Aunque los tripulantes se han convertido en los principales culpables frente a la opinión pública, existen otros procesos abiertos contra funcionarios y directivos de la naviera del buque para depurar responsabilidades, ya que se han destapado numerosas irregularidades en torno al accidente.

El buque surcoreano todavía permanece hundido en aguas al suroeste del país con 10 cuerpos desaparecidos de los 304 que perecieron en la mayor tragedia en décadas en Corea del Sur, un suceso que conmocionó a todo el país durante meses. En paralelo al juicio de Gwangju, los familiares de nueve de los desaparecidos votaron en contra de reflotar la nave por 6 votos a 5, aparentemente al considerar que en el proceso podrían perderse o deteriorarse demasiado los cuerpos de sus seres queridos.

El Sewol llevaba más del triple de la carga permitida el 16 de abril y previamente había sido sometido a una remodelación ilegal que le restó estabilidad, por lo que no se encontraba en condiciones adecuadas para navegar y bastó un giro brusco para volcarlo, según las investigaciones realizadas. Una buena parte de los familiares y la opinión pública también han puesto en el punto de mira al Gobierno surcoreano al que acusan, entre otras cosas, de haber planificado el rescate de forma tardía e ineficaz y de ocultar datos sobre la corrupción que rodea al caso y que ahora se va destapando poco a poco.