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Francia empieza a tirar de las reservas de petróleo de emergencia

Crece poco a poco el número de estaciones de servicio que se quedan sin combustible

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Francia ha comenzado a hacer uso de sus reservas de petróleo de emergencia. Además, un número creciente de estaciones de servicio en el país han comenzado a quedarse sin combustible al iniciarse la segunda semana de huelga que mantiene bloqueados puertos y refinerías en protesta por la reforma de las pensiones del Gobierno galo y que el Senado votará el miércoles.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE), institución dependiente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), calcula que Francia cuenta con reservas de crudo suficientes para cubrir el consumo de 98 días y que ya ha comenzado a utilizar el 'stock' de emergencia destinado a la industria.

Justo eso, la escasez de combustible, con la implicación cada vez mayor de los estudiantes en las protestas elevan la presión sobre el Ejecutivo de Nicolas Sarkozy en vísperas de una nueva huelga general, considerada decisiva por los sindicatos. 

Los camioneros franceses han organizado 'marchas lentas' en las autopistas

El cierre de cientos de gasolineras llevó hoy al Ejecutivo a crear un centro de crisis para gestionar la situación, después de que las doce refinerías de Francia, en huelga indefinida, permanezcan cerradas desde el pasado martes.

Al paro de las refinerías se sumaron las operaciones de bloqueo de algunos depósitos por parte de los sindicatos de camioneros y la tensión creada por la afluencia masiva de automovilistas a las gasolineras para llenar los tanques de sus vehículos por precaución.

Por su parte, los camioneros franceses han organizado 'marchas lentas' en las autopistas, mientras las huelgas en los ferrocarriles se han intensificado ante la inminente decisión del Senado galo. Todas menos una de la docena de refinerías en el país ha detenido su producción, declarando algunas en situación de 'fuerza mayor'. El pasado 12 de octubre, los trabajadores de las refinerías francesas se sumaron a la huelga indefinida de los trabajadores del puerto de Fos-Lavera, la mayor vía marítima de entrada de productos petroleros de Europa.

No está claro el número exacto de estaciones de servicio en Francia, del total de 12.500 que cuenta el país, que sufren escasez de carburantes, aunque el sindicato independiente de importadores de crudo calcula que son entre 500 y 1.000 gasolineras.

La refinería de Exxon Mobil en Fos-sur-Mer es la única del país que mantiene cierta actividad, aunque a un nivel mínimo, y se prevé que continuará operando hasta el próximo 21 ó 22 de octubre, según dijo un portavoz del sindicato CFDT, quien apuntó que los suministros se encuentran bloqueados. 'La situación es crítica', reconoció una portavoz de Exxon Mobil. 'Todos los que necesiten diesel en el área de París y Nantes tendrá problemas', añadió.

El Gobierno no aceptará que haya 'un bloqueo en el conjunto de las refinerías'

El Gobierno no aceptará que haya 'un bloqueo en el conjunto de las refinerías' y para impedirlo ha anunciado que tomará 'las medidas que sean necesarias', según dijo el ministro de Industria francés Christian Estrosi, quien recordó que impedir el acceso de los que no secundan la huelga a sus lugares de trabajo es 'ilegal'.

Un representante del sindicato CGT, que representa a la mayor parte de trabajadores de las refinerías y puertos, afirmó que el 'endurecimiento' de la postura del Gobierno simplemente refuerza la moral de los huelguistas.

Además de los problemas en el sector energético, la movilización se ha endurecido en la calle, ya que los sindicatos de estudiantes han respondido a la llamada de las agrupaciones de trabajadores, que intentaban reclutar a los más jóvenes en su lucha.

Numerosas concentraciones estudiantiles por todo el territorio francés han provocado el cierre de cientos de institutos y enfrentamientos con la policía en Lille y Roubaix (norte), Mulhouse y Rennes (noroeste), Lyon (este) o Marsella (sur), y a las afueras de París. Los intercambios de piedras y gases lacrimógenos entre estudiantes y policías en algunos puntos del país, sumados a la quema de algunos vehículos en la vía pública, se han saldado con la detención de unos doscientos jóvenes.

La mayoría de los franceses apoyan las protestas y manifestaciones

Las medidas de presión se han intensificado de cara a la manifestación nacional convocada para este martes, un día antes de la votación en el Senado sobre la impopular reforma del sistema de pensiones.

La mayoría de los franceses apoyan las protestas y manifestaciones contra la ley con la que el Gobierno quiere elevar dos años la edad mínima para jubilarse y la edad para jubilarse totalmente, hasta los 62 y los 67, respectivamente. El Ejecutivo afirma que ésta es la única manera de contener el déficit en el sistema de pensiones.

Los puntos principales del proyecto de ley de Sarkozy ya han sido aprobados en el Senado y en la Asamblea Nacional, y tras la votación programada para este viernes sobre el texto completo, éste podría convertirse en ley en un breve periodo de tiempo.