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Los forenses identifican a 120 desaparecidos en Argentina

El equipo EAAF investiga 750 restos de esqueletos

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En menos de tres años, un grupo de forenses argentinos ha sido capaz de identificar en este país los restos de 120 personas que habían desaparecido durante la última dictadura (1976-1983). Se trata del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), una organización científica no gubernamental que desde 1984 ha trabajado en 38 países de todo el mundo para recuperar la identidad de aquellos que murieron o desaparecieron en procesos de violencia política y que ha hecho balance de lo logrado en Argentina en los últimos años.

La identificación de estas 120 personas pudo hacerse gracias a la Iniciativa Latinoamericana para la Identificación de Personas Desaparecidas, una campaña masiva de recolección de sangre que comenzó en 2007 con el apoyo del Gobierno argentino. 'Tenemos a nuestra disposición 73 hospitales en todo el país a los que pueden acudir familiares de personas desaparecidas para dar muestras de sangre', explica a Público el presidente de EAAF, Luis Fondebrider.

El equipo investiga ahora otros 750 restos de esqueletos. 'En total hemos recolectado unas 6.500 muestras de familiares', aclara Fondebrider. 'Hemos formado un banco de datos genéticos en el que se pueden comparar los análisis de los restos óseos hallados a lo largo de estos años'.

La iniciativa también recibe en la actualidad el respaldo de la Agencia Española de Cooperación Internacional y la Unión Europea. 'En España hemos establecido el mismo proyecto en coordinación con los cinco consulados argentinos. Así pueden donar su sangre familiares de desaparecidos argentinos o españoles que residan allí', añade el presidente de EAAF.

En diciembre de 2009 fue identificado el primer español de entre todas las personas que desaparecieron durante la represión argentina, unas 30.000 según estimaciones de organizaciones de derechos humanos. Se llamaba Manuel Coley Robles, nació en Barcelona en 1934, y era hijo de un republicano. Trabajó en Buenos Aires como delegado sindical de una empresa hasta que fue despedido pocos meses antes de su secuestro, en 1976. Sus restos fueron hallados en un cementerio de Buenos Aires.

Todavía se desconoce el paradero de otros 56 oriundos españoles y de unos 65 argentinos con nacionalidad española que fueron víctimas de la dictadura. A ellos se suman unos 2.000 ciudadanos de origen español que hasta hoy se encuentran desaparecidos.