Publicado: 11.11.2015 21:10 |Actualizado: 12.11.2015 07:00

La intifada de los niños con cuchillo

Desde el 1 de octubre, varios menores palestinos han sido detenidos cuando trataban de apuñalar a israelíes en el sector ocupado de Jerusalén. Las autoridades están preparando una ley que permitirá condenar a prisión a los menores a partir de los 12 años.

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Fuerzas israelíes trasladan a Ahmad Manasra a un tribuna

Fuerzas israelíes trasladan a Ahmad Manasra a un tribunal

JERUSALÉN.- La ministra de Justicia de Israel, Ayelet Shaked, ha ultimado un proyecto de ley que, si lo aprueba la Kneset, permitirá el ingreso en prisión de niños a partir de los 12 años de edad. La medida se dirige contra los menores que en las últimas semanas han atacado con cuchillos a israelíes en los territorios ocupados, especialmente en Jerusalén Este.

Según esta iniciativa, los niños de entre 12 y 14 años serán juzgados por tribunales ordinarios, y si son condenados por asesinato, intento de asesinato u homicidio, cumplirán las penas de cárcel una vez hayan cumplido los 14 años. Hasta ahora, la ley israelí solo preveía el encarcelamiento de los mayores de 14 años.



Un estudio de la Asociación de Derechos Civiles de Israel (ADCI) revela que de 45 países europeos, 38 prohíben encarcelar a menores de 14 años. Además, la ADCI señala que el proyecto de ley de la ministra Shaked no cumple una “provisión clave” de la Ley de la Juventud aprobada por la Kneset que dice que la rehabilitación del menor debe prevalecer sobre el castigo.

Uno de los casos más recientes es el de dos menores de 11 y 14 años que, provistos de un cuchillo y unas tijeras, apuñalaron el lunes a un guarda del tranvía de Jerusalén

Yitzhak Kadman, director del Consejo Nacional de Israel para los niños, se opone al proyecto de ley y lo atribuye al deseo urgente y a “presiones” para “encontrar una solución rápida” a los incidentes de este tipo que han tenido lugar recientemente. En declaraciones a Haaretz advierte Kadman que el proyecto de ley puede tener “ramificaciones” negativas.

La urgencia de la ministra de Justicia arrancó el mes pasado, cuando dos menores de 13 y 15 años apuñalaron a dos israelíes, uno de ellos de 13 años, en la colonia judía de Pisgat Zeev, situada justo al norte de Jerusalén. Desde entonces han ocurrido varios incidentes similares que han creado cierta alarma social.

Uno de los casos más recientes es el de dos menores de 11 y 14 años que, provistos de un cuchillo y unas tijeras, apuñalaron el lunes a un guarda del tranvía de Jerusalén, precisamente a la altura de la colonia de Pisgat Zeev. El guarda sufrió heridas leves antes de reducir a los atacantes con la ayuda de varios pasajeros, y después de abrir fuego contra el niño de 11 años, que resultó herido de gravedad.

Estos incidentes recurrentes prueban que los niños palestinos no son ajenos a lo que ocurre a su alrededor, a las consecuencias de la ocupación que se inició en 1967 y que persiste casi cinco décadas después, incluso en el caso de que sus padres no se consideren a sí mismos muy politizados por el conflicto, como es el caso de Alí, el padre de A., el niño de 11 años.

Alí dice que el miércoles A. salió de la casa a las 8 de la mañana, “como cada día”, y se dirigió al colegio. A media mañana le telefonearon desde la escuela diciéndole que su hijo no se había presentado. Inmediatamente acudió a una comisaría de la policía israelí para denunciar la desaparición y fue en la comisaría donde se enteró de lo ocurrido.

Estos incidentes recurrentes prueban que los niños palestinos no son ajenos a lo que ocurre a su alrededor, a las consecuencias de la ocupación que se inició en 1967

“Si hubiera sabido lo que planeaba, no le habría dejado salir de casa. Nunca dijo nada que nos permitiera intuir lo que iba a ocurrir. Hay muchas cosas que los padres no sabemos”, ha dicho Alí, quien asegura que su hijo no ve las noticias por la televisión, una acusación que habitualmente formulan muchos israelíes para explicar la ola de violencia sin referirse a la ocupación.

“Es un niño pequeño, de 11 años, y nadie puede saber de dónde le ha venido la idea. Seguramente ni siquiera sabía lo que hacía”, ha dicho el padre. Actúo en compañía de un primo suyo de 14 años, que no resultó herido, y que ha dicho a la policía que actuó en venganza por la muerte de un primo suyo abatido por los soldados en la Puerta de Damasco de Jerusalén en octubre, cuando trató de apuñalar a varios soldados.

La actual ley israelí señala que no se puede procesar a menores de 12 años porque carecen de responsabilidad criminal por sus actos. Se les puede interrogar como sospechosos pero no se les puede llevar ante un tribunal. Una ley reciente, sin embargo, sí que permite multar a los padres cuando los menores son detenidos por arrojar piedras, una actividad que se da a diario en los territorios ocupados.

Un caso que está estos días en el candelero es el de Ahmad M., un menor de 13 años detenido el 12 de octubre cuando intentó apuñalar a un israelí. Ahmad ha sido interrogado con mucha agresividad por la policía, según un video que la misma policía ha filtrado para que israelíes y palestinos vean que el menor ha confesado que llevaba el cuchillo en el momento de ser detenido.

Ahmad cumplirá 14 años el próximo 22 de enero, y esta circunstancia se ha convertido en el centro del proceso

Ahmad cumplirá 14 años el próximo 22 de enero, y esta circunstancia se ha convertido en el centro del proceso. La fiscalía, por un lado, está tratando de retrasar el juicio todo lo posible, ya que si la sentencia se produce después del 22 de enero, cuando ya tenga 14 años, Ahmad deberá cumplir completamente toda la condena en la cárcel.

Por su lado, la defensa está intentado agilizar el proceso para que la sentencia se produzca antes del 22 de enero, en cuyo caso Ahmad solamente deberá ingresar en un centro de internamiento hasta que cumpla 20 años, y después quedará en libertad.

El video de diez minutos filtrado por la policía, que ha indignado a los palestinos, muestra a tres agentes dentro de un cuarto con el niño. Mediante grandes y continuados gritos le preguntan a Ahmad si es verdad que llevaba un cuchillo, lo que el niño reconoce llorando, aunque asegura varias veces, entre los gritos de la policía, que no recuerda nada de lo ocurrido.

Según Qaddura Fares, presidente de la Asociación de los Prisiones Palestinos, el video sencillamente “revela lo que todos sabemos” acerca de los métodos que usa la policía israelí con los palestinos, y exige que se lleve a los tribunales a los agentes que han interrogado a Ahmad.