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Georgia y Rusia blanden ahora el arma de la propaganda

Los dos países intentan sostener su versión con filtraciones a la prensa

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Los rescoldos de la guerra entre Georgia y Rusia ya se han apagado pero el combate continúa con otra arma de guerra: la propaganda. En este nuevo campo de batalla, los dos contendientes intentan -a través de acusaciones mutuas y filtraciones a la prensa internacional- situar la culpa de esta guerra en el tejado del otro, un elemento vital de cara a recabar apoyos internacionales.

¿Cuál de los dos países atacó primero y cuál se defendió? La revista alemana Der Spiegel reconstruye esta semana el inicio de la guerra y ofrece 'un retrato diferente del que prevaleció en los primeros días'.

Este retrato hace planear serias dudas sobre la versión del presidente georgiano. Mijaíl Saakashvili mantiene que a las 23.00 del 7 de agosto 150 tanques rusos atravesaron el túnel de Roki -la única vía entre Osetia del Norte y Osetia del Sur- en dirección a Tsjinvali, la capital surosetia. Según Tiflis, esta agresión en ciernes fuerza su respuesta y, a las 23.30, se producen los primeros disparos de la artillería georgiana.

Este relato se ve comprometido por los informes de la Organización de Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) y la OTAN sobre las primeras horas del conflicto.

Los datos de la misión de la OSCE en Georgia -'inicialmente carentes de juicios de valor', precisa Der Spiegel-, aclaran que los combates en Tsjinvali habían empezado 'poco antes de la medianoche' del día 7, lo que, en principio, da al traste con la versión de Saakashvili.

Con matices, puesto que también hay declaraciones contradictorias por parte de un capitán ruso -que después se desdijo- que afirmó que sus tropas entraron en el túnel de Roki antes de lo que sostiene el Kremlin. Rusia asegura que sus soldados penetraron en Osetia del Sur ante el avance de los tanques georgianos.

Incluso los informes de la OTAN y de 'los servicios de inteligencia occidentales', citados por el semanario, consideran que las tropas georgianas iniciaron el asalto a Tsjinvali una hora antes de que, según Saakasvili, los tanques rusos entraran en el túnel de Roki.

Ante estos dudas sobre el papel de Georgia, que Der Spiegel relaciona con el cambio de actitud en la UE, ahora menos proclive a exonerar a Georgia, Tiflis ha reaccionado haciendo llegar a diarios como el estadounidense The New York Times, dos grabaciones de conversaciones telefónicas de soldados rusos que podrían confirmar su versión de los hechos.

Pero estas conversaciones no son 'concluyentes', puntualiza el diario, porque, aunque tratan sobre el paso de tropas rusas por el túnel de Roki previas al ataque de Tiflis, los soldados hablan en términos demasiado generales. The New York Times apunta a que no se puede decidir sin escuchar las grabaciones completas.

En cualquier caso, ni ésta ni otras filtraciones disipan las dudas sobre quién desencadenó los combates, mientras la batalla prosigue ahora en las páginas de la prensa.