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Grecia recuerda la revuelta de 1973 en medio de disturbios

Unas 20.000 personas participaron en este homenaje en honor de los estudiantes

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Las calles de Atenas volvieron a vibrar ayer con el espíritu del 38 aniversario de la revuelta estudiantil de 1973, una celebración que se vio empañada por los violentos incidentes que se vivieron en la tradicional marcha hacia la Embajada estadounidense. Unas 20.000 personas participaron en este homenaje en honor de los estudiantes que casi cuatro décadas antes dieron un golpe decisivo a la dictadura de los coroneles, que se colapsó al cabo de un año.

Aunque la Policía había bloqueado el acceso a las calles principales de la capital y cerrado varias estaciones de metro, esto no evitó los enfrentamientos con grupos radicales, sobre todo en la avenida Reina Sofía, que lleva desde el Parlamento heleno hasta la Embajada norteamericana. En esta avenida, grupos de encapuchados se enfrentaron a los antidisturbios. Hasta entonces la manifestación había sido pacífica.

A las cinco de la tarde, los violentos llegaron ante el Parlamento y algunos manifestantes radicales lanzaron entonces cócteles molotov. Los antidisturbios respondieron con gases lacrimógenos. Los enfrentamientos terminaron con al menos 60 detenidos, según la Policía.

La crítica situación económica y los duros recortes que padece Grecia habían hecho suponer que la afluencia a la protesta de ayer sería mayor. Sobre todo porque las celebraciones del aniversario de la revuelta estudiantil de 1973 suelen servir como escenario de la reacción social contra las decisiones políticas.

Sin embargo, en los últimos años el llamado 'espíritu de la Escuela Politécnica', como se conoce en Grecia a los ideales que movieron a los estudiantes que en 1973 se alzaron contra la dictadura, se ha ido desvaneciendo. Gran parte de los estudiantes que resistieron a los coroneles formaron luego parte de los partidos que gobernaron Grecia y que llevaron el país a la lamentable situación actual.

El fracaso de aquella generación, que había generado tantas expectativas, se refleja en el desapego de los griegos hacia la política.