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Gaza se queda sin medicinas

Hamás culpa al Gobierno de Fatah de no enviar los 180 medicamentos que la Franja necesita urgentemente

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El doctor Sobhi Skaik se agita en el sillón de cuero negro y dice: 'Son muchas las operaciones que no podemos realizar por falta de medicamentos o de material médico. Sería una lista casi interminable. Las intervenciones arteriales se han suspendido, como las del aparato digestivo y las de neurocirugía. Ya no hacemos operaciones vasculares y la cirugía ortopédica se ha detenido parcialmente. Carecemos de catéteres y no podemos detener las hemorragias. Lo más urgente son los enfermos del riñón y los de cáncer, y nos falta leche maternizada'.

El doctor Skaik es jefe del departamento de Cirugía del hospital Shifa, el mayor de la franja de Gaza y de todos los territorios palestinos, un centro que cuenta con 700 camas. Skaik recalca que las reservas en los almacenes del hospital 'están casi a cero' porque en los últimos días no han recibido de Ramala el material y los medicamentos que necesitan, y esto, y no Israel, es la causa de la crisis, al menos directamente, aunque el bloqueo israelí la agrava.

En Gaza la situación general es terrible cuando se inicia el quinto año de un bloqueo que ha paralizado casi por completo la actividad económica. Esta semana Naciones Unidas ha revelado que el índice de desempleo en la Franja alcanzó a finales de 2010 el 45,2%, una cifra que carece de precedentes.

El ministro de Sanidad de Hamás, Bassem Naim, ha denunciado que la actual crisis de los medicamentos es peor que la que Israel causó durante la invasión de 2008-2009.

Según Naim, la situación se está deteriorando día a día porque el Gobierno palestino de Ramala no satisface las necesidades de los hospitales, y en Gaza no se encuentran, o escasean, 180 medicamentos y 200 artículos médicos, como por ejemplo las gasas, el alcohol o las agujas. El bloqueo israelí no contribuye, según Naim, a que lleguen las medicinas.

Fatah culpa a Israel de los retrasos en los pagos de impuestos y en la lentitud de los permisos

El doctor Ashraf Qedra, director de relaciones externas del Ministerio de Sanidad de Gaza, explica que la situación se ha agravado en los últimos diez días. El Ministerio y los hospitales públicos y privados suelen tener pocas reservas en sus almacenes, y el simple hecho de que los envíos desde Ramala se retrasen algunos días tiene graves consecuencias.

En uno de los hospitales del sur de la Franja, el centro Nasser, más de 180 pacientes no han podido recibir las medicinas que se les han prescrito. En 2010, el 40% de las medicinas que se utilizaron en los centros públicos de Gaza procedían de Ramala, señala el doctor Qedra. La escasez ha causado que en algunos hospitales las operaciones quirúrgicas se hayan reducido significativamente, hasta menos de la mitad de las que habitualmente se realizan en esta época del año.

Las operaciones quirúrgicas se han tenido que reducir a menos de la mitad

'Hace dos días nos hemos dirigido a las autoridades egipcias para pedirles ayuda, pero hasta ahora no hemos recibido ninguna respuesta', explica el doctor Qedra. 'Es cierto que los egipcios han abierto el paso de Rafah, pero sólo para personas y no para mercancías', puntualiza.

El portavoz del Ministerio de Sanidad de Gaza se refiere a una reciente promesa de Ramala, por boca del presidente Mahmud Abás, en los siguientes términos: 'Ayer nos dijeron en Ramala que iban a enviar inmediatamente a través de la Cruz Roja 19 medicamentos que necesitamos con urgencia, pero hemos preguntado a la Cruz Roja y ellos no saben nada'.

Los responsables de Hamás cuidan mucho sus palabras porque no quieren echar por los aires el acuerdo de reconciliación que han alcanzado con Fatah, cuya aplicación se está negociando en El Cairo, pero algunas fuentes no descartan que la causa de la crisis de las medicinas tenga un origen político.

Estas fuentes apuntan a que el primer ministro palestino, Salam Fayyad, está enfurecido porque Hamás no acepta su candidatura para dirigir el Gobierno de tecnócratas, que deben pactar las dos partes, para que ejerza durante un periodo transitorio que conducirá a las elecciones presidenciales y legislativas, previstas para el año que viene. De hecho, el martes, Hamás volvió a repetir que Fayyad no debe desempeñar ese cargo.

'Creíamos que con el acuerdo de reconciliación las cosas iban a mejorar, pero no ha sido así', sentencia un responsable de Hamás.

La crisis ha llegado al hospital pediátrico Abdel Aziz al Rantisi, que es el centro de referencia en Gaza para la cirugía de niños menores de 12 años. El doctor Mohamed Abu Nada indica que los enfermos crónicos, que necesitan medicinas a diario, se han visto muy afectados. 'Ahora vamos a las farmacias a comprar todo lo que podemos, ya que los suministros no llegan desde Ramala. Nos faltan antibióticos, antiepilépticos, quimioterapia, alcohol, etcétera', recalca.

El doctor Mahmud Musallam posee una farmacia en el barrio Al Nasser de Gaza, y confirma que muchos enfermos se dirigen a los farmacéuticos para adquirir en el mercado libre las medicinas que antes recibían sin cargo en los hospitales y centros médicos.

'Hoy no tenemos anticoagulantes, pero puede ser que mañana tengamos', señala. 'Las medicinas que necesitamos entran por los túneles con Egipto, aunque entran de una manera irregular y no en las cantidades necesarias. Si Israel lo permitiera, podríamos adquirir los medicamentos en Tel Aviv, como ocurría antes del bloqueo, en sólo una hora', dice el doctor Musallam.

En Ramala se defienden de las acusaciones. El doctor Mohamed Odeh, director del Banco Nacional de Sangre del Ministerio de Sanidad de Ramala, dice que la escasez también se nota en Cisjordania, y no sólo en Gaza, y se debe a que la Autoridad Palestina no ha podido pagar a tiempo a los proveedores locales e internacionales. 'Las reservas de medicamentos que nos quedan en Ramala las estamos repartiendo entre Cisjordania y Gaza', asegura.

El doctor Odeh comenta que la crisis ha empeorado porque Israel tarda en devolver a los palestinos el dinero que recauda en impuestos sobre las importaciones y exportaciones de Gaza. Además, Ramala necesita la aprobación explícita de Israel para sus importaciones, y la autorización suele llegar con retraso debido a la burocracia israelí.