Publicado: 22.07.2016 18:49 |Actualizado: 23.07.2016 14:37

Un germano-iraní de 18 años mata a nueve personas en un centro comercial en Múnich

Aunque la Policía señaló en un principio que tres tiradores se habrían fugado del lugar del ataque, basándose en el relato de los testigos, finalmente uno de los cuerpos hallados ha resultado ser el del único atacante, residente en la ciudad y sin antecedentes.

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Una captura de pantalla de un vídeo muestra a policías con ropa de calle en el aparcamiento del centro comercial Olympia. REUTERS/Marc Mueller

Una captura de pantalla de un vídeo muestra a policías con ropa de calle en el aparcamiento del centro comercial Olympia. REUTERS/Marc Mueller

MÚNICH.- Aunque "ya no hay peligro para la población", según asegura la Policía, ha sido una larga jornada de confusión y caos en la ciudad alemana de Múnich. A media tarde se recibían las primeras alertas de que un tiroteo se estaba produciendo en el centro comercial Olympia en el distrito de Moosach. En un primer momento, la Policía aseguraba que tres tiradores habrían disparado contras varias personas que se encontraban en el lugar, matando e hiriendo a varias de ellas.

Las cifras de muertos y heridos variaban a medida en que la Policía conseguía desalojar el lugar e iniciar la operación de localizar a los atacantes, que supuestamente habrían huido del lugar "armados". De este modo, se pasaba de entre 1 y 3 víctimas mortales a la cifra final de 10 fallecidos y 21 heridos, encontrándose entre los muertos el único atacante, que se habría suicidado con una pistola, según la Policía.

Ya entrada la madrugada, la Policía ofrecía una rueda de prensa en la que informaba que el autor del ataque ha sido un germano-iraní de sólo 18 años, residente en Múnich y del que no constaban antecedentes policiales. El jefe de Policía señaló que los motivos del tiroteo aún no estaban claros y que las fuerzas de seguridad habrían recibido informaciones confusas durante toda la jornada.



El fuego se inició en la hamburguesería McDonalds y continuó por dentro del centro comercial y por la calle aledaña, mientras el asaltante huía. Las fuerzas policiales concentraron un amplio operativo de búsqueda en la capital bávara. El ministro del Interior interrumpió sus vacaciones y participó en una reunión de urgencia en la que no pudo estar presente la canciller Angela Merkel, que ha convocado para mañana una reunión urgente del Consejo Federal de Seguridad.

La Policía aseguró en todo momento que no había "indicios de un atentado islamista", por lo que podría tratarse de un ataque xenófobo, atendiendo a los mensajes que gritó el atacante, según difundieron algunos testigos. El jefe de gabinete de Merkel ha insistido en este punto, remarcando que no pueden vincular el ataque al terrorismo y el ministro de Exteriores alemán afirmó que aún se desconoce el motivo del ataque.

A última hora de la noche, la policía de Múnich localizaba un cuerpo a un kilómetro del centro comercial que finalmente resultó ser el del atacante e inspeccionaba la mochila que portaba con un robot.

Numerosos agentes de la policía y ambulancias rodearon el centro comercial y varios helicópteros sobrevolaron la zona, mientras se inspeccionaba el recinto, tras finalizar la evacuación. Las autoridades pidieron a los habitantes de la ciudad que permanecieran en sus casas. La estación central de la ciudad fue evacuada, con los trenes y metros suspendidos durante unas horas. La red de transporte canceló todos los servicios, incluyendo autobuses y tranvías, aunque después de la medianoche se restableció el servicio.

Austria y la República Checa elevaron la vigilancia en las fronteras con Alemania, aumentando el número de patrullas. Varios restaurantes y discotecas cerraron y un festival de música cercano canceló todas las actuaciones.​

El centro comercial Olympia donde se originó el tiroteo está en una zona residencial muy concurrida, con 135 comercios. La Policía apremió a los ciudadanos a no colgar en las redes fotografías ni vídeos de los operativos.

Las fuerzas de seguridad han estado en alerta desde que el lunes un menor atacara en un tren en Baviera apuñalando a cinco personas. Las autoridades habían advertido del peligro de nuevos ataques.