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Indignados de los cinco continentes toman las calles

Más de 900 ciudades de todo el mundo exigen una "auténtica democracia"

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La indignación global ya está en la calle. Las marchas del 15-O recorren Europa después de las manifestaciones en Asia y Oceanía. Hasta 951 ciudades de 82 países saldrán hoy a la calle para exigir una 'auténtica democracia'.

Las voces de los indignados ya resuenan en capitales como Berlín, Londres, Amsterdam, París o Roma. En Madrid, las diferentes columnas ya han salido de los barrios pasado el mediodía para confluir a las 17,30 horas en la plaza de Colón, la Puerta de Alcalá y la glorieta de Atocha. Será entonces cuando se dirijan a Cibeles, desde donde irán juntos a la Puerta del Sol.

En Bélgica, varios miles de personas han iniciado su recorrido por Bruselas para acabar en una concentración de protesta ante las principales instituciones europeas. La manifestación ha partido de la estación Norte de la capital belga para dirigirse hacia la plaza de la Bolsa, centro neurálgico de la ciudad, y posteriormente hacia el distrito europeo, donde se encuentran entre otras las sedes de la Comisión, el Consejo y el Parlamento Europeo.

Los indignados, de todas las edades y numerosas nacionalidades, portan pancartas principalmente contrarias a la respuesta europea a la crisis financiera, al sistema capitalista y en favor de la movilización ciudadana. 'Detengan la dictadura financiera', 'Por una Europa solidaria' o 'El dinero mata' son algunos de los mensajes más repetidos. El inicio de la marcha se ha desarrollado en un ambiente festivo, con música, disfraces y ningún tipo de incidente.

La mayoría de los manifestantes intentó detener a los violentos

En esta marcha participa el grupo de indignados españoles llegado a Bruselas la pasada semana tras viajar a pie hasta Bélgica en los últimos meses. Los españoles como los indignados llegados de otros puntos de Europa, hasta un total de alrededor de medio millar, pernoctaban hasta hoy en un edificio universitario del barrio de Koekelberg, cuyo cierre ha sido decretado hoy por las autoridades locales debido a las fugas de agua que amenazaban una instalación eléctrica.

En Roma, varios incidentes han alterado la manifestación. Unas 40 personas han prendido fuego a varios coches y asaltado tiendas y bancos. La marcha, con más de 200.000 personas e iniciada a las 14 horas en la Plaza de la República, transcurría pacíficamente hasta que un grupo de personas, vestidas de negro y con la cara tapada, comenzó a provocar incidentes. 

La mayoría de los manifestantes ha intentado detener a los violentos. La manifestación, debido a los altercados, se ha dividido, aunque el grueso del grupo continúan su camino hacia Plaza San Juan de Letrán. La Policía italiana había activado un fuerte dispositivo de seguridad en Roma con el cierre de varias estaciones de metro y la división de la ciudad en zonas para un mayor control, ante los temores de altercados durante la manifestación.

Unas 5.000 personas han salido a las calles de Fráncfort en dirección a la sede del Banco Central Europeo (BCE). Asimismo, en otras ciudades alemanas, como Berlín, Múnich, Colonia, Hamburgo, Hannover y Stuttgart, también se han registrado marchas multitudinarias. Un poderoso contingente policial se desplegó por las inmediaciones de la Puerta de Brandeburgo y la vecina sede del Parlamento, el Reichstag, para impedir que los manifestantes se acercaran a esas dependencias institucionales.

Algunas protestas tienen características y reivindicaciones específicas

Aunque la reclamación de una 'auténtica democracia' será el nexo de unión de todas las convocatorias, algunas protestas tienen características y reivindicaciones específicas. En Brasil, por ejemplo, los ciudadanos están hartos de la corrupción, enquistada en las instituciones públicas y los indignados han hecho de las escobas su estandarte, simbolizando la necesidad de limpiar las instituciones. Italia, tan acostumbrada a las manifestaciones, aprovecha esta jornada para volver a plantarle cara a su primer ministro, Silvio Berlusconi, aunque en esta ocasión será para protestar por los recortes sociales de su Gobierno. En Grecia, el desafío de los indignados a los poderosos no supone una novedad tras meses de descontento popular, por lo que la noticia radicará en comprobar si el movimiento ha perdido fuelle o no.

Londres, escenario de revueltas en agosto, ha blindado el corazón financiero de la City. En EEUU, tras haberse plantado en el parque Zuccotti de Nueva York, se multiplican las marchas por todo el país, con la sensación de que la ocupación de Wall Street ha sido el desencadenante de este grito planetario. Nada más lejos de la realidad, aunque la acampada en el pulmón financiero mundial ha supuesto un gran impulso mediático.