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Impecable: Los 33 mineros ya están libres

Emoción en campamento Esperanza con la salida del último minero atrapado, Luis Urzúa, de 54 años, el líder del grupo, que dejó la mina al fin

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La operación finalizó. En menos de 24 horas, a las 21:55 hora chilena, tres de la madruga en España, salió a la superficie el último de los 33 mineros atrapados en el norte de Chile.

Luis Urzúa, 54 años, quiso dejar la mina al final, una vez que todos sus hombres estuvieran fuera. Entró el 5 de agosto como jefe del turno y siguió ejerciendo su cargo durante los 69 días de un infernal y angustioso encierro.

A la salida de la cápsula Fénix que lo devolvió a la vida, aguardaba por él su hijo visiblemente emocionado.

'Espero que esto nunca más vuelva a ocurrir', dijo Urzúa al Presidente Sebastián Piñera y agregó: 'A usted como el jefe máximo, le doy las gracias por todo lo que ha hecho. Estoy orgulloso de este país', dijo Luís Urzúa.

Piñera respondió: 'Don Luis, recibo su turno, con todos sus hombres sanos y salvos. Le agradezco la gestión'.

Urzúa relató al mandatario: 'Los primeros días fueron difíciles pero tuvimos la fuerza, el espíritu y la calma de luchar. Aprendimos a conocernos porque no nos conocíamos mucho. Hubo momentos muy difíciles, hubo gente que intentó salir y trabajamos duro para que no perder la cordura'.

El penúltimo en dejar la mina fue Ariel Ticona, 29 años, cuya hija nació mientras él se encontraba sepultado bajo 688 metros de rocas en la mina San José y fue llamada Esperanza, como Ariel lo pidiera para rememorar el campamento que acogió a las familias de los trabajadores atrapados durantes más de dos meses.

El rescate se inició a las 23:18 hora chilena del lunes. El Presidente Piñera llegó a las 17 horas al campamento San José para recibir a los rescatados en la plataforma. El rescate -anunciado para las 18 horas- se dilató porque en las últimas pruebas se abolló la puerta de la cápsula Fénix I y se decidió reemplazarla por la Fénix II.

La cápsula Fénix I y tuvo que ser reemplazada por la Fénix II

Esto hizo levantar dudas sobre la 'limpieza' de la operación. Sin embargo, a las 23:18 comenzó a descender la jaula ascensor con el primer rescatista, Manuel González, que tenía la labor de llegar hasta el foso a encontrarse con los hombres que se encontraban encerrados desde el 5 de agosto.

La jaula se alejó y los compañero que bajaban la grúa le preguntaron '¿qué tal vas?'. El rescatista González contestó: 'Bien, dale no más'.

El envío de una fibra óptica permitió visualizar la llegaba de la cápsula al fondo de la mina. Los mineros los recibieron con aplausos y sin ningún ademán que denotara desesperación. Lo aplaudieron y vitorearon por su hazaña.

El primer minero se alistó y a las 00:10 llegó a la superficie. Los familiares y la prensa que observaba en el campamento Esperanza, tenía la expectación de estar viendo llegar el hombre a la luna.