Publicado: 01.09.2015 11:21 |Actualizado: 01.09.2015 13:30

Hungría expulsa a cientos de refugiados de la estación de tren de Budapest

Cerca de mil personas esperan a las puertas del edificio con sus billetes para viajar a Alemania o Austria.

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Cientos de inmigrantes protestan y muestran sus billetes a las puertas de la estación de Keleti, en Budapest. REUTERS

Cientos de inmigrantes protestan y muestran sus billetes a las puertas de la estación de Keleti, en Budapest. REUTERS

Budapest. -Las autoridades húngaras han expulsado este martes de la principal estación de Budapest a cientos de inmigrantes que esperaban para subir a un tren que los lleve a otros lugares de Europa.

Esta mañana Hungría anunció el cierre de la estación de Keleti, al este de la ciudad, y desalojó a los cerca de mil refugiados que esperaban a las afueras de la instalación con sus billetes. Cerca de una hora después, Hungría ha reabierto la estación, pero por el momento no se permite el acceso a los refugiados, que permanecen delante del edificio, muchos con billetes, pidiendo que les dejen partir.

Muchos refugiados llevaban semanas acampando en Keleti y protestando para que les permitieran continuar su viaje hacia destinos como Alemania o países escandinavos.

Ayer, centenares de personas consiguieron por fin partir hacia sus destinos anhelados después de que la policía húngara abandonara la vigilancia de Keleti. Varios trenes cargados con inmigrantes y refugiados llegaron a Austria y Alemania desde Hungría en medido de la peor crisis de refugiados desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. 



La policía austríaca ha estimado que más de 3.650 inmigrantes pasaron solo ayer por la estación Oeste de Viena (Westbahnhof) en su camino rumbo a Alemania.

Por su parte, las autoridades húngaras interceptaron entre el viernes y el domingo a casi 8.800 personas que cruzaron la frontera entre Serbia y Hungría de forma ilegal, pese a que el sábado concluyó la construcción de una valla alambrada.

La mayoría de las personas que llegan a Hungría huyendo de países en conflicto no pretenden quedarse en el país magiar, sino seguir camino hacia otros más ricos, donde en muchos casos pueden reunirse con familiares o amigos.

No obstante, Hungría terminó el pasado fin de semana la construcción de una valla alambrada de metro y medio de altura y de 175 kilómetros de longitud en su frontera con Serbia, mientras que continúa con otra más sólida y de 4 metros de altura, cuyas obras se espera concluirán en noviembre.