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El guionista de ‘The Queen’ sugiere que Blair le ha plagiado

El ex primer ministro utiliza en sus memorias una frase de la reina que el escritor se inventó para la película

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¿Ficción o coincidencia? El guionista de la película The Queen, Peter Morgan, ha encontrado un detalle llamativo en las memorias de Tony Blair.

El ex primer ministro cuenta que la reina Isabel II le recibió en palacio para encargarle la formación del Gobierno en 1997 con una estupenda frase: “Usted es mi décimo primer ministro. El primero fue Winston (Churchill). Eso fue antes de que usted naciera”.

Esa frase, excepto la referencia a la juventud de Blair, ya aparecía en la película, y ahí está el problema, porque Morgan se la inventó.

No se guarda un acta de las reuniones del jefe de Gobierno con la monarca, ni nadie habla de ellas, ha dicho Morgan al Daily Telegraph, y por eso ni se molestó en indagar sobre lo que se habló en ese y otros momentos.

El guionista encuentra la situación realmente divertida: “Hay tres posibilidades. La primera es que yo acerté con mi suposición, lo que es altamente improbable. La segunda, que Blair decidió utilizar lo que yo había imaginado. Y la tercera, que él se tomara un gintonic de más y confundiera la escena de la película con lo que realmente ocurrió. Eso sería muy divertido porque él siempre ha insistido que nunca ha visto la película”.

Hace sólo unos días, en una entrevista con The Sunday Times, Blair lo confirmó una vez más. Dijo que no le atraen las películas sobre temas políticos y que nunca le ha interesado ver 'The Queen'. Su mujer sí la vio.

En las memorias, hay detalles que corroboran que la película era obviamente una obra de ficción, aunque basada en hechos reales. Blair no presume de haber casi obligado a Isabel II a viajar a Londres y hablar en público para agradecer el dolor popular por la muerte de Diana de Gales, la ex esposa del príncipe Carlos. 

Blair sí estaba muy preocupado por el hecho de que la 'ira popular' se estaba volviendo contra la familia real por la decisión de la reina de permanecer en Balmoral y negarse a que la bandera se izara a media asta en el palacio de Windsor y que no hubiera ninguna bandera en el de Buckingham, en Londres. 

La clave fue una llamada de Blair a Carlos en la que le dejó claro la gravedad de la situación. 'Él compartía sin duda el mismo punto de vista', escribe en el libro. 'La reina tenía que hablar. La familia real tenía que ser visible (a sus súbditos). Por duro que fuera para él personalmente, por razones obvias, él y sus chicos no podían esconderse. Tenían que venir a Londres para responder al duelo popular. Quedé extraordinariamente aliviado'.

Fue Carlos el que convenció a su madre y al día siguiente ya estaba decidido que la reina grabaría un mensaje dirigido a la nación.