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Francia alerta del peligro de ataques terroristas en Europa

París extiende al territorio británico la supuesta amenaza inminente de atentados

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La alerta emitida por Francia a sus ciudadanos para que 'extremen la vigilancia en los lugares muy frecuentados' si viajan a Reino Unido se sumó ayer a la oleada de declaraciones alarmistas sobre la amenaza terrorista en el país, sobre todo en su capital, que desde mediados del mes pasado ha venido lanzando el Gobierno de Nicolas Sarkozy.

París no ha sufrido ningún atentado yihadista en agosto. Ni en septiembre. Ni en lo que va de octubre, pero ello no ha hecho disminuir en Francia una cierta psicosis que empezó el pasado julio, cuando EEUU detuvo a un alemán de origen paquistaní, Ahmad Siddiqi. En el interrogatorio, este integrista desgranó una lista de posibles blancos en París, Londres y Berlín, a la que Francia ha dado crédito.

Londres ha aumentado hasta 'alto' el nivel de peligro en Francia

El aviso sobre la amenaza terrorista en Europa emitida por el Departamento de Estado norteamericano el domingo terminó por disparar una alarma de la que, ese mismo día, se hizo eco Reino Unido. Londres no tardó en elevar el nivel de amenaza de 'general' a 'alto' para los viajes a Francia y Alemania.

El supuesto plan de Al Qaeda para atentar en Europa está relacionado, según fuentes de seguridad occidentales y paquistaníes, con el incremento de los ataques con aviones no tripulados de EEUU en Pakistán. 'La actividad que vemos últimamente en el norte de [la región de] Waziristán, los ataques para alejar a la gente de Al Qaeda, está relacionada con los avisos sobre potenciales ataques terroristas en Europa', declaró a la BBC el embajador de Pakistán en Washington, Hussein Haqqani.

Las autoridades francesas empiezan a tener un problema: su ambigüedad. Tanto el Gobierno francés como sus pares europeos deberán explicar hoy en qué se basan para temer atentados inminentes en la reunión que mantendrán los ministros de Interior de la UE en Luxemburgo. A la discusión asistirá la secretaria adjunta de Seguridad Nacional de EEUU, Jane Holl.

Alemania ha optado por la prudencia y no ve indicios de atentado inminente

En Alemania, un país tan amenazado, si no más, como Francia, las autoridades han optado por la prudencia. Aun reconociendo que su país es un 'blanco en general' de los terroristas, el ministro de Interior, Thomas de Maizière, subrayó el lunes que no ve 'ninguna razón para ser alarmistas' ni indicios de atentados inminentes.

En la ONU, el jefe de la unidad de vigilancia de Al Qaeda, Richard Barret, ha asegurado que 'no hay nada realmente muy tangible' en las amenazas a Europa. Un punto de vista que no comparte el coordinador antiterrorista de la Unión Europea, Gilles de Kerchove. De Kerchove afirmó ayer que 'los responsables políticos [de la UE] no atemorizarían a sus ciudadanos si no tuvieran ningún indicio'.

El miedo está haciendo trabajar a destajo a los artificieros de París

Pero incluso en pleno centro de París, una voz ha matizado a las autoridades francesas. El profesor Jean-Pierre Filiu, uno de los principales expertos en yihadismo, ha descartado una amenaza de la rama magrebí de Al Qaeda en suelo francés, pese a que esta sí tiene a cinco rehenes franceses en el Sahel.

La primera consecuencia de la psicosis de atentados en la capital francesa es que los artificieros están trabajando a destajo. La policía metropolitana recibió en septiembre 227 llamadas de ciudadanos atemorizados por haber visto 'un paquete sospechoso en la vía pública'. En septiembre de 2009, sólo se informó de 138 supuestos paquetes-bomba.

Esos datos son el reflejo de otra realidad: la plasmada en las imágenes de la Torre Eiffel evacuada (dos veces en menos de un mes) por supuestas amenazas de bomba. O esa otra imagen, ya casi cotidiana, de cualquiera de las seis grandes estaciones ferroviarias de París desalojadas total o parcialmente, acordonadas por militares equipados con fusil, mientras los artificieros examinan una banal maleta.

Las preocupaciones de los franceses son, sin embargo, otras, según recogen los sondeos. Y se llaman paro, bajo poder adquisitivo y pensiones de jubilación.