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El 'indulto' al condón, entre la esperanza y la decepción

La ONU aplaude las palabras del Papa pero los médicos piden el apoyo explícito al preservativo

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Aunque se trate sólo de una autorización limitada a determinados casos, los organismos que luchan día a día contra el sida han dado la bienvenida, con más o menos entusiasmo, al primer atisbo de apoyo por parte de la Iglesia católica al uso del condón, el único método que se ha demostrado eficaz para prevenir la infección por el VIH.

Naciones Unidas aplaudió la apertura en boca de su secretario general, Ban Ki-Moon, mientras que expertos y feministas exigieron a la Iglesia que retire totalmente la condena al condón y no sólo en 'ciertos casos', como ha dicho el Papa en La luz del mundo, el libro-entrevista que saldrá publicado el martes. Por su parte, los misioneros que trabajan día a día en África esperan que las palabras de Ratzinger abran un debate que se traduzca en salvar vidas.

Dentro de Naciones Unidas, Michel Sidibé, director de Onusida, la agencia especializada en sida , calificó en un comunicado de prensa como 'significativo y positivo' el 'paso adelante' dado por el Vaticano. Pero la Iglesia oficial minimizó las palabras del pontífice, quien, por cierto, no hizo ninguna alusión a las mismas en la misa que ofició en Roma. El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, aseguró que 'no son un cambio revolucionario' en la doctrina de la Iglesia. En un comunicado, la Santa Sede insistió en que las manifestaciones de Benedicto XVI 'no reforman o cambian las enseñanzas de la Iglesia', aunque reconoció que 'nunca antes' se habían escuchado 'con tanta claridad' en la boca de un Papa.

El portavoz vaticano dijo que las palabras no son una revolución

Sidibé, sin embargo, considera que las palabras de Ratzinger 'reconocen que el comportamiento sexual responsable y el uso de preservativos tienen roles importantes en la prevención del VIH'.

Para el director de Onusida, la nueva postura de la Iglesia 'ayudará a acelerar la revolución en la prevención del VIH'. 'Juntos podemos construir un mundo con cero infecciones nuevas, con discriminación cero y con cero muertes provocadas por el sida', concluye un entusiasta Sidibé.

Michel Kazatchkine, director del Fondo Mundial de la Lucha contra el Sida, la Malaria y la Tuberculosis, que ha financiado la distribución de miles de millones de condones en África, declaró por su parte a Público que 'este es un movimiento en la dirección correcta'. Pero añadió: 'Los comentarios del Papa sobre el uso del condón tienen un alcance bastante limitado', porque el ejemplo específico que ha mencionado es el de los prostitutos, cuando una de las formas por las que más se extiende la epidemia en África es a través de las personas con múltiples compañeros sexuales.

'El debate puede servir para salvar muchas vidas', opina un misionero

El presidente de la Sociedad Española Interdisciplinaria del Sida (SEISIDA), el médico Enrique Ortega, señaló a este diario que 'si fueran un atisbo de cambio, las palabras del Papa serían bienvenidas. Una persona sensible, y más con lo que él representa, debería potenciar el uso del condón como el método más barato y el que más vidas salva en la lucha contra el sida'.

Ortega lamenta que el Papa sólo apruebe el uso del condón en actividades como la prostitución masculina, si se tiene en cuenta que en África 'la falta de emancipación de la mujer' y 'lo que cuesta que el hombre se ponga un preservativo' son grandes obstáculos.

En una línea parecida, la presidenta de la Coordinadora Estatal de VIH-sida [CESIDA, que agrupa a las ONG especializadas], Udiágarra García, considera positivo, pero no suficiente, que el Papa utilice la palabra 'acepto el uso'. La presidenta separa a la Iglesia oficial de la que trabaja 'en desarrollo, que lleva 15 años repartiendo preservativos'.

'En África damos condones, pero en secreto', afirma una carmelita

'La línea Benedicto ha hecho mucho daño a la salud pública', concluye.

En efecto, parece que hay cierta separación entre los católicos que están en el terreno y los que recorren los pasillos del Vaticano. Las palabras del Papa han sido así acogidas con esperanza en ciertos sectores de la Iglesia, especialmente en el de los misioneros y las ONG católicas que trabajan en África.

'Para nosotros, es un soplo de aire fresco. Que nadie se lleve a engaño: el Papa no defiende el uso de preservativos, pero sus palabras sí que abren un debate que puede salvar muchas vidas', explica a Público Miguel (nombre ficticio), un misionero javierano que trabaja en Uganda, un país con altas tasas de VIH y uno de los que la Santa Sede pone como ejemplo de que es posible disminuir la infección mediante la fórmula católica de abstinencia y fidelidad.

Estos católicos se encuentran con verdaderos problemas a la hora de trabajar, pues la doctrina católica no admite el uso del condón. 'Por supuesto, repartimos preservativos, pero tenemos que hacerlo casi en secreto, pues si sale a la luz ,tendríamos un serio problema con nuestras congregaciones. La visión que se tiene en Europa de este problema está a años luz de la realidad que vivimos en África', resume María José, carmelita que ejerce su labor en Malawi.

Naciones Unidas: 'La Iglesia reconoce el rol importante del preservativo'

Además de la Iglesia, entidades que luchan contra el sida en África continente que, con un 67% de los infectados por VIH de todo el mundo, concentra a más de 22 millones de seropositivos valoraron las palabras del Papa. El presidente del Movimiento de Acceso al Tratamiento de Kenia (KETAM) , David Kamau, afirmó: 'Si la Iglesia ha fracasado en hacer que la gente practique la abstinencia, debería ir más allá y fomentar el uso del condón'. Este deseo estaría lejos de cumplirse a tenor de las palabras del portavoz vaticano Lombardi, que quiso dejar claro que, según lo que ha dicho el Papa en el polémico libro, 'está claro que el condón no es la solución del problema'.