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La huelga de hambre del hermano 'Ajishama'

El jesuita vasco Jose María Korta denuncia el proceso judicial en Venezuela contra un líder de la etnia yukpa

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A José María Korta los indígenas le bautizaron como el hermano Ajishama, la garza que muestra el camino hacia la Tierra Prometida. A esa búsqueda, el jesuita vasco ha dedicado más de media vida, 45 de sus 81 años. Y ahora está dispuesto a entregarla. El luchador Korta cumple hoy su séptimo día en huelga de hambre frente a la Asamblea Nacional de Venezuela en Caracas. Los indígenas que le acompañan saben que no comerá hasta que cumpla sus objetivos. Él nunca los ha traicionado.

'No hay mejor demostración de la amistad que dar la vida por el amigo. Es un regalo', resume Korta, fundador de la Universidad Indígena, 'el corazón de un pueblo'.

'La Constitución bolivariana es la más bonita, pero no se cumple'

La paciencia del jesuita se agotó con el encarcelamiento del cacique yukpa Sabino Romero, acusado de homicidio. La defensa del indígena alega que el proceso ha sido manipulado con pruebas falsas por motivos políticos. Korta exige su liberación 'para que sea juzgado por la jurisdicción indígena'.

La clave del conflicto está en la Constitución, que preveía la demarcación y asignación de los ancestrales territorios indígenas en 2001. Tras nueve años de espera, todo sigue igual.

O peor. Según pudo saber Público de fuentes de la Fundación Causa Amerindia, el Ministerio del Poder Popular para los Pueblos Indígenas dividió a los yupkas en la Sierra del Perijá (territorio cotizado por los mineros por el carbón y el uranio y por los ganaderos), al ofrecer tierras muy pequeñas, aceptadas por algunos y rechazadas por otros.

El cacique Sabino está acusado de homicidio en una lucha indígena

El cacique Sabino, que lidera a los que reclaman los territorios históricos, se opuso. Y los dos grupos se enfrentaron en octubre de 2009, con el resultado de varias muertes.

Con serenidad y firmeza, Korta insiste en que se cumpla la Constitución y se demarquen los territorios indígenas para evitar nuevos enfrentamientos. Y lo hace desde posiciones muy cercanas al ideario del presidente Hugo Chávez: 'La Constitución bolivariana es la más bonita, pero no se ha cumplido'.

Las intensas negociaciones prosiguieron ayer. Incluso el líder revolucionario, de viaje oficial en Libia, se comunicó con el huelguista a través del vicepresidente Elías Jaua. Se ha pactado la creación de una comisión de alto nivel, que incluya a los dirigentes indígenas y al propio jesuita, a sugerencia de Chávez.

'Hasta ahora no daba resultados porque nos mantenían al margen', critica Julio Ávalos, portavoz de Causa Amerindia. También se está buscando una salida para decretar la libertad condicional del cacique Sabino.

'Estamos sufriendo un recital de demagogos que van y vienen', ironiza Wu Limin, médico que cuida de Korta también en huelga de hambre. 'Esta revolución es de boquilla, todos le incumplen a Chávez', destaca el médico que durante un año también atendió al propio presidente en la prisión de Yare tras el golpe de Estado de 1992.

Limin ha recetado a Korta la ingesta de sueros y de agua de coco. 'Está débil pero tiene buena salud. Está acostumbrado a comer muy poco, como los indígenas'. Decenas de ellos también apoyan, con su presencia, a Ajishama, empeñado en seguir volando en busca de la justicia y del cambio social para sus amigos indígenas.