Publicado: 02.12.2013 17:36 |Actualizado: 02.12.2013 17:36

Grecia, reacia a las exigencias de la Troika para desbloquear 1.000 millones del rescate

Parte del Gobierno de Samarás se niega a aplicar las últimas recetas de los prestamistas internacionales, que pasan por modificar las moratorias de desahucio y por posibilitar los despidos colectivos.

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La exigencias de la Troika (Banco Central Europeo, Fondo Monetario Internacional y Comisión Europea) para desbloquear los tramos del rescate de Grecia suban con cada nuevo paquete un peldaño más en la pirámide de lo antisocial.

La última exigencia de los prestamistas internacionales para desembolsar los 1.000 millones de euros del siguiente tramo de rescate económico está encontrando más oposición que cualquier otra batería de medidas impuesta por la Troika para reducir el déficit.

Este lunes, La Comisión Europea (CE) ha instado a Grecia a cambiar la moratoria que mantiene sobre los desahucios de las primeras viviendas bajo ciertas condiciones para evitar que se den "abusos" y permitir que el sector financiero del país se recupere.

"Para nosotros es fundamental dar una protección a las personas que son realmente vulnerables, pero hay que reconocer que el sistema actual deja margen para los abusos", dijo el portavoz de Asuntos Económicos y Monetarios de la CE, Simon O'Connor, en la rueda de prensa diaria de la institución. Ese término, "vulnerable" es lo que aún no ha definido por completo la CE. Hasta ahora, la ley Katseli, aprobada en 2009, impide a lo bancos desahuciar a los inquilinos de primera vivienda bajo ciertas condiciones. Pero para la Troika, más que una medida deprotección social es una fórmula que permite "que se abuse de la posibilidad" de no continuar con los pagos, explicó O'Connor, quien afirmó que esto retrasa la recuperación de los bancos griegos y su capacidad de conceder los "créditos necesarios para que las empresas, hogares y pymes puedan invertir y crear el empleo", por lo que están negociado con el Gobierno heleno su modificación.

¿Qué aportará esto al desarrollo y al emprendimiento?", se pregunta el ministro de Interior La otra contrapartida a cambio de los 1.000 millones que el primer ministro, el conservador Andonis Samarás, esperaba recibir antes de final de año, es la posibilidad de ejecutar despidos colectivos en Grecia.

La legislación helena impide a las empresas con más de 150 trabajadores despedir a más del 5% de su plantilla o a más de 30 empleados por mes y requiere de la aprobación del ministro de Trabajo, mientras aquellas más pequeñas pueden echar a un máximo de seis trabajadores al mes.

En cambio, la Troika pide una mayor liberalización con el argumento de que solo así Grecia puede ser competitiva.

"Es incomprensible que alguien pida la liberalización de los despidos en un país con 1,5 millones deparados . Ni siquiera pude entender quién lo exige. Ninguna de las organizaciones patronales lo ha pedido. Deben explicarnos quién lo exige y por qué. ¿Qué aportará al desarrollo y al emprendimiento?", dijo este lunes el ministro de Interior, Yannis Mijelakis, a la emisora de radio Vima.

"Nada justifica una nueva ronda de fricción, reticencia y tensión con la Troika" Otra de las voces que se han posicionado contra estas imposiciones supranacionales ha sido la del viceprimer ministro, Evangelos Venizelos, del socialdemócrata Pasok, que tras el descalabro en las últimas elecciones [en las que perdió un 80% de su electorado tras aprobar el rescate cuando estaba en el Gobierno], Gobierno en coalición con Nueva Democracia de Samarás aunque sin ningún cargo ministerial.

Para el viceprimer ministro, estas xigencias suponen una obstrucción a las negociaciones para el rescate y ha añadido que no servirán para arreglar las finanzas del país.

"Nada justifica una nueva ronda de fricciones, reticencia y tensión con la troika. Nada", dijo Venizelos en un discurso durante una conferencia. "No queremos provocaciones injustificadas que pongan a prueba a la sociedad, la economía y a nuestra democracia", añadió Venizelos. "Queremos interlocutores fiables e inteligentes sin rigideces burocráitcas", dijo.

Venizelos dijo que Grecia cumplía con todos los objetivos clave. "Queremos un reconocimiento real, no sólo retórico, de los sacrificios del pueblo griego", afirmó.

Sin embargo, para la Troika faltan muchas medidas por aplicar pese a reconocer los "avances" conseguidos hasta ahora". El primer ministro griego viajará el martes a Bruselas con algunos miembros de su gabinete para tratar sobre la presidencia europea que Grecia asume a partir del 1 de enero, además de intentar acercar posturas en los temas que le separan de la Troika.

La intención es lograr un acuerdo antes de la cumbre europea del día 20, aunque los jefes de misión de la troika no regresarán a Atenas antes del Eurogrupo del próximo lunes.