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"Los Hermanos Musulmanes son como el Tea Party en EEUU"

Alaa Aswany. Escritor egipcio. El autor de ‘El edificio Yacobián’ es optimista sobre el futuro de la revolución de su país y el papel de los militares

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Pese a ser un escritor de éxito, el autor de El edificio Yacobián sigue ejerciendo dos veces por semana de dentista en su clínica en la capital egipcia. Alaa Aswany ya era optimista cuando Egipto vivía tiempos más oscuros y siempre acababa sus artículos con la frase 'La democracia es la solución', en oposición al lema de los Hermanos Musulmanes: 'El islam es la solución'. Aswany (El Cairo, 1957) acaba de publicar Egipto: las claves de una revolución inevitable (Galaxia Gutenberg), en el que analiza todas las causas que llevaron al derrocamiento del régimen de Hosni Mubarak. El escritor contestó a las preguntas de Público en conversación telefónica desde su clínica dental.

¿La revolución egipcia fue una consecuencia de la tunecina o era sólo cuestión de tiempo?

La revolución era inevitable y su espíritu comenzó mucho antes que la tunecina. En 2004 y 2006 ya hubo protestas en la misma línea que las que acabaron con el régimen en febrero. Yo soy uno de los fundadores del movimiento Kifaya (Basta, en árabe). La revolución tunecina fue el empujón que necesitábamos.

¿Cómo logró la sociedad egipcia superar su miedo al régimen de Mubarak?

En un momento dado, el país pasó a estar en un ambiente revolucionario en el que sólo necesitaba que una chispa desatara el proceso. Había una gran acumulación de enfado y frustración año tras año. La muerte bajo tortura del activista Jaled Said en Alejandría y la campaña a través de Facebook prepararon el terreno para que la llamada a la revolución efectuada por varios blogueros tuviera éxito.

'El juicio contra Mubarak será un punto de inflexión en el mundo árabe'

Antes decía que la dictadura era la enfermedad de Egipto y que la injusticia, la corrupción y el fanatismo eran los síntomas y consecuencias de su malestar. ¿Cómo está ahora el paciente?

Está mejorando mucho. No puede practicar deporte todavía pero está fuera de peligro. Está en la unidad de cuidados intensivos de la cual esperamos que salga una vez llegada las elecciones legislativas.

¿Cree que los egipcios están recuperando algo de dignidad sobre todo tras ver cómo se está procesando a todo el clan Mubarak?

El juicio contra Mubarak será un punto de inflexión no sólo para Egipto sino para todo el mundo árabe. Normalmente los exdictadores eran asesinados, encerrados o enviados al exilio. Por primera vez uno de ellos va a ser juzgado. Se acabó eso de ser 'el padre del país' ahora es un servidor del pueblo que va a rendir cuentas ante la justicia.

¿Qué papel van a jugar ahora los Hermanos Musulmanes?

Su verdadero poder había sido exagerado intencionadamente por el régimen para justificar su dictadura y por algunos gobiernos occidentales que le hacían el juego a Mubarak con sus miedos sobre el fanatismo. No debemos olvidar que es un movimiento no violento desde 1965. Son de extrema derecha religiosa, como los partidos que hay en Suecia o Alemania o el Tea Party en Estados Unidos.

'El Ejército egipcio está con el pueblo, los de Siria y Libia están con los dictadores'

¿Confía en el Ejército?

Confío absolutamente en ellos. Hay que recordar que fue fundado en el siglo XIX y se compuso principalmente por agricultores, desde aquel momento siempre han sido muy cercanos al pueblo. En 1977 y bajo el Gobierno de Sadat, se negaron a frenar las protestas por el precio del pan. Creo en el papel del Ejército como protector de la revolución y hay que recordar que los militares frenaron los planes de Mubarak de aplastar las protestas. Esto no quiere decir que el Ejército no haya cometido errores pero han sido mucho más leales con el pueblo que los militares en Libia o Siria.

¿Cree que triunfarán esas revoluciones?

Van a triunfar pero con un coste mucho más alto de bajas por el papel de sus militares que se comportan como el ejército de los dictadores y no el de su pueblo. En cualquier caso, estamos viendo el fin de una era en el mundo árabe, algunos tardarán más, pero es el fin de los dictadores árabes.

¿Cree que las mujeres egipcias acabarán decepcionadas con la transición?

Las mujeres egipcias han sufrido el doble que el resto durante la dictadura y han participado muy activamente durante toda la revolución. Confió en que en el Estado democrático hacia el que nos dirigimos cuenten con muchos más derechos que los actuales.

¿Cómo va su clínica?

Veo a mis pacientes dos veces por semana. Es una manera muy útil de mantenerse en contacto con la gente corriente, algo que es muy bueno para mí como escritor. Así tengo una ventana de lo que sucede en Egipto. No tengo el trato habitual entre dentista y paciente que antes o después te va a pedir que abras la boca. Yo soy diferente. Mis pacientes son mis amigos y tomamos juntos café y pasamos la tarde hablando. En cualquier caso los pacientes abren la boca mucho más fácilmente que hace un año.