Público
Público

El Gobierno de Santos sufre su primera baja

Dimite el ministro colombiano de Defensa por motivos que no precisa para marcharse como representante diplomático del país en la Unión Europea

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El Gobierno de Colombia de Juan Manuel Santos ha sufrido su primera baja. El ministro de Defensa ha presentado su dimisión poco más de un año después de asumir el cargo. Rodrigo Rivera anunció su renuncia, por motivos que no precisó, durante una comparecencia en la sede de su despacho.

EL presidente colombiano ha aceptado la dimisión de Rivera y le ha ofrecido la embajada colombiana en la UE. 'Es una de las embajadas más importantes que tiene el país', destacó Santos. La representación colombiana en Bruselas también es responsable de las relaciones con Bélgica y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

El desempeño de Rivera al frente de la cartera de Defensa ha recibido críticas de algunos sectores, que analistas atribuyeron a una percepción de inseguridad. 'Considero que debo terminar este periodo de mi vida', expresó Rivera al formalizar a través de una carta su renuncia ante Santos. 

'Hemos asestado los golpes más contundentes de la historia a las FARC' 

Antes de anunciar su despedida, Rivera hizo un repaso de los 'logros' conseguidos durante el periodo que ha estado al frente de la cartera de Defensa. 'Hemos asestado los golpes más contundentes de la historia a la estructura narcoterrorista de las FARC', aseguró.

Entre esos golpes, destacó la muerte del 'símbolo del temor', como se refirió a Víctor Julio Suárez Rojas, alias 'Jorge Briceño Suárez' o 'Mono Jojoy', quien falleció en un bombardeo militar a su campamento en las selvas del sur del país, en septiembre del año pasado.

El ministro dijo que desde agosto de 2010 han sido 'neutralizados' 3.411 integrantes de las FARC, de los cuales 352 se corresponden con muertos en combate. Asimismo, informó de que 1.590 se desmovilizaron. El titular de Defensa agregó que resultados parecidos han tenido las acciones contra el Ejército de Liberación Nacional (ELN), segunda la guerrilla del país tras las FARC, al igual que contra las bandas criminales (bacrim), denominación del Gobierno para los nuevos grupos paramilitares.