Publicado: 04.07.2015 13:16 |Actualizado: 04.07.2015 17:23

Grecia llega dividida al referéndum

Alexis Tsipras pide el "no" a aceptar el ultimátum de la UE, mientras el alcalde independiente de Atenas -entre otros- hace campaña por el "sí" al pago de la deuda. El resultado queda pendiente del 9% de indecisos.

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Los colegios griegos ya se preparan para la votación del referéndum que tendrá lugar mañana. REUTERS/Alkis Konstantinidis

Los colegios griegos ya se preparan para la votación del referéndum de mañana. REUTERS/Alkis Konstantinidis

A sólo unas horas del referéndum por el futuro de Gracia, el ministro de Finanzas griego ha acusado a los acreedores de tratar de "aterrorizar" a los griegos para que acepten la austeridad, advirtiendo de que Europa tenía tanto que perder como Atenas si el país se ve obligado a salir del euro tras el referéndum del domingo sobre los términos del rescate.

Después de una semana en la que Grecia suspendió pagos, cerró sus bancos y comenzó a controlar los capitales, los griegos votan mañana si aceptan o rechazan las duras condiciones que demandan los acreedores internacionales para ampliar el salvavidas que ha mantenido a flote al endeudado país.



Mientras los ciudadanos inundan las calles de la capital griega, con grupos a favor del "Sí" y del "No", el gobierno de izquierdas insta a votar "No", diciendo que los socios europeos están yendo de farol cuando advierten que supondría la salida griega de la moneda única europea, con impredecibles consecuencias para Grecia, Europa y la economía mundial.

Los sondeos de opinión publicados el viernes dieron una ligera ventaja al "Sí", que está a favor de aceptar los términos del rescate, pero todas estaban dentro del margen de error y los responsables dijeron que la consulta estaba demasiado ajustada para pronosticar un resultado. El resultado queda pendiente del 9% que suponen los indecisos.

La papeleta del referéndum. REUTERS

Sólo un sondeo preveía que ganase el "No", pese a las más de 50.000 personas que se concentraron en una manifestación en el centro de Atenas el viernes, que parecía significativamente más numerosa que otra concentración simultánea a favor del "Sí". "Lo que nos piden es que aceptemos la esclavitud eterna", dijo Ermioni Tenekidou, un profesor de 54 años. Wolfgang Schäuble, ministro de Finanzas de Alemania, el mayor acreedor griego y su crítico más duro, dijo que una salida de Grecia del euro podría ser sólo temporal.

"Grecia es miembro de la zona euro. No hay duda al respecto. Ya sea dentro del euro o temporalmente sin él: sólo los griegos pueden contestar a esa pregunta. Y está claro que no dejaremos a la gente en la estacada", dijo Schäuble al diario Bild en una entrevista. Pero no está nada claro cómo funcionaría una salida temporal del bloque. Algunos economistas han planteado la idea de una suspensión temporal, en la que Grecia debería volver a una moneda nacional durante unos años hasta que se estabilice su economía.

"Terrorismo"

Los socios europeos de Grecia dicen que la zona euro está mejor situada para minimizar el impacto de una salida de Grecia de la moneda única sobre su vulnerable flanco sur que hace unos años cuando estalló la crisis de deuda. Pero el ministro griego de Finanzas, Yanis Varoufakis, dijo que Europa tenía más que perder que Grecia.

"Si Grecia se estrella, un billón de euros (el equivalente al PIB español) se perderán. Es demasiado dinero, y no creo que Europa se lo pueda permitir", dijo Varoufakis en una entrevista. Varoufakis reiteró que dimitiría si los griegos votan "Sí", y acusó a los acreedores de tratar de aterrorizar a los votantes limitando la línea de liquidez de los bancos griegos. "Lo que están haciendo con Grecia tiene un nombre: terrorismo", dijo Varoufakis. "¿Por qué nos han forzado a cerrar los bancos? Para insuflar el miedo en la gente".

Grecia supone apenas un dos por ciento del Producto Interior Bruto de la zona euro, pero su salida supondría un revés inmenso al prestigio del gran proyecto europeo de integrar a sus naciones en una unión que dijeron era irrompible. También supondría mayores dificultades para Grecia, golpeada por una de las peores crisis económicas de la era moderna que ha dejado a uno de cada cuatro trabajadores sin empleo, esquilmado las pensiones y los sueldos y alimentado la inestabilidad política.

Bloqueo del informe del FMI

Los países de la zona euro intentaron en vano detener la publicación por parte del Fondo Monetario Internacional de un sombrío análisis sobre la deuda de Grecia, que según el Gobierno izquierdista de ese país reivindica su petición a los votantes para que rechacen las condiciones del rescate, dijeron el viernes fuentes conocedoras de la situación.

El documento publicado el jueves en Washington dijo que las finanzas públicas del país heleno no serán sostenibles sin un alivio sustancial de la deuda, incluyendo posiblemente quitas por parte de sus socios europeos en los préstamos garantizados por los contribuyentes. También dijo que Grecia necesitará al menos 50.000 millones de euros en ayuda adicional durante los tres próximos años para mantenerse a flote.

La publicación del borrador del Análisis de Sostenibilidad de la Deuda sacó a la luz una disputa entre Bruselas y el prestamista global, con sede en Washington, que lleva meses gestándose a puertas cerradas. El primer ministro griego, Alexis Tsipras, citó el informe en un discurso televisado el viernes para animar a los votantes a que digan "No" a las condiciones de austeridad propuestas, que expiraron ya de todas formas desde que fracasaron las conversaciones y Atenas no abonó esta semana un préstamo del FMI.

No está claro si el documento del FMI influirá en la apretada consulta, en la que Grecia se juega su futuro en la zona euro, con los bancos cerrados, las retiradas de dinero racionadas y el comercio parado. "Ayer (jueves) ocurrió un evento de gran importancia política", dijo Tsipras. "El FMI publicó un informe sobre la economía griega que es una gran justificación para el Gobierno griego porque confirma lo obvio, que la deuda griega no es sostenible", agregó.

Es el primer referéndum del mundo que se celebra con los bancos cerrados en medio de un corralito

En una reunión con los directivos del FMI el miércoles, los miembros europeos cuestionaron el momento elegido para publicar el informe, propuesto por la dirección del organismo con escaso aviso previo y conocido tres días antes del crucial referéndum del domingo, dijeron las fuentes. No hubo una votación, pero los europeos estaban en minoría y Estados Unidos, la voz más potente en el Fondo, estaba a favor de la publicación, indicaron las fuentes.

Los europeos estaban preocupados también porque el informe distrajera la atención de la visión que comparten con el FMI de que el Gobierno de Tsipras, en los cinco meses que lleva en el cargo, hundió una frágil economía que empezaba a recuperarse. "No fue una decisión fácil", dijo una fuente del FMI que participó en el debate sobre la publicación. "Aquí no vivimos en una torre de marfil. Pero la UE debe comprender que no se puede decidir todo siguiendo sus propios imperativos", agregó.

Los directivos consideraron todos los argumentos, incluido el riesgo de que el documento pudiera ser politizado, pero la visión imperante fue que las evidencias y las cifras deben ser presentadas de forma transparente antes del referendo. "Los hechos son obstinados. No se pueden ocultar los hechos, porque pueden ser explotados", dijo la fuente del FMI.