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Grietas en la Casa Blanca El secretario de Estado de EEUU tachó de "idiota" a Trump en una reunión en el Pentágono

Tillerson niega que haya pensado "nunca" en dimitir al frente de la diplomacia estadounidense por sus crecientes roces con la Casa Blanca

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El secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, tras la comparecencia en Washington para negar que tenga intención de dimitir. REUTERS/Yuri Gripas

El secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, negó este miércoles que el pasado verano estuviera a punto de dimitir por sus crecientes roces con la Casa Blanca, como informó este miércoles la cadena de televisión NBC News.

Según la cadena, el vicepresidente estadounidense Mike Pence tuvo que intervenir este verano para calmar a Tillerson y evitar que renunciara, tras meses de tensiones con la Casa Blanca que llevaron al jefe de la diplomacia estadounidense a referirse a Trump como un "idiota". La información de NBC News, que cita a tres funcionarios familiarizados con el incidente, indica que Tillerson se refirió con ese calificativo a Trump, tras reunirse el 20 de julio en el Pentágono con miembros del equipo de seguridad nacional de la Casa Blanca y funcionarios del gabinete.

Tillerson tachó esa información de "errónea" y la atribuyó a un esfuerzo de "algunos" para "sembrar el disenso para impulsar sus propios objetivos pisando a otros, en un intento de socavar la propia agenda del presidente Trump".

El secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, durante su comparecencia en la sede de su departamento en Washington (Estados Unidos). EFE/Michael Reynolds

Según la cadena, las tensiones entre ambos llegaron al punto más alto a finales de julio, cuando el presidente estadounidense, Donald Trump, dio un discurso de marcado tono político ante una reunión de los Boy Scouts, una organización que Tillerson presidió hace años.

"El vicepresidente (Mike Pence) nunca ha tenido que persuadirme de seguir siendo secretario de Estado porque nunca he considerado abandonar este puesto", dijo Tillerson en una comparecencia ante la prensa en el Departamento de Estado.

"No voy a formar parte de ese esfuerzo para dividir a esta Administración", afirmó el jefe de la diplomacia estadounidense, quien no quiso contestar a la pregunta de si llegó a llamar "idiota" a Trump por considerar que se trataba de una cuestión "insustancial".

"No usó ese tipo de lenguaje"

Horas después de la declaración de Tillerson, la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert, aseguró que no llamó "idiota" a Donald Trump. "El secretario de Estado no usó ese tipo de lenguaje para hablar sobre el presidente de Estados Unidos. No usa ese lenguaje para hablar sobre nadie. No dijo eso", dijo Nauert en una conferencia de prensa.

Preguntada por qué Tillerson no contestó a la pregunta durante su comparecencia de prensa y dejó en cambio la tarea en manos de su portavoz, Nauert dijo que el secretario de Estado tenía "un día muy agitado" y que no es alguien que sea especialmente diestro en la relación con los medios. "No es alguien que vaya a adorar nunca estar enfrente de las cámaras. No es un político", apuntó la portavoz.

Tillerson habló hoy por teléfono sobre el tema con Trump, quien se encuentra de viaje en Las Vegas, y dijo después a su portavoz que fue "una buena conversación" y "las cosas están bien" entre ambos, según explicó Nauert.

Trump aseguró que mantiene su confianza en el secretario de Estado y arremetió en Twitter contra la información de NBC News, a la que tachó de "noticias falsas" y de ser "mucho más deshonesta que CNN", uno de los medios que más desprecia. "(NBC) Son una desgracia para el buen periodismo. No hay duda de por qué sus índices de audiencia están tan bajos", dijo el mandatario, en una aparente reacción al informe sobre Tillerson.

El titular de Exteriores estadounidense, en su comparecencia por sorpresa ante los medios, hizo una férrea defensa de la doctrina de política exterior de Trump, que "ha roto el molde" de lo que la gente cree que Estados Unidos "puede conseguir". "Mi compromiso con el éxito de nuestro presidente y nuestro país es tan fuerte ahora como cuando acepté la oferta de ser secretario de Estado", aseveró Tillerson.

"Déjenme que les diga lo que he aprendido del presidente. Él ama a este país. Él pone a Estados Unidos y a los estadounidenses primero. Es inteligente, pide resultados donde quiera que vaya y pide cuentas a aquellos que están a su alrededor por el trabajo que él les ha pedido", agregó.

Tillerson elogió el trabajo de otros miembros del Gobierno y destacó su cercana relación con el secretario de Defensa, James Mattis, alguien con el que habla "casi cada día" y que es muy respetado por Trump.