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Las fuerzas de seguridad sirias matan a tiros a otras 34 personas

Las víctimas protestaban en Hama por el millar de personas que han muerto en la represión

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Como durante todos los viernes desde mediados de marzo, las Fuerzas de Seguridad sirias reprimieron este domingo salvajemente las protestas que tuvieron lugar en distintas localidades de Siria. En la ciudad de Hama, al norte de Damasco, acribillaron a tiros a al menos 34 manifestantes.

La jornada estuvo plagada de protestas desde Derá, en el sur, a Der al Zor, en el este, pasando por Damasco. Millares de fieles salieron de las mezquitas tras la plegaria del mediodía con la intención de protestar contra el régimen y de denunciar la muerte de alrededor de un millar de personas, incluidas varias docenas de niños, desde el inicio de las protestas, según varias ONG sirias e internacionales.

En el centro de Hama se concentraron unas 50.000 personas que prendieron fuego a una sede local del partido gubernamental Baaz. Las Fuerzas de Seguridad enseguida abrieron fuego contra la multitud. Algunos testigos indicaron que los primeros en disparar fueron francotiradores de las Fuerzas de Seguridad que estaban apostados en las azoteas de los edificios.

Hama es una ciudad simbólica, puesto que en 1982 fue el epicentro de una revuelta islamista contra el régimen del entonces presidente Hafez al Asad, padre del actual presidente, Bashar al Asad. Aquella rebelión fue instigada por los Hermanos Musulmanes, que contaban con gran apoyo popular en Hama y en otras localidades muy conservadoras, y fue sofocada a costa de la muerte de millares de personas.

Además, los principales líderes islamistas fueron ejecutados, detenidos, o huyeron del país y se establecieron en Jordania y en varios lugares de Europa, como Alemania o España. Los Hermanos Musulmanes sirios creen que ahora se está creando una nueva ocasión para hacerse con el poder, aunque han optado por mantener un perfil bajo.

La secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, dio otra vuelta a la tuerca diplomática y dijo el jueves que la legitimidad de Bashar al Asad 'casi se ha agotado'.