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Florida, un paraíso para el fraude sanitario de EEUU

Casi 800 personas han sido detenidas por estafar 2.000 millones de dólares

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Florida se ha convertido en el paraíso del fraude a la Seguridad Social estadounidense. En junio, la Policía federal detuvo en Miami a una banda que había estafado 100 millones de dólares mediante anuncios de terapias falsas para el sida. El programa federal de seguros de salud había pagado 30 millones de dólares a las ocho personas que integraban la organización, a cambio de unos servicios inexistentes.

Todos ellos, menos dos que lograron escapar a Cuba, están detenidos. Se trata del último escándalo de estafas relacionadas con los seguros de salud en EEUU, que desde 2005 han provocado la detención de casi 800 personas acusadas de timos similares por valor de 2.000 millones de dólares.

Texas y, sobre todo, Florida registran el mayor número de fraudes sanitarios. El motivo es que esos estados reciben una afluencia masiva de jubilados, clientes potenciales de estos servicios, en busca de un retiro en una zona de clima privilegiado. Investigaciones policiales descubrieron que la estafa consistía en crear empresas sin licencia de asistencia domiciliaria para ancianos a quienes jamás se satisfacía.

Los inventores de este negocio ilegal fueron Miguel Recarey, un cubano del exilio histórico que huyó para establecerse en España; y su compatriota Huber Matos Araluce, fugado de EEUU a San José de Costa Rica. Desde que lo pusieron en marcha, en 2002, el número de agencias de cuidados para la tercera edad se incrementó de 6.553 a 8.463 en 2006.

La Policía teme que este aumento de las cifras haya arrastrado un mayor número de prácticas fraudulentas y abusivas, como 'exagerar la gravedad del estado del beneficiario'. El texto de la investigación abierta en Florida señala, además, que la mayoría de los delincuentes son de origen cubano.

La Policía federal ya ha cerrado numerosas agencias de servicios médicos y ayuda doméstica registrados en direcciones inexistentes, y ha recuperado miles de equipos inutilizados que habían sido distribuidos en apartamentos subvencionados.

Silvia lleva 20 de sus 50 años en Miami. Dice sentirse indignada por estas estafas. 'Esto es un desmadre. Ahora el estrato social más vulnerable es el más afectado'. Hace varias semanas la madre de R. I., se quedó sin enfermera. Tiene 84 años. 'Esto es grave y se llama abandono'. El ambiente en las estructuras sanitarias de EEUU le provoca miedo. 'Hallé una factura de 6.200 dólares mensuales a cargo de Medicare el sistema de atención pública a ancianos por una asistenta que nunca vimos'.

Obama declaró hace días que 'todas las personas con medios económicos deberían ayudar a financiar el nuevo sistema de salud', dice la hija de R. I. Un proyecto basaron en las experiencias del sistema de salud pública canadiense y español.

En medio de un ambiente de tensión por la subida de impuestos, destaca el poco apoyo que tiene la reforma sanitaria: un 47%. Se registró además un rechazo frontal a la gestión del Ejecutivo sobre el proyecto de salud, que sube del 29% al 44%.

La opinión de muchos habitantes de Miami es rotunda: 'El problema son los intereses creados. El presidente tiene el rechazo del Congreso y el apoyo popular'. Los Clinton lo intentaron en 1994, cuando Hillary era primera dama, y no lo consiguió por la oposición del Congreso.