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La Haya investigará la violación de derechos humanos

El Consejo de Seguridad autoriza al Tribunal Penal Internacional a abrir un proceso contra el régimen de Gadafi

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Tras días de titubeo por parte de los gobiernos occidentales, la presión internacional sobre Muamar Gadafi finalmente está creciendo paso a paso. Reino Unido y Alemania anunciaron ayer nuevas medidas unilaterales de presión después de que el sábado por la noche el Consejo de Seguridad de la ONU haya aprobado sanciones contra el régimen libio.

'Ha llegado la hora para que Gadafi se vaya', dijo ayer el ministro de Exteriores británico, William Hague, al anunciar que Londres revoca la inmunidad diplomática a Gadafi y miembros de su familia que suelen pasar largas temporadas en Reino Unido. Mientras, el Gobierno alemán pidió más sanciones.

Tras un largo debate, el Consejo de Seguridad aprobó por unanimidad en la noche del sábado una amplia gama de sanciones contra Gadafi, su familia y sus más próximos colaboradores Además, pidió una investigación internacional sobre los crímenes y 'los ataques generalizados y sistemáticos' del régimen contra sus ciudadanos.

La resolución 1970 adoptada por los 15 miembros del órgano decisorio de la ONU autoriza al Tribunal Penal Internacional (TPI), del que por cierto EEUU no es miembro, a que inicie una investigación sobre las violaciones de derechos humanos en las que ha incurrido el régimen libio.

La ONU impone un embargo total sobre las armas y menciona expresamente a los mercenarios que han participado en las recientes represalias y que 'quedarán sometidos a la jurisdicción exclusiva' de Libia, prohíbe a Gadafi viajar al extranjero y congela sus bienes y los de 21 personas de su entorno.

Emplaza a todos los estados miembros de la ONU a que vigilen que 'sus nacionales u otras personas o entidades en sus territorios no pongan fondos, activos financieros ni recursos económicos a disposición' de los Gadafi. La resolución no incluye, sin embargo, imponer una zona de no vuelo en el espacio aéreo magrebí, una de las opciones que se estaban barajando.

Aunque la votación fue finalmente unánime, los miembros tardaron más de nueve horas en ponerse de acuerdo. Algunos países, especialmente China, dudaban sobre pedir la investigación del TPI.

El embajador libio ante la ONU, Abdurrahman Shalgam, que ha dimitido de su puesto en protesta por la represión, fue el primero en alabar la decisión del Consejo. 'Gracias por la adopción de esta resolución. Representa un apoyo moral para el pueblo libio', dijo Shalgam, que consideró el texto como una 'señal que pondrá fin' al régimen.