Publicado: 21.01.2014 09:20 |Actualizado: 21.01.2014 09:20

Un informe acusa al régimen sirio de torturas y asesinatos sistemáticos a un día de la conferencia de paz

Un documento, elaborado por fiscales internacionales y al que ha tenido acceso 'The Guardian' y la CNN, muestra pruebas de la ejecución de hasta 11.000 presos

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Un informe elaborado por tres fiscales internacionales especializados en investigar crímenes de guerra ha acusado al régimen de Siria de torturas sistemáticas y del asesinato de hasta 11.000 presos. 

El documento, publicado por el diario británico The Guardian y la cadena estadounidense CNN, incluye varias de las miles de fotografías y archivos analizados que registran la muerte de detenidos por las fuerzas de seguridad de Bachar al Asad desde marzo de 2011 hasta el pasado mes de agosto. La imagen que acompaña esta noticia es sólo un ejemplo del contenido del informe, que en este enlace se puede leer íntegramente.

Los autores del texto, encargado por Qatar, que apoya y envía armas a los rebeldes sirios, son el exfiscal de la corte especial para Sierra Leona, Desmond de Silva; el exfiscal del caso del expresidente yugoslavo Slobodan Milosevic, Geoffrey Nice, y el profesor David Crane, que procesó al presidente Charles Taylor de Liberia en un tribunal de Sierra Leona.

El informe, encargado por Qatar, está basado en la filtración de 55.000 imágenes por parte de un desertor sirio

El informe será entregado a la ONU, a varios Gobiernos y organizaciones humanitarias y su publicación parece preparada para coincidir con Ginebra 2, la conferencia internacional de paz sobre Siria, que arranca este miércoles en la ciudad suiza de Montreux.

El contenido del documento está basado en la filtración de 55.000 imágenes digitales de 11.000 detenidos muertos por parte de un policía militar sirio que trabajó en secreto con la Coalición Nacional Siria (CNFROS), principal alianza opositora, y que sacó las fotografías cuando huyó del país. De Silva, Nice y Crane se reunieron con el desertor sirio, que responde al pseudónimo de César, y han considerado que su relato es "creíble y veraz".

De acuerdo con el informe, la mayoría de las víctimas eran hombres jóvenes y muchos de los cuerpos presentaban señales de torturas, entre ellas descargas eléctricas. The Guardian afirma que si bien las organizaciones humanitarias han documentado abusos por parte del Gobierno sirio y de los grupos rebeldes, este informe es el más detallado y el más extenso que se haya elaborado sobre el conflicto que dura ya 34 meses. 

El documento "podría apoyar indicios de crímenes de guerra contra el actual régimen" 

El desertor reveló a los abogados que su trabajo consistía en "tomar fotografías de detenidos muertos", si bien afirmó que no fue testigo de ejecuciones o torturas. "El procedimiento consistía en que, cuando los detenidos eran matados en sus lugares de detención, sus cuerpos eran llevados a un hospital militar", donde César tenía que fotografiar los cuerpos, subraya el documento, y añade que "podía haber hasta 50 cuerpos por día para fotografiar, (algo) que requería un trabajo de 15 a 30 minutos por cuerpo". 

El informe sostiene que "la razón detrás de las fotografías era permitir que se produjera un certificado de fallecimiento sin que las familias solicitaran ver el cuerpo y confirmar que las órdenes de ejecución habían sido llevadas a cabo". Posteriormente, las autoridades comunicaban a los familiares que la muerte se había debido a un paro cardiaco o a problemas respiratorios.

"El procedimiento de documentación era que cuando moría un detenido se le daba un número de referencia relacionado con la rama de los servicios de seguridad responsables de su detención y fallecimiento", agrega. "Cuando el cadáver era llevado al hospital militar se le daba otro número, para documentar falsamente que la muerte había tenido lugar en el hospital", apunta. Por ello, asegura que "hay pruebas de que un gran número de los fallecidos se encontraban demacrados y que una minoría habían sido brutalmente agredidos, mientras que otros no tenían ojos o habían sido estrangulados o electrocutados".

"Tenemos fotografías con números que coinciden con documentos gubernamentales"

El equipo investigador ha mostrado su satisfacción con "las claras pruebas de tortura sistemática y asesinato de personas detenidas por parte de agentes del Gobierno sirio". "Podría apoyar indicios de crímenes contra la humanidad y de crímenes de guerra contra el actual régimen", han agregado. En este sentido, De Silva ha puntualizado que las pruebas "documentan asesinatos a escala industrial" y ha destacado que "se trata de una pistola humeante de un tipo que no habíamos visto hasta ahora". "Supone un caso muy firme, eso está claro", ha valorado.

Nice ha matizado que, pese a ello, "no es necesariamente posible seguir la línea de responsabilidades hasta el jefe de Estado, si bien en cualquier juicio por crímenes de guerra el fiscal puede argumentar que el nivel de pruebas significa la existencia de un patrón de comportamiento que podría haber sido aprobado por la cúpula". Por su parte, Crane ha manifestado que "ahora hay pruebas directas de lo que ha pasado a las personas desaparecidas". "Son las primeras pruebas directas y demostrables de lo que ha pasado a al menos 11.000 seres humanos que han sido torturados, ejecutados y deshechados", ha explicado.

"Es impresionante. Es el tipo de pruebas que un fiscal busca y desea encontrar. Tenemos fotografías con números que coinciden con documentos gubernamentales. Tenemos a la persona que hizo las fotografías. Está más allá de la razonable doble comprobación de pruebas", ha remachado. El régimen de Al Asad no ha querido hacer comentario sobre el documento, pero siempre ha negado acusaciones de abusos de los derechos humanos durante el conflicto.