Publicado: 26.04.2014 11:13 |Actualizado: 26.04.2014 11:13

Hallado muerto un coronel que torturó a izquierdistas durante la dictadura brasileña

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El coronel retirado Paulo Malhães, que admitió haber participado en torturas y asesinatos a presos políticos durante la última dictadura de Brasil (1964-1985), fue hallado muerto hoy en su domicilio en la ciudad de Nova Iguaçu, vecina a Río de Janeiro, informaron fuentes oficiales.

Malhães, de 74 años, fue asesinado por ladrones que irrumpieron en su casa en la noche del jueves y que robaron computadores y armas de la colección personal de la víctima, según un comunicado de la Policía Civil de Río de Janeiro. Las circunstancias de la muerte aún están siendo investigadas, aunque, según medios locales, el militar retirado presentaba señales de asfixia.

La viuda del militar, Cristina Batista Malhães, y el casero de la vivienda fueron atados y encerrados en un cuarto durante cerca de ocho horas, mientras los ladrones sustrajeron las armas y ordenadores. Los agentes están buscando imágenes de cámaras de seguridad que puedan auxiliar en la identificación de los autores del crimen y el casero realizará un retrato robot, según la nota.

El pasado marzo, Malhães participó en sendas audiencias en las comisiones de la Verdad Nacional y de Río de Janeiro, órganos que investigan los crímenes de la dictadura, y ante los cuales admitió haber participado en detenciones y torturas de opositores políticos al régimen. En su primera declaración, el militar afirmó que participó en la detención del diputado de izquierdas Rubens Paiva, que supuestamente fue torturado y asesinado en 1971 y cuya muerte fue encubierta como un accidente de automóvil, pero después se retractó y negó los hechos.

Sin embargo, entonces detalló que los torturadores mutilaban los cadáveres de las víctimas del régimen en la llamada Casa de la Muerte de la localidad de Petrópolis. Los represores arrancaban los dientes y las puntas de los dedos de las víctimas para impedir que fuesen identificadas si sus cadáveres fuesen encontrados.

La Comisión Nacional de la Verdad pidió a la Policía Federal que acompañe la investigación del homicidio, por su posible relación con las revelaciones hechas por el torturador. "El crimen y su eventual relación con las revelaciones hechas por Malhães a la Comisión Nacional de la Verdad, a la Comisión regional de la Verdad de Río y a la prensa, debe ser investigada con rigor e celeridad", afirmó el organismo en un comunicado.

Otro torturador, también implicado en el caso de Rubens Paiva, el coronel Julio Miguel Molina Días, fue asesinado en noviembre de 2012 en Porto Alegre por asaltantes que robaron armas y documentos, según recordó hoy el coronel retirado Carlos Alberto Brilhante Ustra.