Publicado: 18.10.2016 13:50 |Actualizado: 18.10.2016 13:50

Greenpeace despliega una pancarta contraria al CETA en el edificio donde los Veintiocho negocian su firma

La ONG medioambiental denuncia que el acuerdo con Canadá "antepone los intereses de las multinacionales por encima de las personas y el planeta"

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Greenpeace despliega una pancarta contraria al CETA en Luxemburgo / EUROPA PRESS

Greenpeace despliega una pancarta contraria al CETA en Luxemburgo / EUROPA PRESS

MADRID. - Greepeace ha desplegado una pancarta contraria al acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Canadá (CETA por sus siglas en inglés) en el centro de conferencias de Luxemburgo donde precisamente este martes los ministros responsables de la cartera de Comercio de los socios comunitarios negocian para dar su autorización a la firma del mismo.

En un comunicado, la organización ha explicado que a primera hora de la mañana un grupo de catorce activistas han escalado el edificio y han desplegado una pancarta con el mensaje 'No comerciéis con nuestra democracia. Stop CETA'.



La experta en política comercial de la UE de Greenpeace, Shira Stanton, ha asegurado que si los Veintiocho firman el tratado comercial "lo hacen en contra de la opinión de una parte importante de la opinión pública europea".

"Las relaciones comerciales entre la UE y otros países deben establecerse en el marco de los principios democráticos básicos y deben estar alineados con otros compromisos en materia de lucha contra el cambio climático, la mejora de los derechos de los trabajadores o el carácter público de los servicios fundamentales. Pero el CETA antepone los intereses de las multinacionales por encima de las personas y el planeta", ha declarado.

Asimismo, Greenpeace denuncia que, al igual que el tratado de libre comercio con Estados Unidos (TTIP por sus siglas en inglés), la negociación del CETA se desarrolló "en secreto" y "fuertemente influenciada por los lobbies que representan a las grandes corporaciones".

En la misma línea, la ONG medioambiental critica que la Comisión Europea no ha realizado suficientes consultas con las organizaciones de la sociedad civil o los parlamentos nacionales, al mismo tiempo que afirma que "los negociadores han tratado a última hora de tranquilizar a los críticos redactando una declaración conjunta" que "no ha resuelto las principales objeciones".

En concreto, Greenpeace señala que una de las "principales preocupaciones" son los tribunales de arbitraje para dirimir conflictos entre empresas y administraciones públicas, que a su juicio "otorga privilegios a los inversores extranjeros".

La comisaria de Comercio, Cecilia Malmström, ha reconocido este martes a su llegada a la reunión que sería difícil alcanzar un acuerdo para que todos los Estados miembros firmen el acuerdo y que permitan que la UE como bloque y Canadá hagan lo mismo en la cumbre bilateral del próximo 27 de octubre.

El principal obstáculo es la oposición de Valonia, la región francófona de Bélgica, cuyo Parlamento rechazó el pasado viernes otorgar poderes al Gobierno del país para firmar el acuerdo comercial.