Publicado: 27.06.2014 14:45 |Actualizado: 27.06.2014 14:45

Irak, intercambio de ejecuciones

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La violencia parece no tener fin en Irak. En medio de la guerra que asola el país desde hace ya 11 años, dos ONG han denunciado el intercambio de ejecuciones entre los yihadistas del Estado Islámico de Irak y del Levante (ISIS, por sus siglas en inglés) y las fuerzas del Gobierno.

Human Rights Watch (HRW) ha acusado a los integristas suníes de matar a entre 160 y 190 hombres en dos sitios de Tikrit, tras analizar las fotografías difundidas por ese grupo. En un comunicado, HRW dijo que "el análisis de las fotografías indica fuertemente que el EIIL llevó a cabo ejecuciones en masa en Tikrit después de tomar el control de la ciudad el pasado 11 de junio".

La masacre de casi doscientos hombres pudo haberse registrado en al menos dos lugares entre los días 11 y 14, si bien el número podría ser mayor, indicó el grupo de derechos humanos, que agregó que la dificultad de localizar los cuerpos y acceder al área impide una investigación completa. Tras tomar esta ciudad al norte de Bagdad, los yihadistas difundieron fotografías de supuestas ejecuciones masivas diciendo que habían muerto unos 1.700 soldados, si bien las autoridades iraquí declinaron confirmar la autenticidad de las imágenes. La ONU denunció después que el ISIS ha perpetrado crímenes de guerra en acciones como "una serie de ejecuciones sistemáticas y a sangre fría" de cientos de soldados capturados y de civiles en Tikrit.

Partiendo del análisis de las citadas imágenes, Human Rights Watch llegó a la conclusión de que dos de ellas fueron tomadas en el mismo sitio, en un campo ubicado a unos cien metros al norte de un antiguo palacio de Sadam Husein cerca del río Tigris. También revisó las imágenes de satélite de esa zona el pasado 16, pero no se halló evidencia de los cadáveres, aunque sí de ciertos movimientos en la tierra, incluido el rastro de vehículos.

El pasado día 22, el Gobierno reconoció que los cuerpos sin vida de algunos de los 175 reclutas que habían sido asesinados fueron lanzados al Tigris y otros enterrados en una fosa común. El director de Emergencias de HRW, Peter Bouckaert, afirmó que el ISIS está cometiendo asesinatos en masa y está publicitando también este tipo de acciones, que podrían considerarse crímenes contra la humanidad. "Esas y otras fuerzas abusivas deberían saber que los ojos de los iraquíes y el mundo las están observando", agregó.

Por otro lado, Amnistía Internacional (AI) ha informado de que ha reunido pruebas sobre supuestas ejecuciones extrajudiciales de decenas de detenidos por parte de fuerzas del Gobierno y milicias chiíes en varias ciudades iraquíes. En un comunicado, AI señala que detenidos que han sobrevivido y sus familiares han aportado información sobre estas supuestas actividades en las ciudades de Talafar, Mosul y Baquba.

Al parecer, las fuerzas iraquíes han perpetrado ataques de venganza contra detenidos suníes antes de retirarse de estas ciudades al norte del país, controladas por el ISIS. La organización defensora de los derechos humanos afirma que las fuerzas gubernamentales y las milicias chiíes han tratado de impedir los esfuerzos del ISIS por capturar la ciudad de Baquba, en el centro de Irak.

"Las informaciones sobre múltiples incidentes en los que detenidos suníes han sido asesinados a sangre fría mientras estaban en custodia de las fuerzas iraquíes son profundamente alarmantes", señaló Donatella Rovera, asesora sobre crisis de AI. Según Rovera, que se encuentra en el norte de Irak, estas matanzas parecen ser en represalia por los avances del ISIS. "Incluso en medio de una guerra, hay reglas que nunca pueden ser infringidas. La matanza de prisioneros es un delito de guerra. El Gobierno debe ordenar inmediatamente una investigación imparcial e independiente sobre las muertes y asegurar que sus responsables sean llevados ante la Justicia", subrayó la asesora de AI.

Los que han sobrevivido a estos ataques y sus familiares han afirmado a AI que unos cincuenta detenidos suníes fueron víctimas de ejecuciones extrajudiciales en el edificio de la Agencia Antiterrorista en Talafar la noche del 15 de junio. Una persona que consiguió escapar relató que cuatro soldados entraron en la habitación dónde él estaba retenido y empezaron a disparar al azar, agrega la organización no gubernamental. Al mismo tiempo, AI pide al ISIS y a las fuerzas de todos los grupos del conflicto iraquí que pongan fin a las matanzas sumarias y las torturas de detenidos, así como los ataques deliberados e indiscriminados contra civiles, pues constituyen crímenes de guerra.