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Hamburgo altera el eje de las alianzas en Alemania

La derecha negociará un pacto inédito con Los Verdes

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El tradicional sistema cuatripartito alemán es historia. La entrada del partido La Izquierda del ex presidente socialdemócrata Oskar Lafontaine en el Parlamento de Hamburgo con un 6,4% de los votos en las elecciones regionales del pasado domingo obliga a los grandes partidos a plantearse nuevas coaliciones.

La Unión Demócrata Cristiana (CDU) de la canciller Angela Merkel perdió la mayoría absoluta, pero fue el partido más votado en Hamburgo, con un 42,6%. El actual alcalde-gobernador, Ole von Beust, sigue siendo el político más popular de Hamburgo.

Sus tradicionales aliados, los liberales del FDP, no alcanzaron el 5% necesario para formar grupo parlamentario. Esta vez no podrá formar una coalición con ellos, como hizo en 2001.
Von Beust puede forjar una gran coalición con el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), que obtuvo un 34,1%, o decidirse por los verdes, elegidos por un 9,6% de los hamburgueses.

Las diferencias programáticas entre ambos son grandes, sobre todo en política educativa y medioambiental, pero en Hamburgo esta combinación es la única alternativa a la alianza entre CDU y SPD del Gobierno federal.

Solución de emergencia

Los analistas coinciden en que la gran coalición no puede consolidarse a la larga como combinación de gobierno, ni en Berlín ni en los estados federados. Se considera una solución de emergencia que a la larga sería poco democrática.

El diario Die Tageszeitung ironizaba ayer que políticos democristianos y verdes "coinciden en la ópera". Quería decir que los antiguos ecologistas alternativos se han vuelto un poco pijos. Merkel dio ayer carta blanca a Von Beust para negociar con quien más le apetezca. De entrada, lo hará con SPD y verdes.

Las opciones no están completamente claras y así lo admitió ayer Merkel: "La CDU en Hamburgo entra en tierra incógnita", dijo Merkel en una conferencia de prensa conjunta con von Beust.

Hasta 1983, Alemania tenía un sistema tripartito. El FDP decidía el Gobierno según le apeteciera meterse en la cama con el SPD de Willy Brandt o la CDU de Helmut Kohl. Pero hace ahora un cuarto de siglo, los verdes irrumpieron en el Bundestag y marcaron la divisoria CDU/FDP y SPD/Verdes.

Pero la Izquierda de Lafontaine -poscomunistas del este más desertores del SPD- es ahora una quinta fuerza que desbarata este sistema de alianzas. Va conquistando el oeste del país, y ya está en los Parlamentos de Bremen, Hesse y Hamburgo.

Ayer, el SPD rompió el tabú de la coalición con la odiada Izquierda y dio permiso a sus ejecutivas regionales para decidir si cooperan o no con ese partido.

En Hesse, donde se produjo a final de enero un empate entre CDU y SPD, la candidata socialdemócrata, Andrea Ypsilanti, pretende gobernar en minoría con los verdes, dejándose "tolerar" por La Izquierda, que votaría por ella en la sesión parlamentaria en la que se elegirá al jefe, o jefa, del gobierno regional.