Publicado: 09.05.2008 20:53 |Actualizado: 06.03.2016 19:45

Hizbolá toma el control

Los milicianos chiíes se deshacen con facilidad de los grupos que apoyan al Gobierno 

Publicidad
Media: 5
Votos: 1
Comentarios:
La vida no se para con la guerra. Una mujer limpia en Beirut el parabrisas de su coche que presenta varios impactos de bala. bela szandelsky / ap

JERUSALÉN.- Hizbolá obtuvo ayer una importante victoria estratégica al lograr que sus milicias se hicieran con el control de casi todo el sector de Beirut oeste, una zona habitada mayoritariamente por suníes que apoyan al Gobierno prooccidental de Fuad Siniora.

El viernes los seguidores de Hizbolá fueron ocupando calle a calle la zona occidental sin apenas encontrar resistencia de los milicianos progubernamentales, que se vieron obligados a abandonar sus posiciones ante el empuje de los chiíes.

En Beirut, los miembros de la oposición prosiria atacaron y obligaron a evacuar los medios de comunicación de la familia de Saad Hariri, líder de la mayoría parlamentaria, como la televisión Future y el diario Al Mustaqbal, informa la agencia Efe.

La sede antigua del canal de televisión, en el distrito de Hamra, resultó completamente devastada por el ataque de supuestos milicianos del Partido Nacional Socialista Sirio, en la órbita de Damasco, aunque esta organización emitió un comunicado para desmentir su participación.

Antes de dejar sus posiciones, los partidarios del Gobierno pidieron al Ejército que tomara los barrios que caían en manos de Hizbolá. En algunos lugares los soldados se dejaron ver pero en ningún caso llegaron a oponerse físicamente a los hombres de Hizbolá.

Por eso, el dirigente cristiano Michel Aun, aliado de Hizbolá, aventuró que los disturbios no durarían mucho tiempo y que pronto desaparecerán las barricadas en calles y carreteras que mantienen Líbano paralizado.
Reclaman al Ejército

Dirigentes del Movimiento 14 de Marzo, que agrupa a las formaciones progubernamentales, reclamaron la presencia de los militares para aplastar el "golpe de estado" de Hizbolá, un llamamiento que entraña un grave riesgo para el futuro de Líbano.

El Ejército no respondió. Se limitó a proteger las sedes de las instituciones y las residencias de algunos líderes.
La neutralidad es la única virtud de un Ejército que no sirve más que para pasearse por el país en sus vehículos

La neutralidad es la única virtud de un Ejército que no sirve más que para pasearse por el país en sus vehículos. Si decidiera intervenir correría el riesgo de desintegrarse como ocurrió durante la guerra civil de quince años que desangró a Líbano entre 1975 y 1990.

Hizbolá dejó claro ayer que no abandonará sus nuevas posiciones ni desmantelará las barricadas que ha levantado hasta que no se resuelvan los problemas que han conducido a una crisis que ya ha costado la vida a once libaneses.
Las condiciones

Sus condiciones obligan al Gobierno a anular los dos decretos del martes. El primero de ellos declaró ilegal la red de comunicaciones de Hizbolá mientras que el segundo destituyó al jefe de seguridad del aeropuerto de Beirut, acusado de connivencia con los islamistas.

La rotunda victoria de Hizbolá hizo pensar que el Gobierno tenía los días contados. El ministro de Juventud, el druso Ahmad Fatfat, desechó esa salida: "Un vacío no se puede reemplazar por otro", dijo en alusión al hecho de que Líbano no puede permitir quedarse sin Gobierno cuando no tiene presidente desde finales del año pasado. Las maletas siempre están listas en el Líbano
Los que tienen dinero y los extranjeros no suelen dudar. Cuando hay combates en Beirut nunca se está demasiado lejos. Muchos no tienen la posibilidad de elegir.

“Los políticos siempre podrán ir a la embajada de EEUU para que les den visados con los que salir del país. La gente normal no podrá. Por eso, no quieren la guerra”, dijo a Reuters el dueño de una farmacia.

La Embajada española en Beirut ha descartado evacuar a los ciudadanos españoles hasta ver cómo evoluciona la situación. “He examinado esta opción junto a mis colegas europeos, pero no creemos que sea necesario por el momento”, explicó el embajador, Miguel Benzo.

El Gobierno italiano prefirió anunciar la evacuación con o sin planes. “Los italianos que deseen abandonar el centro de la capital libanesa pueden hacerlo y tendrán un puente nacional”, dijo el nuevo ministro de Exteriores, Franco Frattini.