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La fuga de una sustancia tóxica deja al menos tres muertos en Hungría

Al menos otras 60 personas están heridas. El Gobierno ha decretado el estado de emergencia. El vertido podría extenderse

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Al menos tres personas han muerto, siete han desaparecido y otras 60 están heridas a consecuencia de la rotura de un dique de 'barro rojo' en Hungría, una sustancia química muy corrosiva y alcalina, según informó la prensa local.

La rotura de la instalación de una empresa de aluminio se produjo cerca de la localidad de Ajka, próxima al lago Balaton. Las autoridades han informado de que la sustancia supone un peligro para siete localidades cercanas, informaron los servicios de catástrofes (OKF), según recoge la agencia MTI. 

El Gobierno húngaro ha declarado el estado de emergencia en tres condados en el oeste del país (Veszprem, Gyor-Moson-Sopron y Vas).

Todas las víctimas son vecinos de los pueblos afectados por el siniestro.  Los fallecidos, dos hombres y una mujer, fueron arrastrados por parte del agua y el vertido químico de un millón de metros cúbicos de esa sustancia, según las autoridades. Los heridos sufrieron quemaduras de diferente grado al entrar en contacto con la substancia corrosiva, de los cuales diez se encuentran graves, según los servicios médicos.

El 'barro rojo' es un residuo que se produce durante la producción de aluminio y tiene grandes cantidades de silicio, hierro y otros metales pesados.

El gobierno húngaro ha decretado el estado de emergencia en tres condados del país

Para evitar que la sustancia tóxica se extienda y cause mayores daños, los equipos de rescate han comenzado a arrojar desde helicópteros yeso sobre el 'barro rojo', así como diferentes productos neutralizadores al río Marcal.

Centenares de bomberos, miembros de los equipos de rescate y soldados han sido movilizados para tratar de contener la fuga química y ayudar a la población afectada.

En Devecser las aguas infectadas por el 'barro rojo' inundaron más de 400 inmuebles, de donde se evacuaron a sus habitantes. Complica la situación que el barro rojo haya llegado hasta el cercano arroyo de Torna, por lo que la contaminación podría afectar a otras localidades.

En las cercanías de los pueblos afectados se prohibió el transporte, hasta que concluyan las operaciones de rescate.