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El Gobierno checo cae por sospechas de fraude fiscal del ministro de Finanzas

El primer ministro socialdemócrata Bohuslav Sobotka impulsa la dimisión del ejecutivo al completo en un intento de reemplazar a su rival político Andrej Babis, conocido como el 'Berlusconi checo', segundo hombre más rico del país

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El Ministro de Finanzas checo, Andrej Babis (i), habla con el Primer Ministro Bohuslav Sobotka durante una sesión parlamentaria /REUTERS

La República Checa afronta una situación de incertidumbre política a seis meses de las legislativas, tras la dimisión del Gobierno anunciada hoy por el primer ministro, el socialdemócrata Bohuslav Sobotka, después de un conflicto con su ministro de Finanzas y principal rival, Andrej Babis.

"No puedo, como jefe del Gobierno, ser el responsable de que el vicepresidente del Ejecutivo sea un hombre cuyo pasado no está claro", ha dicho Sobotka en la rueda de prensa en la que ha anunciado su renuncia.

Sobotka había expresado con anterioridad sospechas de que Babis, el segundo hombre más rico del país, había evadido impuestos en el pasado y puso en duda incluso la procedencia de su fortuna.

Una coalición de socialdemócratas, democristianos y  el partido centrista de Babis gobierna República Checa

Estas acusaciones reflejan la tensión existente en el seno de la coalición formada por socialdemócratas, democristianos y centristas, y la ansiedad ante las próximas elecciones, en las que Babis, bautizado por algunos analistas como el Berlusconi checo, lidera las encuestas.

"En mi opinión, es insostenible que el ministro de Finanzas sea incapaz de demostrar claramente el origen de su patrimonio y si pagó impuestos por sus ingresos", dijo hoy Sobotka en rueda de prensa.

El primer ministro expuso que la dimisión dará a la coalición la oportunidad de formar un nuevo Gobierno, pero sin Babis. En caso de fracasar esa opción el Parlamento se verá obligado a convocar elecciones anticipadas.

El socialdemócrata afirmó que no puede asumir la responsabilidad de tener a un titular de Finanzas cuyas cuentas no están claras, y al que la policía ha empezado a investigar por "conflicto de intereses". "Está en juego la confianza de la gente en la política", dijo Sobotka.

El primer ministro consideró que si hubiera destituido sólo a Babis, habría convertido en "mártir" a su rival y le habría dado más tiempo para preparar las elecciones del próximo octubre.

Sospechas de evasión de impuestos

Babis, propietario del mayor emporio agroindustrial del país, Agrofert, ha sido objeto de escrutinio en los últimos meses por posibles irregularidades en el origen de su fortuna y en sus actividades comerciales previas, incluyendo el pago de subsidios de la Unión Europea a una empresa que posteriormente compró y la adquisición de obligaciones por valor de 55 millones de euros, de cuyos intereses se sospecha que no pagó impuestos.

Babis rechazó las acusaciones del primer ministro y consideró que la dimisión del Ejecutivo dañaba a la República Checa y la definió como "incomprensible". "Somos un Gobierno exitoso y el primer ministro ha destruido todo ese trabajo", dijo a la prensa Babis.

El Ministro checo de Finanzas Andrej Babis habla con la prensa tras reunirse con el Presidente Milos Zeman en Praga /REUTERS (David W Cerny)

"Se ha comportado como un cobarde, y no entiendo en absoluto el paso que ha dado", señaló Babis durante su visita a la planta de Skoda Auto en Kvasiny, en Bohemia oriental, tras conocer la decisión.

En los comicios de 2013 Babis logró apenas dos puntos porcentuales menos que los socialdemócratas, lo que dio alas al empresario, que no ha dejado de enviar mensajes contra lo que define como "vieja" y "corrupta" política, para disgusto de sus socios.

Este hombre de negocios de 62 años fundó en 2011 la Alianza de Ciudadanos Descontentos (ANO) con un programa de lucha contra la corrupción, a favor del emprendimiento y contra la clase política.

La formación tuvo tanto éxito, con Babis como su principal valor, que en 2013 entró en el Gobierno tripartito checo junto a socialdemócratas y democristianos.

Su estrategia se apoyó en su control de tres importantes cabeceras de prensa (entre ellas los influyentes diarios "Mlada Fronta Dnes" y "Lidové Noviny"), tres cadenas de televisión y dos emisoras de radio (entre ellas la popular "Impuls").

Los socialdemócratas han impulsado una legislación que limita las actividades comerciales de los miembros del Gobierno y les prohíbe ser propietarios de medios de comunicación, algo a lo que se ha opuesto Babis de forma feroz.

Balance positivo de la legislatura

Pese a las turbulencias políticas en esta legislatura, República Checa ha alcanzado prácticamente el pleno empleo, con el paro por debajo del 5 %, y el Gobierno ha revertido los recortes aplicados por el anterior Ejecutivo de centroderecha.

Así, la caída del tripartito la analizan los expertos como parte de la lucha pre-electoral ante los comicios del 20 y 21 de octubre, en los que la formación de Babis lidera las encuestas con una diferencia de diez puntos sobre los socialdemócratas.

"No puedo, como jefe del Gobierno, ser el responsable de que el vicepresidente del Ejecutivo sea un hombre cuyo pasado no está claro"

La coalición había solucionado hasta ahora sus roces internos, pero la situación se ha vuelto insostenible, justificó hoy Sobotka.

El primer ministro ha avanzado que esta semana presentará la dimisión del ejecutivo al presidente, Milos Zeman. El Presidente tendrá entonces tres opciones: rechazar la dimisión, mantener el gabinete actual en funciones hasta las próximas elecciones en octubre o nombrar un nuevo consejo de ministros. 

El ejecutivo de Sobotka ha sido el que más tiempo ha servido en el país en quince años; previas administraciones acabaron por disolviéndose por disputas dentro de las coaliciones o escándalos de corrupción.